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28.3.26

Obra teatral “Parricidio” devela drama en relación padre- hijos

 

Dramaturgia de Luis G. Leal y dirección de Jhonathan Camacaro

Por Argenis Mendoza 

(Ciudad Ojeda, 28 de marzo de 2026).  Como parte de la celebración del Día Internacional del Teatro, el colectivo Tejedores de Sueños presentó la obra Parricidio, con dramaturgia del periodista Luis Gerardo Leal y bajo la dirección general del profesor universitario Jhonathan Camacaro.

De nuevo, los espacios de la Fundación Alas de Luz ubicada en la calle Bermúdez de Ciudad Ojeda, municipio Lagunillas del estado Zulia sirvieron de escenario para mostrar este drama intenso que quita el velo en algunas relaciones padre-hijos, en las que desaparecen y trastocan los límites entre la autoridad y los sentimientos.

En esta ocasión, la puesta en escena conduce a los espectadores hacia diversas emociones y situaciones sorprendentes, las cuales van desde el abuso de la autoridad paterna, pasando por el castigo, la venganza, traumas, incesto, el delito en sí mismo hasta culminar en un final inesperado que pocos pueden predecir, temas aptos sólo para públicos con mayoría de edad.

La función teatral vespertina igualmente abarcó reconocimientos especiales para Leal y Camacaro, dados sus méritos en el desarrollo de esta impresionante representación, al igual que por el fomento del teatro en la jurisdicción y formación de nuevos talentos en las artes escénicas.



Petróleo, crudo

 


Asistí el viernes 27 de marzo de 2026, Día Internacional del Teatro a la reinauguración del Teatro Ateneo de Maracay, pero como no hago reseña social me voy a ir directamente al espectáculo Petróleo, del dramaturgo y director Rubén Joya acompañado del siguiente elenco: Yannine Champion, María Medina, Juan Martín Rivas, Raquel Romero, Ezequiel Piñero, Alberto Ruiz, Oswaldo Buitrago, Warner Martínez, y David Fernández. María Elizabeth Alvarado como Asistente de Escena; coreografía de Jesús Guaimara; Simón Añez en la escenografía; vestuario de Francis Castro y Anny Pereira, todos en una coproducción teatral.

Petróleo es un espectáculo que nos ubica cronológicamente en los albores del siglo XX, donde con el Zumaque I en Mene Grande, en el Zulia por allá en 1914 y con la anuencia de Juan Vicente Gómez, se da inicio formal a la explotación petrolera en Venezuela; se certifica que el país está lleno de eso que es oro negro, lo cual modificó estructuralmente los cimientos económicos, sociales, urbanísticos y de pensamiento de la cultura criolla. La llegada de norteamericanos, ingleses y holandeses cambió el pensamiento del venezolano. Sobre este tema Miguel Otero Silva y César Rengifo hablaron y escribieron mucho. Rengifo tiene una trilogía específicamente en este sentido.

Ahora bien, la obra de Joya no trata de hacer un análisis de la nueva realidad que se está levantando desde la segunda década del siglo pasado; se dedica más al panfleto, no en término despectivo, sino como mecanismo político, por la brevedad del discurso (la obra dura 32 minutos), por lo agresivo, sin tapujos y satírico. Tiene un solo propósito: despertar la irritación momentánea en el espectador. Bastante usado en los años sesenta. Lento en su accionar, si tomamos en cuenta que es un discurso eminentemente político, que busca la reacción rápida del espectador.

Estos trabajos se dan casi siempre en tomas de calles, en huelgas de trabajadores o de estudiantes; con escenas relámpagos y textos cortos.
Me quiero detener en cuanto a la estructura referencial que Joya le adicionó al montaje, con personajes alegóricos y actores y actrices distanciados de lo que estaba sucediendo. Por lo general estos trabajos se dan caricaturescamente. Solo Warner Martínez y Raquel Romero esbozaron la construcción de personajes “creíbles”. Martínez demostró calidad para la interpretación y logró hacer un viejo con personalidad, si la expresión cabe. Romero dejó constancia de lo buena que es como actriz, desdoblándose y centrando la atención en un personaje que no está en escena, pero que lo hace carne y sentido. David Fernández se fue por lo más fácil. El resto estuvo marcando el texto. Porque la obra se queda trunca para la construcción de personajes que pudieran crecer. Es un gran lamento que no termina de enjugar las lágrimas petroleras.

Hay que hacer un reconocimiento especial a la iluminación, ya que por primera vez observé luces teatrales bien enfocadas, a tiempo y dando el matiz requerido para que los actores y actrices se vean actuando. Imágenes excelentes que realzan la puesta en escena. Voces cantadas que dan una tonalidad sepulcral, permitiendo que el público se conecte.

Pero ojo, este espectáculo se montó rápidamente para un evento trascendental como lo es la reapertura del Teatro Ateneo, después de más de diez años cerrado, ante las autoridades culturales nacionales y regionales, lo que da a entender que con mayor horas de vuelo, se pudiera convertir en una obra para el repertorio nacional. Por lo tanto, si Joya decide seguir corrigiendo, anexando escenas y puliendo, por ejemplo, la escena de la comida, la puesta en escena se desarrollaría ostensiblemente.

Por lo tanto, hago votos para que esta obra pueda ser llevada a cada rincón del país, sobre todo en el marco político en que estamos sumergidos, con los cañones apuntándonos a la cabeza y el Norte Global chupando el llamado oro negro.


Bartolomé Cavallo. Alumno de Ramón Lameda.

Crudo Comido: Crónica de un Teatro imposible de ocultar.

