San Felipe, Yaracuy: Jornada Aniversaria del Círculo de Lectura Interactiva, Agrupación Teatral Coordinación
Por Elsy Loyo
Llegó el 13
de diciembre, y con él nuestro Círculo de Lectura Interactiva de Celebración y
cierre en este año 2025. Nuestros queridos Cabrujas y García Gámez nos hicieron
el honor con su presencia, con sus obras y también con sus vidas, así como la guía
del maestro Azparren Giménez.
Esta tarde
de convocatoria es soleada. Sol sanfelipeño. Cielo azul bordado de blancas
nubes con diversidad de formas que te hablan, y te cuentan historias. Con este
escenario sugestivo, cálido y luminoso llegamos a la sede horas antes de la
cita prevista para afinar los últimos detalles.
El equipo culinario acciona en la cocina. En el escenario se termina de instalar el sonido. Por primera vez usaremos micrófonos en el Círculo.
Comienzan a llegar los tempraneros, y nos encuentran probando sonido. Sus caras de sorpresa, seguidas de sonrisas, preguntas, y comentarios llenan el lugar con scenario se termina de instalar el sonido. Por primera vez usaremos micrófonos en el Círculo.expectativas y emoción por lo que habría de suceder.
Estamos un
poco atrasados para el comienzo; pero la gente departe con alegría. Esperamos a
uno de los compañeros que ha tenido que realizar una travesía para poder buscar
su instrumento musical que trae hoy al Círculo. ¡Ha llegado…!, dice una voz. Se inicia el camino…
Precede
Vivaldi para convocar a Cabrujas. La invitación es simplemente a escuchar, y a
sentir su presencia a partir de esta conexión especial que en su vida fue la
música académica, los grandes compositores, la ópera.
El momento abre.
El escuchar. La invocación. A partir de
allí, fluidamente los participantes intervienen y comentan acerca de lo que
cada uno conoce de Cabrujas. Algunos manifiestan la conexión que tenían con él
a partir de sus artículos en El Nacional. Otros afirman conocerlo por
sus telenovelas, sobre lo cual una de las participantes dice, “…Hay un antes y
un después de Cabrujas en las telenovelas de este país… el rompió los esquemas,
uno sentía que le hablaba a uno de verdad verdad…”
Igualmente hubo
el señalamiento de la mayoría de no conocer su dramaturgia ni en el mundo del teatro
como tal. Esa coyuntura es propicia para
hablar sobre esa parte de la vida de Cabrujas que, en esta tarde, precisamente,
nos convoca. Hablamos de su basta e
importante obra que lo ha convertido en un referente obligado del Teatro
Venezolano siendo uno de los dramaturgos más representativos del país, marcando
una época y trascendiendo hasta la actualidad.
Seguimos avanzando.
Termina esta primera instancia introductoria sobre Cabrujas.
Anunciamos un momento que precede el hablar de
García Gámez y esto viene inspirado en uno de sus aromas favoritos.
Pongo en la
palestra también la importancia de García Gámez como hombre sensible de teatro,
motivador, promotor, aupador y visivilizador del trabajo teatral de mucha gente
y agrupaciones de nuestro país y fuera de él.
Precisamente este programa del Círculo de Lectura Interactiva ha contado
con su apoyo para hacerlo cada vez más visible ante el mundo, lo cual
agradecemos desde el alma.
Habiendo
puesto en contexto a todos sobre nuestros invitados de honor, llega el momento
del concebido preámbulo antes de la ronda de lecturas.
Cambia el ambiente, se apaga la luz de Sala. Luces tenues en el escenario. Cercanías. Micrófono abierto. Cajón. Bongó. Voz. Y desde la conexión musical Gamenezca ofrendamos un bolero de La Lupe, una de sus cantantes amadas. Seguidamente, y bajo está misma conexión con Pablo y este espíritu de celebración de hoy, invocamos y convocamos el espíritu festivo de Brasil. Cambian las luces, cambia el ritmo, la energía, y en un canto colectivo abre un fragmento de “Acuarela do Brasil”, recordando con ello a Gal Costa, otra intérprete musical de su predilección.
