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2.9.26

Yaritagua: Una fiesta de creatividad para despedir las vacaciones.

 

Este fin de semana da inicio el proyecto itinerante de pedagogía artística que la Dirección de Cultura de la Alcaldía Bolivariana del Municipio Peña, siguiendo las instrucciones de nuestro alcalde Giovanni Parra, ha diseñado para incorporar las comunas de forma estructural al programa de animación sociocultural de empoderamiento y desarrollo de la cultura comunal en el municipio.

La propuesta, fundamentada en la experiencia del Teatro del Sol, tiene al artista Germán Ramos, como facilitador y director del proyecto y del taller en cada comunidad donde se irá construyendo un equipo de trabajo integrado a la compañía municipal teatro escuela, municipalizando la política cultural de la alcaldía en busca de un eficiente saldo organizativo a favor del arte y de la cultura que expresa cabalmente en nuestro pueblo comunero.

El profesor Alexis Aguirre, director de cultura de la alcaldía, lleva además la batuta en el proceso de formación y experimentación de la música aplicada al teatro de calle que se iniciará como parte integral de estos talleres que a la suma formarán provocaciones escénicas o pequeñas interpretaciones e intervenciones artísticas con las cuales la compañía irá formando en el trabajo creativo colectivo su nueva estructura actoral. Igualmente, se cuenta con la experiencia del actor y artesano Heberth Tovar, Alcides García, actor, dramaturgo y director de teatro infantil, Javier Pérez, artesano con experiencia, miembro del Teatro del Sol, en los 80, el actor, locutor y músico Luis Pimentel, entre otros talentosos miembros de la dirección de cultura.

Gradualmente a medida que se coordine con las respectivas vocerías culturales de las 13 comunas del municipio y en concordancia con la Dirección del Poder Comunal de la Alcaldía y la compañera Pastora Brito, el programa se irá estableciendo hasta alcanzar todo el territorio municipal y contar con un núcleo de interés y trabajo de la Compañía Teatro Escuela, en desarrollo y formación constante

La máscara y el títere, elementos que, a lo largo de la historia humana, han sido depositarios e instrumentos de conocimientos para la guerra, para el amor, para curaciones y sortilegios, para la magia, la diversión y la comunicación espiritual; son parte del instrumental del teatro popular de todos los tiempos. Por ello, nuestra compañía inicia el proceso de formación del nuevo elenco, indagando y experimentando la creatividad artesanal y la psicología en el trabajo colectivo de los aspirantes al proceso formativo, mediante jornadas que son básicamente una experiencia lúdica muy gratificante y divertida, con alto contenido filosófico y de un gran pragmatismo productivo basado en el uso de materiales de reciclaje aplicados en función de la creación escénica.

Los participantes deben acudir con materiales y herramientas básicas de trabajo como cuchillas, pegamentos, cartones, plásticos, fibras naturales, retazos de tela, madera, etcétera. Cada jornada contará con ambientación musical e invitación a experimentar, hacer música en vivo con instrumentos básicos y el acompañamiento de integrantes de la Banda Show Santa Lucía. Así, la escena, la música y la danza van entretejiendo los ánimos creativos de los participantes. Al final, títeres y máscaras forman parte de una comparsa que, festivamente se mueve por la comunidad y comparte las historias que entre todos los integrantes se han venido cosechando.

Es la avanzada de los poderes creadores del pueblo. Liderada por Giovanni Parra y su gente, desde la Alcaldía Bolivariana de Peña.

1.9.26

Maracaibo: Guayaba Verde en el Teatro Baralt

 

El pasado sábado 29 de agosto, el Teatro Baralt se complació en presentar al grupo Señoras de Maracaibo y la Fundación Fundrama, con la producción teatral: Guayaba Verde, escrita y protagonizada por Henry Semprún.

Esta obra tuvo una doble función nocturna, donde el público pudo disfrutar desde la Sala Experimental del Teatro Baralt, de una comedia negra llena de picardía, erotismo y emoción, bajo la dirección de Richard Olivero.

La historia da comienzo con las ocurrencias de Encarnación, un docente que se encuentra a la espera de su jubilación, interpretado por Semprún, quien se reencuentra con un antiguo alumno, Ángel Gabriel (José Morán). Juntos darán vida a una historia llena de tensiones y amores secretos, acompañados por Zully Montero, actriz que se roba por completo la escena con su gran interpretación.

Una vez más, la Sala Experimental del Teatro Baralt sirve como centro de difusión dramática, esta vez engalanada con la pluma de Henry Semprún, la dirección de Olivero y las actuaciones de José Morán y Zully Montero. 

31.8.26

Falleció a los 65 años el editor y dramaturgo venezolano Juan Martins

 

(Publicado en Letralia domingo 30 de agosto de 2026)

El dramaturgo, poeta, editor y crítico teatral venezolano Juan Martins murió el domingo 30 de agosto por problemas de salud, según confirmaron amigos y familiares. Deja tras de sí una dilatada trayectoria que comprendió la creación literaria y dramática, la crítica, la investigación y la edición, con especial dedicación al estudio y la difusión del teatro.

Nacido en Maracay el 3 de noviembre de 1960, era magíster en Literatura Latinoamericana por la Universidad Pedagógica Experimental Libertador (Upel) y dirigió la revista de crítica literaria y teoría teatral Teatralidad. Como investigador fue coautor de Análisis de la dramaturgia venezolana actual (Ediciones Antígona, España, 2017), obra dirigida por José Luis García Barrientos y coordinada por Leonardo Azparren Giménez.