Por Oscar Orlando Conde Fernández

Dentro de un gran sentimiento de añoranza y expectativa colectiva, se despliega, al fin, en reapertura, el querido Teatro Ateneo de Maracay, después de bailes, ruidos y sonidos de comentarios, diferimiento, joropos, burriquitas, tambor costeño, en el boulevard que recibió al Ministro de Cultura, en debut, Raúl Cazal, al lado, desde luego, de la Gobernadora del estado Aragua, Joana Sánchez, y el Alcalde del Municipio Girardot, Rafael Morales, incorporados todos a la fiesta por las puertas re-abiertas del TAM, de lo más azul; sin 'la Corte pictórica' del Maestro Antonio Cabezas, y con la 'Joya' de Petróleo, en escena, precisamente el pasado viernes 27 de marzo, Día Internacional del Teatro.

El Colectivo Teatral, bajo la firma Serra-Pereira, Productores Asociados, se agita en el escenario gomecista, del gran Ateneo maracayero, a punto de cumplir sus primeros 100 años, para obsequiar una singular puesta en escena, que muy bien podría ubicarse dentro de la magia de una crónica dramatizada, un episodio imaginario acerca del descubrimiento del 'oro negro', en Venezuela, y sus duras repercusiones económicas y sociales, para definir esa suerte de invasión hambrienta y despiadada, por parte de la referencia mundial del 'caimán musiú', arrogante, creído, saturado de ambición, impositivo, muy made in usa y todos los etcéteras que ya todos conocemos. Cualquier parecido con la actualidad y algunos personajes, no es casual.

Probable es que al digno equipo de estupendos artífices, dirigidos por el incansable Rubén, les haya motivado el afán de sensibilizar al país espectador, ante esa realidad mundial, tan amenazante y despiadada, precisamente ahora después de la cruda experiencia 'tres-enerista', vivida por Venezuela, y de la que aún, algunos venezolanos, pretenden invisibilizar, con el ejercicio del olvido. Pero, en todo caso, Petróleo, en esa puesta pre-semanasantera, revela una clara intencionalidad concientizadora, orientadora, con la distribución y proyección de la semiología básica -literaria y audiovisual- que aborda elementos como la explotación, la exclusión, la ambición, la trasnacionalización, la miseria, la indignación, y todo, bajo el accionar de un reparto actoral, de indudable talento y veteranía, quienes han asumido, en otras oportunidades, retos mucho más difíciles y de mayor demanda, y, además, con todo el éxito, al que nos tienen acostumbrados y orgullosos. De manera que... 'pan...!perdón! ... 'crudo comido’.

Petróleo se presenta, a mí parecer, como excelente oportunidad para ser presentada también y con mayor despliegue, en escenarios educativos, como representación muy transparente de lo que significa el Teatro como recurso pedagógico.  En la ocasión del pasado 27/M, el montaje incluyó piezas de valiosos poetas argentinos como María Elena Walsh y León Gieco, perfectamente adecuadas a la línea del espectáculo y, además, interpretadas a capella, por voces del querido grupo de actores y actrices. Se me ocurre, con todo respeto, la incorporación musical de piezas de autores venezolanos como Otilio Galíndez, Aquiles Nazoa, Alí Primera, en cuya producción se advierten mensajes que muy bien. calzarían, en esa propuesta. Digo para confiar en esa misma dirección nacionalista.

Mi abrazo perfecto para todas y todos, como el amigo, desde luego, que soy y supongo ustedes lo saben, pero especialmente, como creador, cuya mirada se define en la palabra escrita, en los cuentos, en la oralidad, en el canto y también en las tablas, como las del TAM, testigo de la narración escénica que se lleva en el alma. El Teatro y la dimensión de su porvenir, como herramienta de amor, conquista y conciencia se encuentra en creadores y creadoras de su talla. Ustedes son mucho más que Petróleo. Son verdad, y la verdad es como la tos -y el petróleo y su ambición-: imposible de ocultar.

Obra: Petróleo
Dramaturgia, Versión: Rubén Joya
Dirección: Rubén Joya y Warner Martínez
Asistente: María Elizabeth Alvarado
Coreografía; Jesús Guaimara
Escenografía: Simón Añez
Vestuario: Francis Castro y Elenco
Elenco: Yhaninne Champion, María Medina, Juan Martín Rivas, Raquel Romero, Ezequiel Piñero, Alberto Ruiz, Oswaldo Buitriago, Warner Martínez, David Fernández.
Función: 27 de marzo 2026
Lugar: Teatro Ateneo de Maracay 

 

27.3.26

Hoy día mundial del teatro: La experiencia del interés del héroe por la posteridad.

 (A Carlos Arroyo).

 

El teatro ha conservado la necesidad de ir del caos al cosmos como principio ordenador.
El hombre como la escena misma que lo retrata necesita un orden porque teme al caos como a la muerte.
Desde la experiencia cotidiana hasta la visión del universo en su totalidad, apela a principios ordenadores del teatro sin los cuales la vida sería imposible.
En la macro experiencia del cosmos
el elemento ordenador al que el hombre apela puede llamarse Dios o naturaleza como categoría metafísica.

Este Dios, esta naturaleza capaz de crear un cosmos del caos, es en el teatro el director, dios y naturaleza.
Es cierto que lo fundamental en el teatro, la vida, es obra del actor.
Es cierto también que un actor ocupando un espacio ante un público y en situación de representación, es el teatro.
Ni código literario, ni director, ni escenógrafo son imprescindibles hasta allí.
Y asimismo es cierto que, teóricamente, bastaría con la fuerza vincular creativa entre un grupo de actores y de éstos con el espectador, para que el hecho teatral de magnitud y verdad artística se diera.
Pero en la práctica, tal cosa se da de manera escasa porque el teatro es práctica, realización material de los hechos.

