15.12.25

San Felipe, Yaracuy: Jornada Aniversaria del Círculo de Lectura Interactiva, Agrupación Teatral Coordinación, por Elsy Loyo

 San Felipe, Yaracuy: Jornada Aniversaria del Círculo de Lectura Interactiva, Agrupación Teatral Coordinación

Por Elsy Loyo

Llegó el 13 de diciembre, y con él nuestro Círculo de Lectura Interactiva de Celebración y cierre en este año 2025. Nuestros queridos Cabrujas y García Gámez nos hicieron el honor con su presencia, con sus obras y también con sus vidas, así como la guía del maestro Azparren Giménez.

Esta tarde de convocatoria es soleada. Sol sanfelipeño. Cielo azul bordado de blancas nubes con diversidad de formas que te hablan, y te cuentan historias. Con este escenario sugestivo, cálido y luminoso llegamos a la sede horas antes de la cita prevista para afinar los últimos detalles.

El equipo culinario acciona en la cocina. En el escenario se termina de instalar el sonido. Por primera vez usaremos micrófonos en el Círculo.


Comienzan a llegar los tempraneros, y nos encuentran probando sonido. Sus caras de sorpresa, seguidas de sonrisas, preguntas, y comentarios llenan el lugar con scenario se termina de instalar el sonido. Por primera vez usaremos micrófonos en el Círculo.expectativas y emoción por lo que habría de suceder.

Estamos un poco atrasados para el comienzo; pero la gente departe con alegría. Esperamos a uno de los compañeros que ha tenido que realizar una travesía para poder buscar su instrumento musical que trae hoy al Círculo. ¡Ha llegado…!, dice una voz.  Se inicia el camino…

Precede Vivaldi para convocar a Cabrujas. La invitación es simplemente a escuchar, y a sentir su presencia a partir de esta conexión especial que en su vida fue la música académica, los grandes compositores, la ópera.

El momento abre.   El escuchar. La invocación. A partir de allí, fluidamente los participantes intervienen y comentan acerca de lo que cada uno conoce de Cabrujas. Algunos manifiestan la conexión que tenían con él a partir de sus artículos en El Nacional. Otros afirman conocerlo por sus telenovelas, sobre lo cual una de las participantes dice, “…Hay un antes y un después de Cabrujas en las telenovelas de este país… el rompió los esquemas, uno sentía que le hablaba a uno de verdad verdad…”

La mayoría, de los presentes manifiestan que, cuando Cabrujas se fue, dejó un vacío y un pesar, como cuando parte alguien muy cercano a nuestras vidas. Con relación a esto alguien menciona: “… es como si uno lo hubiese conocido. Aún cuando uno nunca lo vió en persona… Nos hace falta Cabrujas”.

Igualmente hubo el señalamiento de la mayoría de no conocer su dramaturgia ni en el mundo del teatro como tal.  Esa coyuntura es propicia para hablar sobre esa parte de la vida de Cabrujas que, en esta tarde, precisamente, nos convoca.  Hablamos de su basta e importante obra que lo ha convertido en un referente obligado del Teatro Venezolano siendo uno de los dramaturgos más representativos del país, marcando una época y trascendiendo hasta la actualidad.

Seguimos avanzando. Termina esta primera instancia introductoria sobre Cabrujas.

 Anunciamos un momento que precede el hablar de García Gámez y esto viene inspirado en uno de sus aromas favoritos.

Cuando hacía los previos para la realización de este encuentro le pregunté a Pablo por sus aromas predilectos.  Uno de ellos fue éste: “… Me encanta la guayaba, el aroma. Comerla no, pero el aroma me encanta…”. Así que me dije: aquí en el Círculo estará ese aroma en tu honor Pablo, y para nosotros también el degustar su sabor. He hicimos un brindis. El brindis de apertura de esta Celebración es con un aromático y suculento jugo de guayaba.

El colectivo que hoy está en el encuentro, en su mayoría, sabe de Pablo García Gámez justamente por frecuentar el Círculo. Los que hoy vienen por primera vez manifiestan no conocerle.  Entonces hago la introducción pertinente de su amplia y reconocida trayectoria como dramaturgo.  Nacido en Caracas y residenciado en New York es considerado en la actualidad por el catedrático español Antonio Cesar Morón: “Una de las voces más sobresalientes del hispanismo teatral contemporáneo”.

Pongo en la palestra también la importancia de García Gámez como hombre sensible de teatro, motivador, promotor, aupador y visivilizador del trabajo teatral de mucha gente y agrupaciones de nuestro país y fuera de él.  Precisamente este programa del Círculo de Lectura Interactiva ha contado con su apoyo para hacerlo cada vez más visible ante el mundo, lo cual agradecemos desde el alma.

Habiendo puesto en contexto a todos sobre nuestros invitados de honor, llega el momento del concebido preámbulo antes de la ronda de lecturas.