Su actividad teatral le valió diversos reconocimientos. Obtuvo en 2004 el Premio Bienal de Literatura Augusto Padrón, en dramaturgia, por Caperucita ríe a medianoche, y el Premio Mayor de las Artes del Conac por Dollwrist. También fue reconocido por piezas como Caramelo de Nueva York y Saldré de tu piel de cuero, mientras que La tarde de la iguana fue finalista en 2006 del concurso español El Espectáculo Teatral y posteriormente fue seleccionada para un festival de teatro venezolano en París. Su obra dramática fue traducida al francés y al portugués, y ejerció la crítica en festivales latinoamericanos de países como Brasil, Ecuador y Argentina.

Lee también en Letralia: “Juan Martins, el escritor portugués de Maracay”, entrevista por José Pulido.

Desarrolló asimismo una obra ensayística en la que literatura y teatro fueron intereses recurrentes. Publicó Ese animal que engaña mi vientre (2012), Él es Vila-Matas, no soy Bartleby (2014), El delirio del sentido, desde una poética del dolor y otros ensayos (2014), Novelas son nombres, ensayos inexactos (2016), De qué hablo cuando hablo de Murakami (2016), Gonçalo M. Tavares: el secreto de su alfabeto (2019) y La desnudez de lo efímero (2025).

En poesía recibió el Premio III Bienal de Literatura de Poesía Abraham Salloum Bitar 2018 por Soy una herida que se deja atenuar, publicado al año siguiente por bid & co. editor. Posteriormente aparecieron Suele vestir de sombra (2021), Donde el dolor es olvido (2023) y El exilio de los nombres {Be Bop para Cortázar} (2023). También publicó el libro de cuentos El vuelo fractal de la mosca (2020).

Martins mantuvo además una sostenida actividad editorial mediante Ediciones Estival, sello desde el cual publicó obras propias y de otros autores venezolanos. En Letralia colaboró desde 1998 con textos dedicados principalmente a la literatura y el teatro. En 2025 publicamos una selección de su poemario Donde el dolor es olvido.

​¡El talento de nuestra casa sigue floreciendo y conquistando escenarios!

Puerto Teatro, Anzoátegui: ¡Magia, valentía y la belleza de dar el primer paso sobre las tablas!

 

Por Nelly Villegas

​¡Qué noche tan inolvidable vivimos en nuestro XXVIII Festival de Teatro Infantil "José Gregorio Romero"!

Tuvimos el inmenso honor de presenciar el estreno de Pluft, el fantasmita, obra con la que nuestros alumnos del primer nivel del Taller de Adultos de Puerto Teatro culminaron oficialmente este ciclo formativo.

Con esta primera experiencia escénica de este maravilloso grupo, demostró nivel técnico, soltura, entrega y el compromiso.

Con una valentía admirable y un respeto gigante por el oficio, nos regala un espectáculo lleno de risas, ternura.

​Al finalizar la función, vivimos el emotivo momento de la entrega de sus certificados, celebrando no solo la culminación de un taller, sino el nacimiento de grandes intérpretes que ya son parte imborrable de nuestra casa. ¡Qué gigante es ver crecer a nuestra gente!

​Gracias a cada uno de los integrantes de este elenco por su disciplina, su pasión y por recordarnos que nunca es tarde para soñar y brillar en el teatro.

​Agradecemos profundamente el respaldo perenne de nuestros valiosos colaboradores:

Alcaldía del Municipio Sotillo
ICANZ (Instituto de Cultura del Estado Anzoátegui)
Ediciones y Diseño LAR
Sabores y Senderos

30.8.26

Aragua: Cuando el telón se levanta, el actor permanece. por Alexander Otaiza

 

Por Alexander Otaiza

El 26 de agosto, Día Internacional del Actor y la Actriz, suelo pensar que hay oficios que no terminan cuando se apagan las luces. La actuación es uno de ellos. Un actor puede abandonar un personaje, salir del escenario y cerrar la puerta del camerino, pero algo de esa vida prestada permanece en quien lo vio actuar. Esa es, para mí, la verdadera magia de las tablas. Este año, sin embargo, la celebración tiene un sabor agridulce. Mientras reconocemos a quienes siguen entregando su talento, también despedimos físicamente a una mujer que hizo del teatro una forma de vida: Yarmila Guaramato, actriz, directora, diseñadora y docente teatral, cuya trayectoria estuvo profundamente vinculada con la formación y el desarrollo de las artes escénicas.

Su partida duele especialmente en Aragua, tierra que la reconoció como una de sus creadoras. Yarmila no solamente interpretaba personajes: enseñaba, dirigía, construía espacios y ayudaba a que otros encontraran su propia voz sobre el escenario. Por eso su legado no cabe en una cartelera ni en una lista de obras. Está también en los actores que formó, en los espectadores que emocionó y en quienes aprendieron de ella que el teatro es disciplina, sensibilidad y compromiso.

Cuando pienso en el talento aragüeño, aparecen muchos nombres y muchas generaciones. Pienso en Elías Osorio, homenajeado recientemente por el teatro regional; en creadores como Ángel Rafael Rondón, cuya labor con Garabato-Motita ha acercado las artes escénicas a niños y personas con diversidad funcional; en Daniel Vásquez con su propuesta El Teatrico, llevándonos a otros espacios comerciales; en Lorna Repillosa al frente de MUSIMOV junto a Víctor Loreto López y el Teatro de Emergencia brindando herramientas en áreas multidisciplinarias del arte; en el trabajo incasable del Teatro 8 de marzo y su movimiento social; en el Teatro Estable de Maracay que a pesar de los cambios que sufre en la actualidad ha llevado de manera estoica las artes escénicas: en la Escuela de Arte Dramático que siempre será la casa de todos quienes nacimos y crecimos en sus entrañas maltratadas por la desidia de desinteresados de turno; y en tantos actores, directores, dramaturgos y docentes que mantienen encendida la escena en Maracay, La Victoria, Cagua y otros rincones del estado.