En el mundo trágico de Shakespeare
este interés del héroe por la posteridad
está totalmente ausente. por ejemplo
en la obra El Timón de Atenas cuyo protagonista es el más conocido misántropo de los tiempos antiguos.
Timón maldice a todo el género humano
y no cede un ápice en su odio feroz por el universo. Un crítico especialista en Shakespeare llega a comparar la misantropía de la obra Coriolano con la de Timón que llega a citar las soberbias palabras de aquel al abandonar a Roma: ¡Yo os destierro a vosotros…! "

Pero, ¿cuál es la causa de esa enfermedad hacia todo lo que proviene de los hombres?
La dicha de Timón ha consistido en repartir regalos, sin pensar jamás en la reciprocidad de los favorecidos por sus dones, lo que podría ser producto del cálculo.
De fiesta en fiesta transcurre así la vida de este hombre, rebosante de energía vital, prodigando su amistad a manos llenas.
Timón en cierta ocasión procura explicarles a sus amigos su concepción de la amistad,
ese sentimiento que lo impulsa a compartir con los otros todo lo que posee;
y así les dice: ' Hemos nacido para ejercer la beneficencia, y ¿Qué podemos llamar más exacta y justamente nuestras que la riqueza de nuestros amigos?
Todo lo que me pertenece es de todos, porque hacer el bien y ser generoso es la única actitud posible de un hombre noble.

Timón de Atenas no es una obra de Shakespeare muy conocida,
se monta rara vez y los conocedores de las obras del bardo inglés no 
están seguros
de que sea una pieza enteramente
Shakespeariana, ya que el texto que se conserva o tiene varios fallos.
Podría ser un borrador, o tal vez, una obra
empezada por Shakespeare terminada
por otro escritor de la época.

Definitivamente, la trama encarna el declive
del héroe epónimo. Al principio, Timón,
el rico generoso por excelencia,
está siempre rodeado de aduladores.
Regala tanto a sus amigos que,
al cabo de poco, no le queda nada.
Además, tiene muchas deudas y, por eso,
pide ayuda a sus compañeros.

La respuesta es unánimemente negativa.
En consecuencia, Timón abandona
la sociedad y vive, tal como el Rey Lear,
al aire libre. Incluso cuando descubre
una enorme cantidad de oro enterrado,
se niega a volver a hacerse rico y regresará
a la ciudad que lo destrozó.
Al morir Timón, la paz vuelve a Atenas.

Timón de Atenas es digna de llamarse
una tragedia puesto que documenta
la decadencia y caída de un personaje
complejo y noble.
La muerte de Timón es cruel e ilógica,
pero parece necesaria.
Se transforma en un ejemplo de los resultados provocados por la brutalidad de los seres humanos.
La obra constituye una condena a la avaricia,
la hipocresía y la prostitución.
Sin embargo, como muchas veces
en Shakespeare, las alternativas
no son ni claras ni atractivas.

Acaso tenga Timón toda la culpa
de su destino, al pensar que puede comprar
y no tratar amistades.
Otro personaje estupendo es Apemantus,
"un filósofo grosero", queda al margen
de la sociedad; no participa en los juegos
de servilismo que afectan a todos.
Pero no es un personaje admirable,
porque no se siente capaz de cambiar
su descortesía a pesar de la bondad de Timón.

A lo largo de la obra,
otro tema se destaca cada vez más:
la verdad. Un retratista y un poeta
demuestran que la realidad artística
varía según quien controla a los artistas.
La verdad lingüística desaparece
cuando la lengua es más débil que la auténtica.

 

Freddy Antonio Torres González. Mérida 2026.

Secuestro Rosa: Manifiesto de la Hembra Cíclica, por María Gabriela Arellano Quiroga

Secuestro Rosa: Manifiesto de la Hembra Cíclica
Escrita por Elio Palencia, bajo la dirección de Rufino Dorta 

Por María Gabriela Arellano Quiroga

Secuestro Rosa es el manifiesto de la contradicción femenina. Lo que comienza como el secuestro ejecutado por cuatro vendedoras de catálogo, florece en una catarsis colectiva donde la estética pastel choca de frente con la crudeza del encierro. Es un ataque de nervios compartido que las obliga a mirarse en el espejo de su propia vulnerabilidad, recolocándose los ovarios para avivar todo aquello que han mantenido cautivo en su interior.

El expresionismo de la "Fémina Rosa".

Bajo la dirección extrema de Rufino Dorta, las actrices no interpretan: se desbordan. El montaje exige que se mojen la piel con el sudor de sus personajes, honrando una euforia fucsia que domina cuerpo, rostro y movimiento desde los gestos del expresionismo. Es un ciclo visceral de risas y llantos que sacude al espectador en su butaca, invitándolo a integrar esa naturaleza cíclica que nos define. En un pacto de manos y sombras, estas mujeres desnudan sus verdades más profundas.

Una tribu de espejos y desgracias.

El elenco sostiene una danza de sincronía impecable, una tribu que se reconoce y se cuida en el epicentro del caos. Cada una arrastra su propia batalla bajo el maquillaje saturado, escarchado y rosa. 

La Maracucha: Entregada a un amor volcánico, pero asfixiada por la infidelidad clásica.

La Ambiciosa: Que busca en un ascenso la validación que la vida le niega.

La Decisión: Cargando con el peso silencioso y urgente de querer abortar.

La Oculta: Esa identidad sexual que no puede gritar y que arde por dentro.

