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20.8.25

Crímenes Ejemplares de Tejedores de Sueños en el Zulia. Por Jhonathan Camacaro

 Crímenes Ejemplares de Tejedores de sueños en el Zulia 

Jhonathan Camacaro, director de Tejedores de Sueños reflexiona sobre el proceso de su próximo trabajo Crímenes Ejemplares


Montar Crímenes Ejemplares ha sido mucho más que poner en escena una obra breve, ha sido un acto de resistencia, de creación colectiva y de profunda exploración humana. En el corazón de Lagunillas, donde el teatro aún continúa despertando como costumbre cultural, este montaje se convirtió en un laboratorio vivo

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Lo breve como desafío creativo

La brevedad de la obra, lejos de ser una limitación, se transformó en un detonante de ingenio. ¿Cómo condensar una crítica feroz sobre la justicia y la condición humana en pocos minutos? La respuesta fue vincularse con artistas locales, cantantes, creadores visuales y aliados que valoran el trabajo de Tejedores. Así, cada escena se volvió una cápsula intensa, cargada de simbolismo.

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La construcción colectiva como eje

Este montaje no se hizo en soledad. Fue tejido —como su nombre lo indica— por muchas manos. La mezcla de un elenco joven en formación con actores que ya han recorrido algunos años de tablas generó un cruce de saberes, errores y aprendizajes que enriqueció el proceso. Se vivió como un laboratorio: se experimentó, se falló, se corrigió, se celebró.

Y en ese proceso, el público de Lagunillas también fue parte. Poco a poco, se está formando una audiencia más crítica, más sensible, más dispuesta a dejarse interpelar por el teatro. Y está agrupación está creando una huella de algo bien hecho, sobrio y con técnica.


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Logística, mística y comunicación

La parte logística fue, como siempre, un reto. Pero no hay montaje sin comunidad. Se sumaron manos, voluntades, talentos.  Un detalle importante: el actor no solo es actor, tiene tareas según sus habilidades: aporta en transporte, en gestión motorizando el proceso.  Se entendió que para convencer aliados, se necesita más que resultados: se necesita mística, pasión, y una comunicación clara del contenido y propósito de la obra.  La propuesta debe saber comunicarse en todos los frentes.

Además, se comenzó a protocolizar la producción en un sistema propio, adaptado a las realidades y sueños de Tejedores. Este paso es vital para sostener el trabajo en el tiempo y profesionalizar el quehacer teatral local.

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Coherencia con Max Aub y su discurso

Montar una obra de Max Aub implica responsabilidad. Su mirada sobre la justicia —frágil, ambigua, profundamente humana— exige estudio y coherencia. El equipo se sumergió en su discurso, buscando no solo representar, sino comprender. Así, se rompieron estereotipos, se expusieron deseos turbios, se cuestionó la moral y se abrió un espacio para el debate ético, a veces estas temáticas son criticadas por un público que quizás no está listo, pero si no las montamos, ¿cuándo lo estarán? Nos animamos a hacerlo.


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Tejedores de Sueños: sembrando futuro

Este montaje reafirma la misión de Tejedores: formar, transformar, provocar. Los jovencitos nobeles que se acercan al teatro encuentran aquí un espacio de crecimiento, de expresión, de comunidad; ellos están en formación continua.  Una parte con más tiempo que solidaridad monta junto a otra menos experimentada que se va fortaleciendo, esto no nos libera de equivocarnos de fallar, es el camino que hemos decidido recorrer avanzar en la experiencia que se hace costra sana y se fortalece.

Y el público, cada vez más culto, más curioso, más comprometido, es testigo y parte de ese proceso.

 
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Crímenes Ejemplares no solo se presenta: se vive. Y en cada función, se teje un nuevo hilo en la gran trama del teatro local. 