Aragua tiene una tradición escénica que se niega a desaparecer. Hoy lo confirma la actividad de sus agrupaciones teatrales, la reapertura del Teatro Ateneo de Maracay y el movimiento que busca fortalecer también la cinematografía regional. Por eso, celebrar al actor y a la actriz no debería limitarse a una fecha en el calendario. Debería ser una invitación a mirar hacia nuestros escenarios, respaldar a nuestros artistas y recordar que detrás de cada personaje existe un ser humano que estudia, ensaya, se equivoca, vuelve a empezar y entrega una parte de sí mismo. Hoy quiero celebrar a quienes todavía levantan el telón y, al mismo tiempo, guardar un minuto de silencio por quienes ya no podrán hacerlo físicamente. Yarmila se fue, pero no terminó su función. Porque los verdaderos actores no desaparecen cuando baja el telón: permanecen en la memoria de quienes alguna vez los vieron vivir otras vidas.

Publicado originalmente en la columna 
ARAGUA EN TODO | Pág. 2 Diario El Periodiquito | 28-08-2026

 

Granada, traición y crimen, por Ricardo Chacón Maldonado.

 

Un ritual estético para tiempos de urgencia. Como ejercicio crítico, la puesta en escena de la Compañía Nacional de Teatro se erige como una pieza de altísima complejidad semiótica, concebida como un homenaje exorcizante a García Lorca, donde la escenificación trasciende el mero hecho teatral para convertirse en un ritual de memoria histórica y desgarramiento poético.

En este sentido, la dramaturgia de Aníbal Grunn constituye un trabajo exquisito, un tejido intertextual que fusiona magistralmente la lírica lorquiana con fragmentos de sus cartas y textos, logrando una arquitectura textual donde la palabra no solo narra, sino que perfora la psique del espectador.

A esto se suma la dirección impecable de Carlos Arroyo, Aníbal Grunn y Rufino Dorta, quienes a través de un manejo quirúrgico del ritmo y del espacio, logran una segmentación perfecta de cada cuadro, articulando transiciones que funcionan como una coreografía intelectual, donde la iluminación y el sonido juegan un papel fundamental en la ruptura de la cuarta pared y la inmersión del público en la deriva emocional del drama.

En el apartado visual, el bello trabajo de dirección de arte, liderado por la escenografía de Juan Carlos Azuaje, dialoga con la tradición del constructivismo y el simbolismo, creando atmósferas opresivas y a la vez etéreas; mientras que la música, bajo la majestuosa y dramática labor de músico-dramaturgia de Julia Carolina Ojeda, ejecutada en vivo, actúa como un contrapunto operístico que amalgama la raíz gitana andaluza con la identidad sonora venezolana, dotando a la obra de una pulsión dionisíaca que impulsa la acción hacia su clímax catártico.

No obstante, es el apartado actoral el que se convierte en el verdadero eje gravitacional de la tragedia. El trabajo de las actrices, encarnando los arquetipos femeninos de Lorca, demuestra un dominio técnico asombroso que se sustenta en la intersección de diversos métodos actorales. Se observa una profunda aplicación del sistema stanislavskiano en la construcción de la memoria emotiva y las circunstancias dadas, que se fusiona con la vulnerabilidad extrema y el despojamiento físico del actor pobre de Grotowski, llegando incluso a vislumbrarse destellos de biomecánica meyerholdiana en la tensión física extrema que domina sus cuerpos.

Estas actrices no interpretan; transitan un desgarramiento físico y psicológico donde la represión se transforma en fuerza telúrica, logrando una catarsis que obliga al público a confrontar la brutalidad de la opresión con una entrega visceral absoluta. Sin embargo, y a pesar de la indiscutible solvencia técnica de esta propuesta, es imperativo realizar una reflexión crítica desde la coyuntura sociopolítica actual.

Personalmente, debo señalar que no comparto la premisa de que este sea el espectáculo que el país necesita en este momento histórico. En una Venezuela urgida por discursos de reconstrucción material, diálogo social y atención a problemáticas inmediatas, una pieza de esta naturaleza, de introspección tan profunda y estetización exquisita, podría parecer un lujo distante de las demandas más básicas de la población, o un repliegue hacia una memoria histórica ajena al dolor cotidiano local. Aun así, esta discrepancia temática no opaca la genialidad técnica del montaje.

Lejos de restar valor, se agradece y se felicita esta propuesta, pues se erige como un baluarte de excelencia artística y un acto de resistencia estética fundamental; es una obra indispensable para quienes amamos profundamente a Lorca, para quienes valoramos el teatro como un vehículo de exploración de la condición humana, y para quienes entendemos que, incluso en los momentos más crudos, el arte de primer nivel es un ejercicio necesario de espiritualidad y memoria colectiva que, aunque no resuelva las urgencias materiales, alimenta el alma de una nación sedienta de belleza y reflexión.