La Secuestrada: El reflejo final de la ermitaña, la soledad pura que nos habita a todas.

La irrupción estética.

La puesta en escena es un campo de batalla visual. El vestuario, un estallido floreado, rosa y hortera, contrasta con la euforia simbólica del espacio. Mientras una mujer se quiebra en un primer plano de dolor orgánico, al fondo irrumpe la imagen definitiva de la contradicción: el juego de la "papa caliente" con un falo gigante y la representación del galán de Luis Miguel, el deseo erótico de la mujer. Es la dualidad entre lo profano y lo sagrado, se desploma al frente mostrando atrás la celebración en cámara lenta.   

El diseño de iluminación es narrativo: nace de un azul sombrío y asfixiante que oculta el delito, para luego estallar en un frenesí lumínico que incendia la energía de los personajes y atraviesa la piel del público.

El retorno de la Diosa.

La música de Luis Miguel y su "Cuando Calienta el Sol" dicta la sincronía de la unión, mientras que el himno de la compañía actúa como el cable a tierra necesario tras el delirio. La entrada de los querubines es puro realismo mágico: la representación de la Diosa interna rompiendo el drama para dar paso a la sátira y al humor más corrosivo.

Secuestro Rosa es una transformación de afuera hacia dentro. Es el momento exacto en que el lenguaje "bonito" de la cortesía ya no alcanza para tapar la falta de libertad. Aquí no hay juicios, solo el estallido de un patrón roto. Al final, la liberación no es un rescate externo; es avanzar como toda una hembra, recolocándose los ovarios.

23.3.26

La Escuela de Teatro Inés Laredo presenta la obra "El Juicio de Jesús o Barrabás" en vísperas se Semana Santa

 

Por: Marta Elena Crespo

Maracaibo, Zulia – En el marco de la conmemoración de la Semana Mayor, la Escuela de Teatro Inés Laredo, adscrita a la Secretaría de Cultura de la Gobernación del Estado Zulia, invita a la colectividad a la puesta en escena del acontecimiento histórico-bíblico "El Juicio de Jesús o Barrabás". 

La obra, que se presentará el miércoles 25 y el jueves 26 de marzo a las 3:00 p.m. en la entrada principal de la Secretaría de Cultura, representa un esfuerzo artístico de gran nivel que une la tradición religiosa con la excelencia académica de la región.  

La pieza cuenta con la dramaturgia y dirección general del maestro caraqueño Jesús Eduardo Espinoza. Espinoza no solo es profesor de la cátedra de Análisis del Texto Dramático en la institución, sino que es reconocido como Patrimonio Inmaterial del Estado Miranda por su labor de 41 años al frente del emblemático Vía Crucis Viviente de Guarenas. 

En esta ocasión, el director ha logrado amalgamar el talento de los estudiantes de primero, segundo y tercer año de la Escuela Inés Laredo, institución que recientemente celebró 48 años formando de manera ininterrumpida a las nuevas generaciones de actores del Zulia. 

El Juicio de Jesús o Barrabás sumerge al espectador en los momentos cruciales vividos por Jesús de Nazaret ante Poncio Pilato y los sacerdotes del Sanedrín. La trama destaca el conflicto humano y político tras la acusación de blasfemia, contrastando las voces de un pueblo dividido: aquellos que clamaban por la libertad del ladrón Barrabás. 

El grupo de mujeres seguidoras de Jesús.  Magdalena, Marta, Salomé y María de Betania quienes, junto a Juan y el dolor de la Virgen María, suplicaban en vano por su vida. La representación no solo busca el realismo histórico, sino que concluye con una poética teatral de alto impacto visual que transita entre el misterio de la muerte y la esperanza de la resurrección… En esta obra específica que presenta la Escuela de Teatro Inés Laredo, el argumento central se mueve sobre la tensión de la elección. 

Análisis del texto. Como profesor de cátedra, Espinoza traslada el rigor del análisis estructural a la puesta en escena. Cada diálogo está diseñado para diseccionar la psicología de la multitud y el peso político de la decisión de Pilato. 

Impacto visual y sensorial.  La dirección de Espinoza suele apoyarse en una estética que respeta la época pero que se siente atemporal, logrando que el espectador sienta que el "juicio" ocurre hoy mismo.  La escena teatral de Maracaibo se prepara para un evento que fusiona la profundidad del texto bíblico con la frescura del relevo actoral …Espinoza no se limita a la superficie del relato conocido. Como ya lo ha demostrado durante décadas con el emblemático Vía Crucis Viviente de Guarenas, su pluma se interna en las zonas grises de la historia. En esta obra, el autor nos ofrece una radiografía de la decisión humana, otorgando matices y trasfondos psicológicos a personajes que, en otros textos, suelen ser planos. Es una "dramaturgia sin pérdida de esencia", donde el dato bíblico se respeta, pero el conflicto dramático se potencia.

El elenco.  El joven actor Franchezco Scurio  encabeza el reparto en la piel de Jesús de Nazaret, acompañado por un sólido elenco que incluye a Nikole de los Ángeles Fuentes como la Virgen María, Brazil Loaiza (María Magdalena), Jeini Urdaneta (Juan), Ingrid Montiel (Marta), Claudia Roncayolo (María de Betania) y Daisduby Múñoz (Salomé).

José Isea (Poncio Pilato), Verónica Zambrano (como su esposa Claudia); mientras que Eduin Anillo (encarna al polémico Barrabás). La estructura del poder se completa con Lendrick Godoy y Edwin Núñez (en los roles de los sacerdotes), Franklin Paz (como servidor de Pilato) y la guardia romana conformada por Andrés Fuenmayor, Job David Montiel y Joseph Añez, contando además con la participación de Roque  Heredia (Hombre I) y Alí Ramones (Hombre II).