Con esa energía arriba de estos dos momentos gozosos comienza la dinámica concebida para las lecturas de esta tarde decembrina, el azar nuevamente es nuestro sino. Servida está la mesa del mundo Cabrujiano y Gaminénce. En un bol, números en papelitos determinan de qué lado de la mesa tomaremos una carpeta.
Nadie sabe
en un primer momento si es Gámez o Cabrujas quien les ha tocado, ni cuál de sus
obras. Se revela el misterio. Reorganizamos el Círculo, y al igual que se hizo
en el Encuentro de Noviembre, La dinámica de lectura será intercalada: Cabruja-
Gámez. ¡Listo!
Comienza la
otra parte de esta aventura.
La lectura se
va desarrollando de manera fluida, sentida, va moviendo mundos en su avance. Las voces amplificadas dan potencia a las
lecturas. Termina este momento. Todos
estamos tocados de alguna manera.
La tertulia correspondiente
a este emotivo encuentro de lecturas con José Ignacio Cabrujas y Pablo García
Gámez, viene precedida de la degustación de rodajas de pan campesino con una
salsa roja perfumada de albahaca, inspirada en las salsas italianas para pasta,
en honor a Cabrujas y sus raíces de la bella Italia. Acompañado de café negro y
después conservita de coco, cuyo aroma y gusto son de los predilectos de Gámez.
Mientras estos
sabores deleitan el paladar de los asistentes y volvemos un poco a nuestro
centro, anuncio que tendremos un importante tertuliano entre nosotros la tarde
de hoy que nos hizo el honor de enviar sus materiales para hacerse partícipe del
Círculo: El maestro Leonardo Azparren Giménez.
Él le manifestó a Lusvio, al ver publicado el evento, que era de su interés aportar al encuentro dos artículos sobre Cabrujas que ha escrito hace un tiempo.
Nosotros agradecidos y honrados por su deferencia, por supuesto, los incluimos. Acoto sobre esto al grupo especificando que en uno de los artículos que el maestro Azparren nos envía para este encuentro, titulado: “José Ignacio Cabrujas: Un drama de fe, desilusión y catarsis” señala en un punto que: “… la dramaturgia de José Ignacio Cabrujas tiene en cuatro obras su mejor expresión… Profundo, Acto Cultural, El día que me quieras y El Americano Ilustrado…”. Les señalo a todos, que traía a colación este punto en particular porque justamente, tres de esas obras por él mencionadas, son parte del archivo en la biblioteca de nuestro Centro de Documentación e Investigación Teatral, y hoy, precisamente, fueron tocadas en nuestro Círculo. Seguimos encontrándonos en el Azar concurrente de Lezama Lima.
Ha terminado
la degustación y el momento informativo.
Viene la
reflexión, la conversación de lo sucedido. Muchas palabras y frases sueltas vienen
a mi con respecto a lo que las obras leídas de Cabrujas y García Gámez abren
hoy en los participantes: “ .. . Humano, cercano, identificación, ironía,
sarcasmo, poder, pulso, ritmo, visionario, confrontación, ternura. Lo humano,
lo cercano, lo político, el poder, la crítica, el sistema, selva de cemento. Placer,
alegría… nudo aquí, en el pecho. Nostalgia, pasión, festejo. Me tomó y eso me
sorprendió…”
Está última
frase: “Me tomó y eso me sorprendió “, la dijo una de las participantes al
hablar sobre su lectura de un fragmento de Acto Cultural, de Cabrujas. Señalaba
que no sabía lo que le había pasado, pero que se había metido en ese mundo como
si la hubiesen empujado, y allí se sumergió. Otra de las asistentes, con respecto a su
encuentro con la obra de García Gámez: Olvidadas. Tocaba su pecho para
referir que allí, en ese lugar, sentía aún el nudo del impacto que le causó
leer a esas dos mujeres, “… no sé…me conmovió mucho el momento en que se
abrazan y se toman las manos… ¡ay, no sé, estoy conmovida! Me gustaría leerla
completa”.