Ricardo Chacón Maldonado, agosto 2026

29.8.26

Compañía Nacional de Teatro: Granada, traición y crimen

 

Texto y fotos: Dora Lucena Ramírez

El 27 de este mes de agosto, fui a ver la obra Granada, traición y crimen, presentada por la Compañía Nacional de Teatro en el Teatro Alberto de Paz y Mateos con motivo de la conmemoración de los 90 años del fusilamiento de Federico García Lorca.

Federico García Lorca fue un poeta, dramaturgo y director español, que nació en Granada, España, el 5 de junio de 1898. Es miembro de la Generación del 27, y considerado uno de los escritores más importantes de la literatura en español del siglo XX. Entre sus obras más conocidas tenemos: Bodas de Sangre, Yerma, Poeta en Nueva York, Mariana Pineda, Amor de Don Perlimplín con Belisa en su jardín, Doña Rosita la soltera, La casa de Bernarda Alba, Romancero gitano, La zapatera prodigiosa. García Lorca fue fusilado en Granada, durante la guerra civil española el 18 de agosto de 1936. Sus restos se encuentran en una fosa común, aún sin identificar.

Granada, traición y crimen, escrita por Aníbal Grunn, pertenece a lo que se conoce como teatro inmersivo, que tiene algunas características como: la ruptura de la cuarta pared, realizarse en espacios no convencionales, poseer una narrativa no lineal y ser una experiencia multisensorial.

Aníbal Grunn a través de su texto de gran fuerza dramática, nos muestra la vida y obra de Lorca en seis estaciones, de ambientación minimalista en espacios no convencionales del teatro: el estacionamiento, el área del cafetín y salas del teatro que fueron intervenidas para la presentación.

La dirección está a cargo de Carlos Arroyo, Rufino Dorta y Aníbal Grunn, quienes trabajaron al unísono con los tres elencos de la Compañía Nacional de Teatro: el elenco estable, el emergente y el de laboratorio. La coreografía es de Carmen Ortiz; Julia Carolina Ojeda en la música; Gerónimo Reyes en la iluminación; Aristides Muñoz y Jasón Hernández está a cargo de la producción y en la asistencia de dirección Eloy Marchán, Jasón Hernández y Alejandro Capote.

Granada, traición y crimen, posee una estructura dinámica, intensa, sorprendente, con ciertos toques surrealistas que, a través de cantos, rezos, poesía, bailes y canciones en ocasiones acompañados de guitarra española y castañuelas, revive con pasión a García Lorca.

La presentación se realizó a sala llena. Es una obra que disfruté no solo por el valor de la historia y la calidad estética, también gracias a la acertada dirección, complementada con la recreación de los ambientes acordes a cada estación, junto a la excelente actuación de los actores que con dinamismo e intensidad desarrollan la trama.

Granada, traición y crimen se presenta a las 7:00 pm. de jueves a domingo hasta el 13 de septiembre. Por las características del montaje, el aforo es de solo 50 personas por función. Es importante recordar que la obra es para mayores de 16 años y que la venta es directo, en la taquilla antes de la función.

27.8.26

¨Miradas al escenario¨ El blog que visibiliza las artes escénicas venezolanas (Correo Cultural).


400 artículos, 67 autores y más de 64 mil visitas 

Con la certificación de más de 64 mil visitas, 400 artículos y la colaboración de 67 autores, el blog Miradas al Escenario, presenta un balance satisfactorio, gracias a su contribución a la creación de una comunidad de espectadores y críticos, y al intercambio de ideas sobre la obra teatral, porque es necesario informar qué está pasando en la escena teatral del país y recordar siempre por qué es importante ir al teatro. 

Miradas al Escenario, aspira que la crítica cumpla con su rol: ser un puente comunicativo entre la escena y el público; ser el mediador que permita que la obra de arte se totalice, al descubrir lo que para el espectador común puede ser un misterio al ofrecerle una lectura profunda de la obra. 

Miradas al Escenario nació como una iniciativa de la Compañía Nacional de Teatro (CNT) en el marco del taller de crítica teatral, a cargo del dramaturgo Pablo García Gámez, en la edición del Festival Internacional de Teatro Progresista de 2025. 

VISIBILIZAR LAS ARTES ESCÉNICAS 

Pablo García Gámez 

Para el dramaturgo Pablo García Gámez, la función del blog es presentar el teatro venezolano. «Cuando digo venezolano es porque se publica información teatral de todo el país. Es un secreto a voces que es necesario visibilizar las artes escénicas venezolanas que se hacen en diversas partes de nuestra geografía; en muchas de ellas se presentan iniciativas originales, creativas que aportan al teatro». 

Ocasionalmente publican teatreros de otros espacios, Brasil, Colombia, Estados Unidos, por ejemplo, que buscan intercambiar conocimientos. 

El blog acepta críticas, artículos sobre teoría teatral, memorias, testimonios y noticias sobre el teatro de nuestra geografía. 

«Y el esfuerzo se hace porque estamos conscientes de que el teatro es nuestra memoria e identidad y es necesario dejar testimonio de lo que estamos haciendo hoy», reitera García Gámez. 

Como referencia histórica, recordemos, el surgimiento de la Asociación de Críticos de Venezuela (Critven), a inicios de los años 80, gremio que funcionó una década, aproximadamente; integrado por Sonia Murillo, Rubén Monasterios, Leonardo Azparren, Eduardo Robles Piquer, José Antonio Rial, Helena Sassone, Carlos Herrera, Edgard Antonio Moreno Uribe y Pablo García Gámez

Para leer el blog se puede ingresar a http://www.miradasescenario.blogspot.com 


Los interesados en colaborar pueden enviar sus notas al correo electrónico: pablogarciagamez@gmail.com 

(Publicado por Correo Cultural, Caracas, D.C. Venezuela 27 de Agosto, 2026).