Asistente al director:  Kenia Castillo, mientras que la coordinación general, fotografía y producción recae en Juan Pacheco, con efectos y maquillaje de Jeini Urdaneta. El montaje promete una resolución estética cargada de simbolismo poético.

La música queda a cargo del reconocido compositor, actor, dramaturgo Luis Manuel Torres. 

Se invita a toda la comunidad zuliana a asistir y ser partícipe de esta manifestación artística y de fe que exalta el talento escénico regional.

Entrada principal de la Secretaría de Cultura del Estado Zulia (Av. El Milagro). 

Miércoles 25 y jueves 26 de marzo

3:00 p.m. 

Entrada libre y para todo público.

Tejedores de Sueños celebra el Día Internacional del Teatro con doble cartelera en Lagunillas

 

Por Elianis Mosquera

El próximo 27 de marzo, en el marco del Día Internacional del Teatro, la agrupación Tejedores de Sueños reafirma su liderazgo artístico en la Costa Oriental del Lago con una jornada especial de estrenos. La cita será en la sede de la Fundación Alas de Luz (Calle Bermúdez, municipio Lagunillas), donde el público podrá disfrutar de dos propuestas que transitan desde la comedia costumbrista hasta el drama psicológico más profundo.

La programación inicia a las 10:00 AM con el estreno de Adelita se va a casar, pieza que marca el debut como directora de Ziury Laguna, bajo la mentoría del Maestro Jhonathan Camacaro. Escrita por Luis Gerardo Leal, esta sátira sobre las presiones sociales y los enredos nupciales cuenta con un elenco mayoritariamente local, conformado por: Cristine Nuhlen, Noé Pirela, María Sánchez, Emily Acosta, Natalia Matheus, Franchesca Camacaro y Ángel Guerrero. Una obra apta para todo público.

Para la segunda jornada, la agrupación sube la apuesta emocional con Parricidio, también de 
Luis Gerardo Leal.

Bajo la dirección del profesor Jhonathan Camacaro, esta obra explora los resentimientos del pasado y los conflictos de convivencia en una atmósfera de alta tensión dramática.  En esta oportunidad el elenco está conformado por: Ziury Laguna, Luis Martínez y Jeremy Velásquez. Esta obra teatral es exclusiva para mayores de 18 años.

Con estas producciones, Tejedores de Sueños se consolida como una de las agrupaciones con mayor constancia en la Costa Oriental del Lago, logrando un nivel técnico que ya resuena con fuerza en la capital zuliana y otras regiones del país.

El evento se llevará a cabo este 27 de marzo de 2026, en la Fundación Alas de Luz, Calle Bermúdez (1er piso de la Tienda del Peluquero), Lagunillas.

Tejedores de Sueños extiende la invitación a todos los amantes de las artes escénicas para celebrar este día global, apoyando el teatro hecho con rigor y pasión desde nuestras propias tablas.





20.3.26

Secuestro rosa


Por Rosanny Riobueno

Tras apreciar la obra, es necesario confrontar este embrollo: ¿Tienen sentido las creencias dobles? ¿Se puede querer y temer al empoderamiento femenino (siendo mujer)?

Y es que en una sociedad enraizada en el machismo, la mirada de la mujer se pierde en su cotidianidad: la maternidad, las relaciones de pareja, la presión social, pueden ahogar esas esperanzas de sentirse autorrealizada y feliz.

Sin embargo, cortar con esas expectativas externas para cumplir con nosotras ante todo puede sentirse caótico en medio de ese "¿qué dirán?" que retumba en nuestro subconsciente...

Romper con esa "comodidad" prefabricada para ir por el camino que sentimos nuestro es el mensaje que me queda tras ver Secuestro rosa.


Marlene Nava: Gran Homenaje… En Maracaibo siempre.

 El viernes 27 de marzo, Día Mundial del Teatro, en la Gran Sala del Baralt, a partir de las cinco en punto de la tarde y con entrada libre.


Alexis Blanco

Todos están invitados. Será el mismo homenaje que habíamos proyectado para el pasado 17 de diciembre y que las aciagas circunstancias de su honorable vida, el día anterior, obligaron a posponerlo para este viernes 27.

Pero esta vez, ante la ausencia de su inmortal y venerable figura, extenderemos un canto muy especial, al cual agregaremos el estreno de su única pieza de teatro escrita, La herencia de Juyá, que pensó de manera especial para nuestro primer actor, José Luis Montero, y que Alfredo Peñuela ha versionado para la escena, donde también brillará el talento de la primera actriz Doris Chávez, junto con el eximio maestro Romer Urdaneta y el actor Víctor Zabala, con la asistencia en la dirección de Miguel Ángel Palma.

La obertura significará un homenaje institucional preparado por el mismo Teatro Baralt, con dirección general de Jesús Lombardi Boscán y la conducción escénica de Alexis Blanco, quien ha concitado a Israel y Gustavo Colina, artistas residentes, junto con el violinista José Luis Ferrer, la flautista Donatella Sambiagio, además de los actores Walter Sambiagio y Leonardo Isea, así como la cantautora y actriz Claudia Rocajolo, más la actriz Norimel Badell (ambas estudiantes de la Escuela Inés Laredo). También irradiarán belleza y armonía para Marlene Nava, las actrices Geraldine Suárez y Lisaura Morales, además del niño actor y cantor Dylan Gabriel. Todos ellos, bellos.