Cambia el ambiente, se apaga la luz de Sala. Luces tenues en el escenario.  Cercanías.  Micrófono abierto.  Cajón.  Bongó.  Voz. Y desde la conexión musical Gamenezca ofrendamos un bolero de La Lupe, una de sus cantantes amadas. Seguidamente, y bajo está misma conexión con Pablo y este espíritu de celebración de hoy, invocamos y convocamos el espíritu festivo de Brasil. Cambian las luces, cambia el ritmo, la energía, y en un canto colectivo abre un fragmento de “Acuarela do Brasil”, recordando con ello a Gal Costa, otra intérprete musical de su predilección.

Con esa energía arriba de estos dos momentos gozosos comienza la dinámica concebida para las lecturas de esta tarde decembrina, el azar nuevamente es nuestro sino. Servida está la mesa del mundo Cabrujiano y Gaminénce. En un bol, números en papelitos determinan de qué lado de la mesa tomaremos una carpeta.

Nadie sabe en un primer momento si es Gámez o Cabrujas quien les ha tocado, ni cuál de sus obras. Se revela el misterio. Reorganizamos el Círculo, y al igual que se hizo en el Encuentro de Noviembre, La dinámica de lectura será intercalada: Cabruja- Gámez. ¡Listo!  

Comienza la otra parte de esta aventura.

La lectura se va desarrollando de manera fluida, sentida, va moviendo mundos en su avance.  Las voces amplificadas dan potencia a las lecturas.  Termina este momento. Todos estamos tocados de alguna manera.

La tertulia correspondiente a este emotivo encuentro de lecturas con José Ignacio Cabrujas y Pablo García Gámez, viene precedida de la degustación de rodajas de pan campesino con una salsa roja perfumada de albahaca, inspirada en las salsas italianas para pasta, en honor a Cabrujas y sus raíces de la bella Italia. Acompañado de café negro y después conservita de coco, cuyo aroma y gusto son de los predilectos de Gámez.

Mientras estos sabores deleitan el paladar de los asistentes y volvemos un poco a nuestro centro, anuncio que tendremos un importante tertuliano entre nosotros la tarde de hoy que nos hizo el honor de enviar sus materiales para hacerse partícipe del Círculo: El maestro Leonardo Azparren Giménez.

Él le manifestó a Lusvio, al ver publicado el evento, que era de su interés aportar al encuentro dos artículos sobre Cabrujas que ha escrito hace un tiempo. 

Nosotros agradecidos y honrados por su deferencia, por supuesto, los incluimos. Acoto sobre esto al grupo especificando que en uno de los artículos que el maestro Azparren nos envía para este encuentro, titulado: “José Ignacio Cabrujas: Un drama de fe, desilusión y catarsis” señala en un punto que: “… la dramaturgia de José Ignacio Cabrujas tiene en cuatro obras su mejor expresión… Profundo, Acto Cultural, El día que me quieras y El Americano Ilustrado…”.  Les señalo a todos, que traía a colación este punto en particular porque justamente, tres de esas obras por él mencionadas, son parte del archivo en la biblioteca de nuestro Centro de Documentación e Investigación Teatral, y hoy, precisamente, fueron tocadas en nuestro Círculo. Seguimos encontrándonos en el Azar concurrente de Lezama Lima.

Ha terminado la degustación y el momento informativo.

Se organiza la transición a La Tertulia. Cabrujas ha llegado acompañado, entregándonos a: Profundo, Acto Cultural y El Día que me Quieras. García Gámez por su parte ha venido con: Madamadrina, Olvidadas, Juanita y Claves y Ofrendas.

Viene la reflexión, la conversación de lo sucedido. Muchas palabras y frases sueltas   vienen a mi con respecto a lo que las obras leídas de Cabrujas y García Gámez abren hoy en los participantes: “ .. . Humano, cercano, identificación, ironía, sarcasmo, poder, pulso, ritmo, visionario, confrontación, ternura. Lo humano, lo cercano, lo político, el poder, la crítica, el sistema, selva de cemento. Placer, alegría… nudo aquí, en el pecho. Nostalgia, pasión, festejo. Me tomó y eso me sorprendió…”

Está última frase: “Me tomó y eso me sorprendió “, la dijo una de las participantes al hablar sobre su lectura de un fragmento de Acto Cultural, de Cabrujas. Señalaba que no sabía lo que le había pasado, pero que se había metido en ese mundo como si la hubiesen empujado, y allí se sumergió.  Otra de las asistentes, con respecto a su encuentro con la obra de García Gámez: Olvidadas. Tocaba su pecho para referir que allí, en ese lugar, sentía aún el nudo del impacto que le causó leer a esas dos mujeres, “… no sé…me conmovió mucho el momento en que se abrazan y se toman las manos… ¡ay, no sé, estoy conmovida! Me gustaría leerla completa”.