23.8.26

Maracaibo: Despedida al artista José Luis Reyes, por Alexis Blanco

 

Foto atribuída a Silvana Meneses (+)

LECTURA DEL SANTO EVANGELIO SEGÚN SAN Mateo 16, 13-20. En aquel tiempo cuando llegó Jesús a la región de Cesarea de Filipo hizo esta pregunta a sus discípulos: "¿Quién dice la gente que es el Hijo del hombre?" Ellos le respondieron: "Unos dicen que eres Juan el Bautista; otros que Elías; otros que Jeremías o alguno de los profetas". Luego les preguntó: "Y ustedes ¿quién dicen que soy yo?" Simón Pedro tomó la palabra y le dijo: "Tú eres el Mesías el Hijo de Dios vivo". Jesús le dijo entonces: "¡Dichoso tú Simón hijo de Juan porque esto no te lo ha revelado ningún hombre sino mi Padre que está en los cielos! Y yo te digo a ti que tú eres Pedro y sobre esta piedra edificaré mi Iglesia. Los poderes del infierno no prevalecerán sobre ella. Yo te daré las llaves del Reino de los cielos; todo lo que ates en la tierra quedará atado en el cielo y todo lo que desates en la tierra quedará desatado en el cielo". Y les ordenó a sus discípulos que no dijeran a nadie que él era el Mesías.

PALABRA DEL SEÑOR

Asido a mi tirso, mi propio esqueleto sangrado, a mis ideas hechas reflejos de los volares de once mil COLIBRÍES AZULES, les anuncio que de corazón estoy llegando. El viernes pasado, en el insólito salón “Américo Gollo Chávez”, de la Biblioteca Pública “María Calcaño”, propiciamos un milagro del cual, libre Espíritu Santo, hecho Padre, vuelto Hijo, nuestro hermano del alma ilustre, JOSÉ LUIS REYES, viajó hacia esa morada de los dioses guajiros, honorables admiradores de su sangre…Permítanme, por favor, ofrendarles estas letras, largas como al camino al Jepirra, que preparé por honor y gloria. Mi bienamado actor y periodista, tocayo y vecino, José Antonio “Cheo” García, me sigue:

Maracaibo despidió al artista José Luis Reyes en su segundo velorio, en la Biblioteca “María Calcaño”.

Foto: Juan Guevara

Fue una ceremonia muy sencilla emocionante, ofrendada por su viuda, Luciana, por su hija Fabiana, sus dos nietos y una pléyade de amigos del alma, en la Biblioteca Pública “María Calcaño”. El espíritu del maestro artista, José Luis Reyes, ahora vuela libre hacia el Jepirra, el paraíso recobrado de los wayuu y sus hermanos alijunas.

Los compadres, Ender Colina y Alexis Blanco, junto con el maestro Omar Muñoz Ramírez, auspiciaron la puesta en escena de este singular y muy sentido homenaje de la ciudad para uno de sus mejores artífices. Al periodista colaborador de Noticia Al Día, se le colaron estos apuntes, clave para comprender:

¡GRACIAS…!

Foto: Juan Guevara

Estuvieron geniales, ambas…Esa es la verdad y la esencia de La Tonalidad del Pensamiento. Si observan bien los cuadros de José Luis Reyes, especialmente los dibujos en blanco y negro, encontrarán y entenderán la dualidad de tonos que ustedes lograron aquí, esta mañana. Claudia Roncajolo: esa sois vos: ese es tu tono registrado para esta sesión. No pude impedir ese error de imponer un micrófono.

Donatella Sambiagio: esa sois vos: registraste un vibrato conmovedor donde la solemnidad del rito fúnebre elevó la energía invocada. Una hermosa cantiga.

Me siento feliz y agradecido de haber realizado esta performance tan llena de verdad y de luz.

Romer Urdaneta y Yajaira Azuaje parecieron cómo extender el rigor y la fuerza de nuestra propuesta. Nada como Federico García Lorca para cerrar un homenaje de esta dimensión y naturaleza. Hemos ofrendado una absoluta ronda de belleza y de magia. Las lágrimas de mi ahijada Fabiana y de la viuda del Reyes, Luciana Barros y sus dos nietos redondean esta historia de seis años, camino al Jepirra.

¡Viva el arte! ¡Viva José Luis Reyes! Gracias una y mil veces. El espíritu del Chino Víctor Valera Mora, nos refrenda: “Yo no voy a morir nunca / Yo no voy a vivir siempre”. Hasta siempre José Luis Reyes, hermano bienamado…

He aquí el texto ad hoc:

1.-(Abre Donatella…)

Termina Donatella…Entonces MIRA a Alexis… (Esa mirada cómplice es el pie de entrada. Será muy importante nuestro JUEGO DE MIRADAS) Entra Alexis…

-Elegía para José Luis Reyes en su último entierro…Réquiem de un pájaro en El Empedrado…

Esta mezcla dibujada de alas extendidas donde registraré mi fraternal amor hecho saudade, más un macerado sentido del honor y el orgullo vertidos en el cuenco infinito del cielo llorando, reporta estas letras mías, nuestras, suyas, consagradas a honrar la memoria viva de José Luis Reyes, hermano, poeta, padre de familia, gremialista fundador de talleres creativos para niños hiperactivos, voraz lector y apasionado hombre de trazos y de cantos. Esta mañana de viernes intentaré esbozar las líneas maestras de un homenaje que, como ciudadano habitante de una ciudad de hielo caliente, necesitamos realizar, a un lustro de su muerte, emulando los mobituarios ancestrales guajiros, donde a los difuntos bienamados se les honra preparándoles un último vuelo hacia el Jepira, es decir, el paraíso del trópico.