Está prevista la participación del eximio ex rector de Luz y de la Unica, además de gran amigo personal de la historiadora y periodista homenajeada, Ángel Lombardi. Con él, los bienamado es hijos de la homenajeada.

Instituciones esenciales, como la Gobernación del Estado Zulia, a través del gobernador Luis Caldera y la Primera Dama Regional; el Alcalde Gian Carlo Di Martino y su equipo vinculado con los campos atinentes a la vasta obra intelectual y artística de Marlene Nava; la presidenta del Clez, Magdelis Valbuena y demás parlamentarios; el Secretario de Cultura, Giovanny Villalobos; la Rectora de LUZ, Judith Aular, así como el director de Cultura, Aitor Romano y los decanos de Arte y Humanidades; el presidente de la Academia de la Historia, Juan Carlos Morales Manzur, así como todos los sectores culturales y comunitarios están siendo especialmente invitados para que con su presencia realcen el carácter remarcable de la ceremonia que ha de comenzar con la lectura del Mensaje del Día Mundial del Teatro, que este 2026 escribió el legendario actor Willem Dafoe. Será una fiesta que, además de honrar la naturaleza teatral del alma de Marlene Nava nos concitará a todos en una ceremonia concitada desde la belleza y armonía de la paz. Reiteramos que la entrada es gratuita y para todo público. Será muy linda esa tarde, sí señor. Marlene Nava lo merece, En Maracaibo siempre. ¡Salud!


17.3.26

La UCV se viste de gala con el festival Viva Grecia: Una semana dedicada a la cultura helénica.

 

Del 23 al 27 de marzo se llevará a cabo en la UCV la Semana de la Cultura Griega 2026. Viva Grecia. Funciones de teatro, lecturas dramatizadas, recitales de poesía, exposiciones y proyecciones cinematográficas forman parte de las actividades que contempla el festival, para rendir homenaje al país europeo, cuna de la civilización occidental.

La Universidad Central de Venezuela, la Dirección de Cultura UCV, el Centro Cultural Griego Venezolano, la Cámara de Comercio Heleno Venezolana y la Embajada de la República Helénica de Venezuela se unen para celebrar la Semana de la Cultura Griega 2026. Viva Grecia. Las actividades se llevarán a cabo del 23 al 27 de marzo en La Casona Ibarra y en el Complejo Aula Magna de la Ciudad Universitaria de Caracas. Todas con entrada gratuita.

La Antigua Grecia es considerada la cuna de la civilización occidental por ser origen de pilares fundamentales como la democracia, la filosofía, el teatro y la arquitectura clásica. Surgida alrededor del siglo VIII a.C., sus aportaciones en política, arte y ciencia sentaron las bases del pensamiento europeo y occidental moderno.

Viva Grecia inicia con la proyección de Electra del cineasta y director teatral greco-chipriota Michael Cacoyannis (1922-2011). Esta cinta de 1962, que cuenta con las actuaciones de Irene Papas, Yannis Fertis y Aleka Katseli, y música de Mikis Theodorakis; está basada en la tragedia homónima, escrita por Sófocles; una obra maestra que sacó la tragedia griega de los escenarios del teatro para llevarla a los paisajes áridos y reales de Grecia. El filme ganó el premio a la Mejor Adaptación Cinematográfica en el Festival de Cannes y fue nominada al premio Oscar como Mejor Película Extranjera. Actualmente es parte del programa Memoria del Mundo de la Unesco por su importancia cultural. La función es el lunes 23 de marzo, a las 2:00 p.m., en la Sala de Conciertos.

La segunda propuesta será de danza. El martes 24 de marzo, a las 2:00 p.m., en la Sala Pisorrojo del Complejo Aula Magna, los estudiantes de Teatro de la Universidad Experimental de las Artes (Unearte) realizarán la performance Máscaras Parlantes. También el Taller Experimental de Danza Pisorrojo, que dirige el bailarín y coreógrafo Elío Martínez, tendrá la clase inaugural del Taller de Coros y Danzas para el Antiguo Teatro Griego. El taller es por invitación, pero la clase inaugural aceptará oyentes.

El 25 de marzo, Día Nacional de Grecia (Día de la Independencia), a las 5:00 p.m., se realizará en La Casona Ibarra Casona Ibarra UCV la actividad denominada Laberinto, esta comenzará con la presentación del libro Encendida por el deseo de Safo. Traducción de María Virginia Guevara (Nila Ediciones); luego los integrales de la Escuela Juana Sujo interpretarán “Electra” de Sófocles, la pieza estará bajo la dirección Costa Palamides; y por último, el grupo AEDOS (Colectivo de Canto Popular) entonará cantos de Grecia.

Prometeo encadenado, pieza del dramaturgo griego Esquilo (525 a. C.- 456 a. C.), bajo la revisión dramatúrgica de Leonardo Azparren Giménez (1941 – 2026), estará presente en la Semana de la Cultura Griega en el formato lectura dramatizada, dirigida por Federico Pacanins (El inquieto anacobero). La propuesta es un homenaje a Azparren Giménez, experto en teatro griego, uno de los mayores intelectuales venezolanos dedicados a estudiar ese puente entre el mundo clásico y la modernidad.

Los intérpretes José Tomás Angola, Edisson Spinetti, Carlos Abbatemarco, Marx Cipriani, Antonia Toro, Elizabeth Yrausquín, Costa Palamides, Francis Romero y Gerardo Soto, serán los encargados de dar voz a la lectura, que se ejecutará en Hall de la Biblioteca Central, eljueves 26 de marzo, a la 11:00 a.m. Luego, será inaugurada la exposición bibliográfica Literatura Griega del Siglo XX, conformada por la colección de libros de Nicolás Palamidis.