Uno de los compañeros señalaba que él tenía un gusto especial por lo irónico y lo sarcástico, y que precisamente le había tocado leer un fragmento en El día que me quieras, donde Cabrujas a través de los personajes y la escena los mostraba magistralmente, “...lo disfruté, lo leí con placer”.

Seguimos avanzando en la conversación. Pulso, ritmo, poder, estructura abierta, ahora abren el camino de la disertación de quienes este 13 de diciembre coinciden en tener en sus manos para leer: Ofrendas y Claves de Pablo García Gámez, su más reciente obra escrita. Una de las participantes comenta: “Cuando comencé a leer vi que era una obra diferente… era como con una estructura abierta. No podía ubicarme donde estaban, pero en la medida que avanzaba me iba ganando.  El texto, por decirlo así, tenía poder y en breve comprendí que es lo que pasa. Y si, me pegó”.  La otra lectora, refiriéndose a la misma obra, acotaba: “Sí, a mí me ganó el ritmo. Todo iba, iba, iba.  Me sacudió el hecho de que los personajes no eran mencionados con nombres, si no como sujetos. ¡Sin nombre!  Y por supuesto, todo lo que va sucediendo me aceleró el corazón… me ahogó.  Pero quedé con ganas de más, de seguir leyendo, pero las dos juntas, así en voz alta”.

Alguien dice en el grupo: “Para mí, como se dijo al principio del encuentro, Cabrujas es una voz vigente, y yo digo que fue en su tiempo un visionario. ¿Y Gámez? Lo percibo como una voz nueva. ¡Es una voz nueva!  Nos habla en este hoy.  No lo conocía. Hoy lo conocí y me gustó mucho. Me gustó”.

La tertulia se alarga, púes el interés por lo que cada participante expone da pie a los demás para seguir conversando.  Mientras los oigo y los veo, dentro de mí y en silencio, soy tomada por la emoción. Veo cómo este grupo ha crecido, no sólo en cantidad, como hoy, sino en evolución. El crecimiento que veo en quienes nos han acompañado de manera constante desde hace dos años, acudiendo a la cita de cada mes para vivir esta aventura.

Muchos de ellos nunca habían tenido una obra de teatro en sus manos como material de lectura. Aquí fuimos propiciando caminos y aperturas para despejar sus dudas para ir poco a poco adentrándolos este mundo.

Y ahora les oigo hablar de acotaciones, de estructura del texto, de ritmo, de conformación de los personajes en relación a las temáticas e historias que los autores mueven en cada obra, y la translación, la comparación de lo leído, que es quizás lo más importante que este programa busca propiciar, a sus propias vidas, a su entorno y al país.

Ahí están haciendo toda esa disertación y disfrutándola.  Entonces, creo que esto es un bonito y significativo regalo de aniversario. El Círculo está creciendo.

Llega el final.  Antes de despedirnos, les pido un momento más para el cierre. Las luces cambian nuevamente y el escenario abre su magia. La pauta nuevamente es escuchar. Abrir. Dejarse tocar y accionar a lo que te viniera hacer.

De pronto, el espacio se plena de sonoridad. Un tango: El día que me quieras cantado por Gardel. Ese Gardel al cual hoy se hiciese tanta referencia en la obra de Cabrujas de su mismo nombre.

En una primera instancia sólo escuchamos, y poco a poco las voces se multiplican, abrimos en un canto grande y sentido.  Algunos vemos a Zárraga llegar convocado por su tango, por Gardel, por la vida y este sueño del teatro que nos une y nos renace de la muerte.

Aún conmovidos. Llega el momento de despertar… vuelve la luz de sala. Ya es tarde. La noche toca la puerta.  Cómo siempre hay quienes corren porque luego no encuentran como trasladarse; otros se quedan un poquito más.

Una de ellas al salir nos dice: “Anhelo que llegue enero para volver al Círculo.  Esto es ya para mí una pasión, ¡mi pasión!”

Para Cerrar. Me quedo con esa palabra: ¡pasión! Creo que la Pasión signó la vida de Cabrujas, Creo que Pablo vive la vida tomado por la Pasión. La Pasión también nos sostiene a nosotros para seguir adelante. Pasión por crear, vivir y seguir creando.

Me toma la noche y no me queda más que agradecer a todos y cada uno de los Integrantes de la Agrupación Teatral Coordinación, a todos y cada uno de los asiduos lectores del Círculo y a todos los que se incorporan.  A los autores, dramaturgas y dramaturgos que nos permiten hurgar en sus mundos. Gracias a todo el que ha apoyado. Gracias también a ti Hernán Colmenares, por abrir puertas y caminos para la promoción de este Programa.

Y finalmente: gracias querido Cabrujas. Gracias querido García Gámez. Gracias querido maestro Azparren Giménez.  A ustedes: gracias por todo, y por tanto.

Nos vemos en el próximo Círculo.

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