2.-(Alexis MIRA a Claudia, quien canta su canción…Al culminar MIRA a Alexis…)

-José Luis Reyes aprendió a dibujar, tenaz y concienzudo, las alas y el plumaje de esas aves míticas en cuyos ojos puede avizorarse el destino de toda una raza. Este texto pretende ser, en principio, como una brevísima conferencia sagrada donde dibujo esa, mi relación mágica con la esencia de un maestro de la vida breve, noble, grata, fecunda…

3.-(Alexis MIRA a Donatella y ésta interviene, con su arte…Al terminar MIRA a Alexis)

-Tendría que revelar una clave secreta: desde el fondo tendríamos que escuchar alguna de esas composiciones de Ludwig van Beethoven, muy parecidas a las zarabandas, aquellas danzas barrocas de ritmo lento, cuyo esplendor acompasa la grandeza de los Johann Sebastian Bach o Georg Friedrich Händel. He escrito este obituario final para un hombre extraordinario que, al marcharse a vivir en el campo (desde Maracaibo hacia El Empedrao, pueblito del estado Lara donde aún reposan sus cenizas), supo comprender al genial y revolucionario músico sordo, el que cantaba a la Alegría, para quien vivir en el campo se constituyó en “una necesidad vital y su mayor fuente de consuelo espiritual”. Así como para Beethoven, en José Luis Reyes el aislamiento en la naturaleza se convirtió en su refugio principal para crear mientras respiraba sereno hasta relajarse de las presiones de un mundo vil e insensible. Solo el amor era su lazo para mantener su alma aquí.

Foto: Juan Guevara

4.-(Alexis MIRA a Claudia, quien, tras terminar su parte, devuelve el guiño…)

-Ese amor construido con ardiente paciencia: junto con su amada inmortal, Luciana Barros, el maestro inolvidable procreó tres creaturas con una voluntad de poder propio de su perfil anarquista: libres, soberanas e independientes, amén de responsable con sus talentos. Paola, Fabia y Camilo, llevan en su sangre y en sus neuronas esa magia donde convergen su inteligencia, su sensibilidad y un agudo vital ejercicio del sarcasmo como reflejo de una tremenda vocación “Hegeliana”. Ellos tres, con sus sendas familias y prole, representan el más puro acto de amor (a lo Humberto Maturana y su autopoiesis) que podamos encontrar para representar el espíritu de José Luis Reyes.

5.-(Alexis mira con complicidad de ensueño a Donatella, quien, sosteniendo esa mirada, deja “hablar” a su flauta. Termina su tema. Deja de tocar y evidencia el juego de MIRADAS)

-Con cierto afán “Borgeano”, junto con nuestra inolvidable Silvana Meneses, con quien ha de compartir en el morado mundo, muertos de la risa, estas notas mías que emulan las de Byung Chul Han y su conferencia sobre Robert Schumann, en “La tonalidad del pensamiento”, compartí decenas de larguísimas y muy bien servidas conversas sobre el azar de la creación y su trascendencia e impacto en el corazón y mente de las personas. Me atrevo a comparar el espíritu de Schumann con el de José Luis Reyes cuando escribo: “Las sinfonías de Schumann son como una persona que no encaja en la sociedad, que piensa de otra forma, que se viste de otro modo”. Cuando partió en la húmeda barca de Caronte, publiqué unas notas impregnadas de aquella música en palabras que componíamos montados “en slalom por la cola de la noche”:

Foto: Juan Guevara

6.-(Alexis MIRA a Claudia, quien sostiene la mirada “y la traslada” hacia su guitarra, dejándola sonar, en Solo, durante un par de minutos, antes de arrancar con su canción. Termina, DEVUELVE LA MIRADA a Alexis, quien prosigue):

-JOSÉ LUIS REYES...Entre relámpagos mi bienamado hermano de las madrugadas maracucho-realvisceralistas anunció anoche su partida hacia el morado mundo...Aunque recién supe de la infausta cantiga, había estado soñando con él, con su tenaz vocación de lobo solitario, de pájaro solitario. No necesitó de urbes enloquecidas (vivió en la esquina cáustica de Delicias con C2) ni de los parajes agrestes donde llegó para sembrarse, para ejercer su soledad con monástica certeza. Aunque en verdad nadie llamaría soledad a esa poblada fantástica y fantasiosa que anima el mundo interior de un artista. Mucho menos si ese artífice ejerce también el oficio del shamán alucinado. José Luis lo era...

7.-(Alexis vuelve al JUEGO DE LAS MIRADAS, tanto a Claudia como a Donatella, quienes harán en esta parte su “dueto de dos en antinomia”, jejeje. Esto quedará lindo como ellas “ambas dos”:

-Desde que marchó el maestro poeta, Blas Perozo Naveda, no ceso de extrañar a mis muy pocos hermanos de la desesperación embellecida. Releo a mi cómplice en decenas de apuntes que tomaba al vuelo durante conversas o emisiones de Lector Público. Y comprendo esa lección de reconocernos mientras vivamos. Con José Luis garabateé muchos textos mientras él dibujaba, tenaz y conspicuo, sus guacamayas cósmicas y sus secretos caligramas con barajas. Ahora muto en solitario por ese paisaje lejano, crepuscular, bucólico y definitivo, donde sus cenizas maquillan este transido homenaje que sus hermanos le ofrendamos. Los relámpagos y la lluvia con sus truenos continuarán llorándole. A veces siento miedo de ya no poder ya más llorar. Es el blues de la pandemia, aunque el maestro José Luis cedió ante los desplantes de sus riñones y no ante las miserias cruentas del C19...