La conferencia dramatizada El mito griego en la dramaturgia latinoamericana, a cargo de Costa Palamides, fundador de la Compañía Nacional de Teatro de Venezuela, es la actividad que cierra la “Semana de Grecia” y con la que se conmemorará el Día Internacional del Teatro; también será una celebración del 40 aniversario del Teatro de Repertorio Latinoamericano Teatrela. La cita es el viernes 27 de marzo, a las 11 a.m., en el aula de la Escuela de Artes.

Más información sobre la “Semana de la Cultura Griega 2026. Viva Grecia” a través de las cuentas en Instagram de la Dirección de Cultura y del Centro Cultural Griego Venezolano, @culturaucv y @centroculturalgriegovenezolano, respectivamente.

15.3.26

La crítica teatral no es un consejo


(Agradecemos a Petroglifos, Revista Crítica Interdisciplinar,
 permitir la reproducción de este artículo originalmente publicado en sus páginas).

Por: Bartolomé Cavallo – Venezuela / Instgram: @teatroacavallo / Correo: cavallobartolome5@gmail.com

En una entrevista que me hizo Oscar Acosta para la revista digital Todasadentro, yo planteo que la Crítica teatral no sirve para nada y no da consejos, según tesis de Fernando Toledo -Función de la crítica. Cuadernos de Picadero N° 8. Argentina- con quien comparto totalmente en cuanto a que casi no posibilita la discusión a lo interno de las agrupaciones; es decir, la Crítica Teatral no da consejos; debería ser, a mi entender, un análisis examinador del proyecto escénico que se montó o se está montando.

Es en todo caso, formular un juicio que desmenuce la información de la puesta en escena y la valoración subjetiva del crítico. Hugo Ulive, director uruguayo, planteaba que él antes de comenzar un montaje, transcribía –a máquina de escribir, para la época– no menos de 50 veces el texto; es decir, -decía Ulibe- yo no me puedo permitir que mis actores supieran más de la obra que el propio director. Traigo esto a colación porque muchos de los actuales directores de teatro, son endebles en cuanto a desentrañar los códigos internos que presentan las obras, pero eso sí, cuestionan al crítico de teatro si este escribe algo que no le gusta. Claro, aquí aparece otro tema como lo es la actual actividad teatral en el país: los directores poco capacitados o pocos transgresores de los códigos teatrales, los experimentales o buscadores de nuevos términos. Por supuesto, también se juntan, de manera general, a actores o actrices que no han entendido el trabajo serio que significa la actuación o los elencos arrastrados por un director para montar cualquier cosa.

¿Entonces, de qué escribe el crítico teatral?

En este sentido, un crítico debería –aquí siempre utilizo el verbo en potencial– analizar lo que vio y no lo que cree que pudiera ser; dar elementos que le sirvan a los expertos del teatro y al público llano para decodificar un espectáculo: la actuación, la escenografía, la utilería, la puesta en escena, el texto –aunque esto es otro tema–, para ofrecer una comprensión más profunda delmontaje. El público no se retira del teatro si lee que un espectáculo es malo; tampoco ocurre que los directores modifican sus propuestas porque el crítico escribe que partes o todo tiene defectos. Aquí la crítica es más un ejercicio de autoayuda; en mirar con otros ojos, que no son propiamente los del director. Yo particularmente no he visto una segunda función re-direccionada porque hubo una crítica a propósito de una obra.

Por lo tanto, observo que los directores se camuflan en el ropaje de que el crítico lo hace por rabia, antipatía o ego. Pero tenemos que distinguir entre crítica y relaciones públicas; la segunda está dada por la complacencia, por exaltar el montaje, por mediar entre el grupo y la taquilla; mientras que la crítica debería estar sustentada en el análisis, en la decodificación del sistema simbólico, de los signos lingüísticos, visuales y sonoros; de la actuación, de la coreografía actoral y en fin, del mensaje semiótico del montaje como un todo. Porque no debería haber cosas buenas o cosas regulares o malas; el montaje es un cuerpo orgánico, es una prueba de relevos, donde la suma de los corredores dará un resultado óptimo. No hay segregación; el hecho de que una luz no entre a tiempo ya el montaje deja de ser excelente. Aquí no se suma sino que se quita. ¿Pero un crítico de teatro puede ver todos los elementos que configuran un trabajo escénico? Claro que no. Pero sí va con ojos y oídos dispuestos a ver u oír lo que posiblemente otras personas no están para ello. Porque en un espectáculo ligero, la mayoría va a festejar, a pasar un rato, a reírse sin andar buscando las cinco patas del gato. Por el contrario, en una obra exigente, hay que prestar mucha atención. Y es posible que esa atención no sea tomada en cuenta por la agrupación.

¿Lo que se propuso el director es lo que salió ante el público? ¿Una puesta en escena es lo que se pensó ante el primer ensayo? No se nos olvide que es el público quien determina si le gusta o no un espectáculo. Recordemos que la película Zyzzyx Road está considerada como la de menor recaudación en la historia del cine, con solo 30 dólares; solo la vieron seis personas a cinco dólares cada una; y no fue por los comentarios de la crítica.