24.7.25

REFLEXIONES. Desde el estado Miranda: Eleazar Prowy Jiménez, de Nereo Teatro, sobre sus piezas El corazón delator y Marlon Brando

Foto: @ariselarte

Eleazar Prowy Jiménez, de Nereo Teatro, sobre sus piezas El corazón delator y Marlon Brando

Sentado en una silla de madera, cigarro entre los dedos, una maleta como elemento destacado entre el humo y la oscuridad; el momento de lanzar la colilla al piso, de acuerdo con los ensayos, llegó. Estar completamente concentrado en el personaje hace que sea él, y no el actor, quien recree la acción en una escena que mantiene al público atento. Y es allí, justo en ese momento, en que el ejecutante teatral piensa en la colilla encendida del cigarro y la posibilidad de dañar el muy golpeado piso de madera del escenario, mientras el personaje habla y actúa. ¡Eso no se ensayó!

Mientras el personaje se mueve, habla, actúa, el actor trata de resolver el dilema: mantener la colilla en la mano hasta que por sí sola se apague o soltarla como indica el libreto. Resuelve actuar dentro de la acción, mientras el texto se hace sonido desde la palabra del personaje. Suelta la colilla, previo al siguiente movimiento, y con el pie descalzo la apaga antes de que esta pueda reaccionar de otra forma. No hay daños colaterales. El actor se va, y el personaje ni se entera de lo sucedido.

Ahora es un secreto entre el actor y el sagrado lugar.

Son momentos como ese los que nos hacen, a las y los teatristas, las apasionadas y apasionados que somos por las tablas. No hay dinero, no hay premio que pueda compararse con esa sensación tan indescriptible, tan íntima. Escenario, actor, actriz, luz, público, aplauso; eso somos.

Durante la pandemia del COVID-19, mi alma había entrado en la oscuridad. Así como el mundo sucumbía ante el horror, yo me hundía en el mismo lodo de la desesperación. Buscando la luz, saqué de mi biblioteca un libro de Edgar Allan Poe y allí, por quién sabe qué número de lectura, leí nuevamente El corazón delator.

Decidí inmediatamente crear un personaje que, con este cuento corto de Poe, viniera no a salvarme, sino a reafirmar la locura, lo oscuro, lo dramático de la historia en ese momento. Y empezó un largo camino de creación, de estudio, de debate, de observación permanente, que me llevó a este relato que aquí desarrollo: ¿Cómo el personaje tiene vida propia y hace lo que cree correcto, mientras el actor observa y cuida cada detalle de la actuación en el mismo escenario?

En una de las tantas presentaciones, se me acercó una señora alta, delgada, de cabello blanco, amante de los relatos de Edgar Allan Poe, y me comentó que ella siempre se había imaginado a un fantasma atormentando al hombre que relata el asesinato cometido en Corazón delator, que algo debió impulsarlo a cometer esa agresión contra el viejo con ojo de buitre.

Entonces nació ese personaje oscuro, sin nombre, sin rostro, que lleva a la locura al personaje que me dio la satisfacción de un premio a Mejor Actor en el año 2024, en el 4to Festival de Monólogos No Convencional de Caracas. Es como estar agradecido a la oscuridad por permitirme vivir en ella; pero es que la desesperación no mira la mano que te saca de ella, parafraseando al Libertador Bolívar.

Ya estoy trabajando en otro montaje; por un momento, El corazón delator descansa. Ahora quiero dar la oportunidad a una actriz ultrajada de vengarse de su victimario: Marlon Brando. Un monólogo que estará presente en el 5to Festival de Monólogos No Convencional 2025, un espacio necesario donde podemos mostrarnos artísticamente.

El Grupo Experimental Nereo Teatro, al que tengo el honor de dirigir, se presentará con Marlon Brando el 2 de agosto en Espacio El Galpón y el 3 de agosto 2025 en la Sala Cabrujas.

"El teatro nos recuerda que somos la humanidad. Luego de la oscuridad, el teatro siempre estará."