Foto: Juan Guevara

8.-(Alexis se une a Claudia, quien ha tocado del lado izquierdo del espacio escénico y Donatella, del lado derecho, vista desde el Público. Desde ahí, dice la última parte. Cuando termina ya ellas han vuelto a tocar, bis, ese tema que marcará el Final del CONCIERTO/CONFERENCIA).

-En cierto modo José Luis no se ha marchado. Seguirá allá, con su voz de trueno y sus ojos de relámpago...Dios le invitará a fumar...Nuestro compadrex, Ender Colina, me ayuda ahora a despedirlo por última ocasión:

"Entre cromáticos pájaros y bajo las hojas de un platanal, José Luis Reyes pinta sus últimas cartas".

Desde esas cartas, esos pájaros, ese espíritu libre, le cantamos…

Donatella Sambiagio, Flautista por gracia de Dios…

Claudia Roncajolo, Actriz trovadora, por Ventura de Dios…

 

Alexis Blanco (El Barroco Cronista Cuántico) Hermano de José Luis Reyes, por virtud de la Mamá de Dios…

Maracaibo, agosto 2026. 



20.8.26

Lagunillas: TEPA, un palafito teatral

 

La iniciativa Misión Cultura abre el telón al taller de formación y exploración escénica TEPA, un laboratorio teatral diseñado para los adultos mayores de la comunidad. La propuesta se desarrollará en la Casa de la Cultura "Don Otilio Miquilena", apostando por la pedagogía teatral comunitaria y el rescate del patrimonio inmaterial.


Bajo la facilitación del profesor de teatro Jhonathan Camacaro, el taller plantea una investigación poética y corporal centrada en la figura del acrónimo TEPA: Teatro Para Abuelos y Teatro Palafito. El proyecto asume el palafito no solo como referente arquitectónico originario del pueblo Paraute (Añú) y de la Costa Oriental del Lago, sino como una metáfora dramática de la resistencia.

Desde la perspectiva del hecho teatral, la estructura del palafito es diálogo directamente con el cuerpo y la trayectoria del adulto mayor: ambos encarnan el horcón firme que sostiene la memoria, la adaptabilidad ante el entorno y la belleza orgánica que deviene del paso del tiempo. A través del entrenamiento actoral adaptado, el trabajo vocal, la improvisación y la oralidad, los abuelos y abuelas construirán dispositivos escénicos que transforman sus vivencias en dramaturgia viva.


El taller se concibe como un espacio de montaje y convivencia activa, donde el escenario se convierte en el cuerpo de agua que resguarda la identidad y las raíces de la región.


El taller, sin costo alguno, se reunirá los días miércoles a las 5:30pm.  Información: 0426-8611659 en la Casa de la Cultura “Don Otilio Miquilena, Lagunillas

J. Camacaro

18.8.26

Bogotá: La Ópera de los Caricatos, por Carlos Rojas

 Un punto de vista

¿Quién disparó primero?
Una reflexión sobre la guerra a propósito de La Ópera de los Caricatos

por Carlos Rojas*
criticarojas@gmail.com

Especial para Miradas al Escenario

Obra: La Ópera de los Caricatos. Dir. Raúl Cortés

Vivimos una de las grandes paradojas de nuestro tiempo. No habíamos visto tantas imágenes de la guerra y nunca había sido tan fácil entender aquello que la hace posible. Cada día las pantallas muestran ciudades destruidas, desplazamientos masivos, cadáveres cubiertos por mantas, edificios reducidos a escombros y niños que aprenden demasiado pronto el significado del miedo y del terror.

La violencia se ha convertido en un morbo continuo de información, en una sucesión de titulares consumidos con la misma rapidez con la que son reemplazados por otros. El horror permanece; nuestra capacidad para detenernos a pensarlo, en cambio, parece disminuir al mismo ritmo en que aumentan las imágenes que lo registran.

Esta contradicción obliga a formularme preguntas incómodas:

-¿Qué puede hacer todavía el teatro frente a una realidad que parece desbordar cualquier representación? ¿Tiene sentido escribir una obra sobre la guerra cuando el horror circula a diario por teléfonos móviles, noticieros y redes sociales?

La respuesta no consiste en competir con los medios de comunicación. El teatro jamás podrá reproducir la espectacularidad de una explosión ni la inmediatez de una transmisión en directo. Su fuerza reside en otro lugar. Allí donde la investigación apenas exhibe los hechos, la escena intenta comprender las condiciones que los hacen posibles.

El arte dramático ha acompañado los momentos de mayor crisis de la civilización. Esquilo escribió Los persas pocos años después de las Guerras Médicas y convirtió a los vencidos en protagonistas de una tragedia destinada a interrogar el precio de la victoria. Shakespeare descubrió que detrás de cada batalla se ocultaba una voluntad desmedida de poder.

Goya entendió que el horror no necesitaba héroes para manifestarse y dejó en Los desastres de la guerra una de las visiones más descarnadas de la violencia moderna. Ninguno pretendió ilustrar un acontecimiento histórico. Todos buscaron comprender qué ocurre con el ser humano cuando la guerra deja de ser una excepción y termina por organizar el mundo.