A esto hay que agregar que también aparecen dos posturas: la del crítico que tiene en mente su puesta en escena particular y quien todo lo ve mal, criticando desde el diseño de la boletería hasta la hora de la función. Es este el que hace su propio espectáculo, plantea lo que él haría y no lo que el director hizo. Es frecuente aquí que el crítico escriba que tal escena debió hacerse al fondo del escenario y no en el proscenio como efectivamente se dio; que el traje de la actriz debió ser menos ceñido o que la música tendría que ser más moderna, aunque el espectáculo se da en la Edad Media. Este crítico todo lo ve mal sin justificar un ápice, no da oportunidad para el diálogo -si lo hubiera-, porque los directores no deberían estar en el plano moral para replicar un comentario. Lees y te callas. Esto nos lleva a los años 70-80 donde había hasta un “sindicato” de críticos, con el báculo de la omnipresencia para castigar a quien no le gustara. Y no había réplica como ahora, donde desde un teléfono se puede insultar, maldecir y hasta amenazar.

Yo, que hago crítica teatral en el estado Aragua, me han dicho lambucio, misógino, viejo enclenque y están esperando que monte una obra para desquitarse. Cada vez que escribo me atormentan el teléfono.

El otro crítico funciona más como un jefe de relaciones públicas, media entre el espectáculo y la taquilla.

Pero también aparece un personaje extrañísimo: el que no vio la obra pero la critica; y posiblemente genera mayor atención entre el público que la propia crítica especializada. Es el que comenta la vida privada de los actores o actrices; el que hace entrevistas o publicita el espectáculo. No sé si parte de la taquilla le corresponde.

Pero lo importante de hacer crítica no es comentar la obra; es tan necesario para dilucidar el estado de vida del teatro, sus componentes: actor/actriz-personaje, el seguimiento de salud de las agrupaciones, la robustez de los directores, el crecimiento y profundidad de las propuestas, los giros axiomáticos de las temáticas, las confrontaciones ideológicas, los cambios políticos de los protagonistas, del grupo y del país como un todo; se puede medir los tiempos históricos, la dramaturgia, los desplazamientos migratorios, identificar fortalezas y debilidades en todos los sentidos: actoral, de público, de salas, de escuelas teatrales, de nuevos integrantes y en algunos casos, ofrecer sugerencias de mejora. Vuelvo y repito no para dar consejos.

¿Qué es la Crítica Teatral entonces?

Es un análisis, evaluación y opinión sobre un evento con el objetivo de reflexionar sobre él y ofrecer a los potenciales espectadores una guía de lo que van a ver. También sirve para planificar políticas culturales, específicamente en el área teatral: políticas educativas, infraestructura teatral, modos de acción para los decisores, desde el director hasta los responsables públicos; utilización práctica de los desarrollos internos de las agrupaciones, conformación de un cuadro conceptual y hermenéutico alternativo a las vicisitudes de espacios teatrales, administración de perspectivas y coordenadas que puedan favorecer la re figuración de políticas teatrales y artísticas en general, optimización de la planificación de los directores y gestión gerencial a lo interno de los grupos o espectáculos, diseño de un marco de referencia con voz propia por parte de los directores, desarrollar enfoques prospectivos para los siguientes montajes, afinar un mapa estratégico para la consecución de recursos.

En esta perspectiva, ¿El público pasa a ser un cliente o un aliado de las agrupaciones y del teatro en general?

En este sentido propongo cuatro niveles de análisis:

1.    Nivel Fonológico: Todo lo que tiene que ver con el ritmo de la pieza, la métrica, la musicalidad, las aliteraciones y los silencios. También aquí aparecen las sorpresas, los sobresaltos, el golpeteo; la música, las alturas, la voz teatral, los registros, las tesituras. Es como si cerráramos los ojos para escuchar.

2.    Nivel Semántico: vocabulario, connotaciones, denotaciones, metáforas, metonimias. En qué época está representada la obra, los giros semánticos, los modismos, las costumbres propias de la época.

3.    Nivel Sintáctico: estructura de las oraciones, tipos de palabras, figuras del lenguaje, separación de sílabas, defectos propios de los personajes asumidos por los intérpretes.

4.    Nivel Pragmático: la relación entre los actores y el público; el tono del discurso, las imágenes, la intención comunicativa, dispositivo escénico, proximidad, tipo de teatro, horario, tipo de público, profundidad del mensaje. Aquí hago un paréntesis en cuanto al texto, dado que me interesa sobre todo la puesta en escena y no la obra dramática. Que se entiende como un recurso invaluable para desarrollar un espectáculo, pero también sabemos que un texto flojo pudiera resultar un gran entretenimiento según las habilidades del director y por el contrario, un hermoso texto pudiera ser un garrafal montaje. También está el valor estético, el contexto social, histórico, político que indefectiblemente condiciona un montaje.

Como se observa, detrás de una obra de teatro se esconde un sinnúmero de imponderables a discernir, estudiar, analizar y a presentar ante un público. Entonces, ¿Cuál es la función de la crítica teatral?

Es una guía de observación, es una bitácora de ruta entre el montaje y el público; un camino que se debería transitar juntos. De allí, no hay crítica mala o crítica buena; es la visión subjetiva de otro ojo que no ha cubierto todo el proceso creativo y que no debería saberlo. Entonces, la crítica –en este caso la teatral– es una valoración estética de una obra de teatro, ponderando elementos en una síntesis que dura cerca de una hora de función, en lo inmediato, pero como lo plantee en los párrafos anteriores, sirve para un estudio mucho más profundo a la hora de discernir sobre políticas públicas de arte; ayudaría a los responsables de los organismos o gerentes de oficinas, ministerios y mandatarios a sentarse con los directores para la planificación de un país teatral.

Vuelvo al principio, no da consejos, no es prescriptiva, no intenta desacreditar al director –como principal responsable– solo refleja juicios de valor sin condenar el montaje.

Ahora bien, ¿Dónde está el eslabón que impide que la comunicación fluya entre el crítico, el montaje, los gerentes y el público?

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