Uno de los
compañeros señalaba que él tenía un gusto especial por lo irónico y lo
sarcástico, y que precisamente le había tocado leer un fragmento en El día
que me quieras, donde Cabrujas a través de los personajes y la escena los mostraba
magistralmente, “...lo disfruté, lo leí con placer”.
Alguien dice
en el grupo: “Para mí, como se dijo al principio del encuentro, Cabrujas es una
voz vigente, y yo digo que fue en su tiempo un visionario. ¿Y Gámez? Lo percibo
como una voz nueva. ¡Es una voz nueva! Nos
habla en este hoy. No lo conocía. Hoy lo
conocí y me gustó mucho. Me gustó”.
Muchos de
ellos nunca habían tenido una obra de teatro en sus manos como material de
lectura. Aquí fuimos propiciando caminos y aperturas para despejar sus dudas para
ir poco a poco adentrándolos este mundo.
Y ahora les
oigo hablar de acotaciones, de estructura del texto, de ritmo, de conformación de
los personajes en relación a las temáticas e historias que los autores mueven en
cada obra, y la translación, la comparación de lo leído, que es quizás lo más
importante que este programa busca propiciar, a sus propias vidas, a su entorno
y al país.
Ahí están
haciendo toda esa disertación y disfrutándola.
Entonces, creo que esto es un bonito y significativo regalo de
aniversario. El Círculo está creciendo.
Llega el
final. Antes de despedirnos, les pido un
momento más para el cierre. Las luces cambian nuevamente y el escenario abre su
magia. La pauta nuevamente es escuchar. Abrir. Dejarse tocar y accionar a lo
que te viniera hacer.
De pronto,
el espacio se plena de sonoridad. Un tango: El día que me quieras cantado
por Gardel. Ese Gardel al cual hoy se hiciese tanta referencia en la obra de
Cabrujas de su mismo nombre.
En una
primera instancia sólo escuchamos, y poco a poco las voces se multiplican,
abrimos en un canto grande y sentido. Algunos
vemos a Zárraga llegar convocado por su tango, por Gardel, por la vida y este
sueño del teatro que nos une y nos renace de la muerte.
Aún
conmovidos. Llega el momento de despertar… vuelve la luz de sala. Ya es tarde.
La noche toca la puerta. Cómo siempre
hay quienes corren porque luego no encuentran como trasladarse; otros se quedan
un poquito más.
Una de ellas
al salir nos dice: “Anhelo que llegue enero para volver al Círculo. Esto es ya para mí una pasión, ¡mi pasión!”
Para Cerrar.
Me quedo con esa palabra: ¡pasión! Creo que la Pasión signó la vida de Cabrujas,
Creo que Pablo vive la vida tomado por la Pasión. La Pasión también nos
sostiene a nosotros para seguir adelante. Pasión por crear, vivir y seguir
creando.
Me toma la
noche y no me queda más que agradecer a todos y cada uno de los Integrantes de
la Agrupación Teatral Coordinación, a todos y cada uno de los asiduos lectores
del Círculo y a todos los que se incorporan.
A los autores, dramaturgas y dramaturgos que nos permiten hurgar en sus mundos.
Gracias a todo el que ha apoyado. Gracias también a ti Hernán Colmenares, por
abrir puertas y caminos para la promoción de este Programa.
Y finalmente: gracias querido Cabrujas. Gracias querido García Gámez. Gracias querido maestro Azparren Giménez. A ustedes: gracias por todo, y por tanto.
Nos vemos en
el próximo Círculo.

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