Eleazar Prowy Jiménez

Director del Grupo Experimental Nereo Teatro

21.7.25

REFLEXIONES. Annie Ferrer y Regina Espina: entre la actriz y el personaje.


Por Annie Ferrer.

Mi relación con Regina Espina se da muy bien, ya que ella pasa por situaciones que, de alguna u otra manera, me ha tocado vivir no solo en la vida personal sino también en mis quehaceres teatrales.

El texto Taller de Actuación Espina o, como yo lo llamo, Actúa con Regina Espina tiene una verdad que fácilmente se puede detectar en lo que dice y hace el personaje: deja al descubierto a una profesora de actuación y actriz que quedó en el olvido y, por ende, recurre a dictar talleres de actuación por dos razones: sobrevivir, pero sobre todo para sentir que aún pertenece al gremio de la escena.

Sí, me veo reflejada en ella. Muchas veces hasta con nostalgia… nostalgia del futuro.  Es como si me tocara salir de ella por un momento y verme a mí dentro de pocos años. A veces me imagino trabajando en el futuro únicamente en el escenario; otras, actuando y dando uno que otro taller para redondear el fin de mes; de vez en cuando me veo solo dando talleres: colocando avisos en Instagram o anuncios en la calle, llamando algún colega solidario para que me refiera estudiantes.

La maestra Espina habla a los demás de lo que fui en algún momento: una ilusa cargada de sueños.  Con el tiempo encontré que solo queda sembrar lo aprendido en los que verdaderamente creen que ser actriz o actor es solo para apasionados: para aquellos que no esperamos ser famosos, pero al menos recordados.

Regina Espina hace un llamado a las nuevas generaciones de profesores y aspirantes a actores y actrices a no ver el oficio como un hobby o un entretenimiento, cosa que como actriz me ha tocado enfrentar cuando estoy en modo profesora con mis alumnos del Garaje Teatral.  No. La actuación es una manera vivir, de ver y entender el mundo, de aprender.  Ser actriz o actor es algo que nos acompañará en nuestro último suspiro.

Como intérprete de la maestra, este monólogo deja en claro que no sólo el talento puede hacerme mejor sino también entender que no todo lo que brilla es oro; por cierto, el oro está en nosotros, en nuestra entrega, en nuestra honestidad.

Creo que el autor del texto ofrece un mensaje claro y preciso. Parece que grita "Auxilio" para salvar el oficio del intérprete. También asoma verdades que se pueden vivir a diario en el quehacer teatral: envidia, competencia, casi un quítate tu pa’ ponerme yo.  De nuevo, si no te conoces a ti mismo, si no sabes cuáles son tus fortalezas y debilidades, entonces es probable que esas sensaciones y sentimientos te afecten.

A veces escucho personas decir que son actores o actrices por haber realizado un curso o taller de actuación. ¡Nada más lejano de la realidad! Actuar es un oficio que te impone que cada día crezcas, aprendas, descubras.   

Lo que más me fascina del texto es la franqueza del personaje.  A través de las risas y la interacción con el público, la Maestra deja una gran lección.  Cada vez que Regina y yo somos una, descubro aspectos que no conocía de ella, de mí, del público, del país.

A veces es como si el personaje se contradijera, pero no: es la verdad disfrazada de risas para hacer digerible la realidad.


Actúa con Regina Espina

Funciones en Carayaca. Garaje Teatral.
Sábado 26 y sábado 2 de agosto, 2025, 5:00 pm

Funciones en el Marco del 5to Festival de Monólogos no Convencional.
Viernes 8 de agosto.  6:00 pm.  Sala Cabrujas, Los Palos Grandes.
Sábado 9 de agosto.  4:00 pm. Espacio Los Galpones, Los Chorros.

Maneras de mirar

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Miradas al escenario nace como resultado  del taller de Crítica Teatral organizado por la Compañía Nacional de Teatro de Venezuela durante e...