Esas preguntas adquirían una dimensión radical. Las dos guerras mundiales transformaron para siempre la relación entre política, sociedad y cultura. La destrucción dejó de pertenecer exclusivamente al campo bélico para instalarse en las ciudades, las fábricas, los hogares y la vida cotidiana. El conflicto ya no era únicamente un enfrentamiento entre ejércitos, sino una maquinaria económica, ideológica y simbólica capaz de movilizar a millones de personas. Comprender ese fenómeno exigía transformar también el lenguaje del arte dramático.

Mientras gran parte de Europa celebraba el entusiasmo patriótico que conduciría al desastre de 1914, Karl Kraus advirtió que la tragedia comenzaba mucho antes de las trincheras: nacía en el momento en que las palabras dejan de describir el mundo para empezar a fabricarlo.

Los periódicos convertían la propaganda en información; los discursos políticos transformaban el miedo en patriotismo, y la opinión pública aceptaba como cosa natural aquello que pocos meses antes habría considerado impensable. La guerra era, antes que nada, una construcción del lenguaje. En este contexto, la pregunta ya no es por qué escribir sobre la guerra, sino cómo hacerlo sin reproducir los mecanismos de espectacularización que dominan nuestra cultura visual.

La respuesta de Raúl Cortés consiste en recuperar una tradición escénica que desconfía del realismo como única forma de representar la violencia. La Ópera de los Caricatos. Descenso a los infiernos en cinco suplicios, inspirada en Los últimos días de la humanidad, no reconstruye un acometimiento ni ilustra un conflicto histórico. Su interés reside en revelar los discursos que preceden a toda guerra, las ficciones políticas que convierten la violencia en una necesidad y las máscaras con las que el dominio termina por legitimar.

El propio título ofrece una primera clave de lectura. La palabra caricato, procedente del italiano caricare, significa «cargar» o «exagerar». En la tradición teatral designa al actor cómico que construye sus personajes mediante la deformación y, en la ópera bufa, al intérprete especializado en papeles humorísticos. Sin embargo, el caricato nunca fue un simple fabricante de chistes.

Es heredero del bufón medieval, del juglar y de la commedia dell'arte: figuras que recurrieron a la risa para decir aquello que el poder prefería callar. Su misión consistía en deformar la realidad hasta volver visibles las verdades que el lenguaje oficial ocultaba bajo la apariencia de la normalidad.

Esa genealogía alcanza una de sus expresiones más lúcidas con Brecht y Weill en La ópera de los tres centavos, donde la música abandona la celebración de los héroes para acompañar a mendigos, prostitutas, comerciantes y delincuentes. La sátira sustituye a la solemnidad y el escenario se convierte en un laboratorio desde el cual examinar las relaciones entre poder, dinero y moral.

Cortés prolonga esa tradición y la hace confluir con otra profundamente española: el esperpento de Valle-Inclán, el carnaval y la figura del bufón que, precisamente porque exagera, consigue decir la verdad. La caricatura adquiere así una capacidad crítica que el realismo, en determinadas circunstancias, ya no posee. Cuando la realidad se vuelve absurda, la exageración deja de ser una licencia estética para convertirse en un instrumento de conocimiento.

Valle-Inclán lo formuló con precisión al afirmar que los héroes clásicos habían ido a pasearse por los espejos deformantes del Callejón del Gato. El grotesco no inventa el absurdo; simplemente lo hace visible.

Desde esa perspectiva, gobernantes, militares, periodistas, religiosos y ciudadanos aparecen en la escritura escénica convertidos en figuras deliberadamente excesivas. No representan individuos, sino conductas colectivas que revelan la manera en que los discursos públicos moldean la percepción de la realidad.

La propaganda deja de ser una estructura abstracta para adquirir cuerpo en personajes que hablan, cantan, seducen y convencen. La guerra nunca irrumpe de forma espectacular; se instala lentamente en el lenguaje hasta hacerse cotidiana.

Esa elección explica también la forma operística. No se trata de una ópera tradicional, sino de una creación donde música, teatro físico, poesía y humor construyen una experiencia cercana al cabaret político y a la gran sátira europea.

La música no acompaña la acción: la contradice, la comenta y la pone en crisis. Cada intervención rompe la ilusión dramática para recordar que toda representación exige una mirada crítica. La ópera recupera así una de sus funciones originarias: convertir la belleza en una forma de pensamiento.

En ese sentido, La Ópera de los Caricatos no es una obra sobre la guerra, sino sobre las condiciones que la hacen posible. Hace más de un siglo, Kraus advirtió que la violencia comienza mucho antes del primer disparo.

La dramaturgia de Cortés recupera esa intuición y la desplaza hacia el presente: antes de las armas siempre existe un relato que legitima, una retórica que simplifica y una sociedad que acaba aceptando como inevitable aquello que hasta entonces resultaba moralmente inadmisible.

Cabe, hacer una última pregunta: ¿qué sentido tiene representar hoy una obra sobre la fabricación del enemigo en un país que intenta cerrar uno de los conflictos armados más prolongados de América Latina? Precisamente ese. Colombia conoce demasiado bien que las guerras no nacen en la mente del enemigo imaginario.

Comienzan en el momento en que el otro deja de ser un semejante para convertirse en una amenaza; cuando la palabra abandonó su capacidad de comprender para limitarse a clasificar, excluir y condenar.

La polarización que atraviesa hoy el debate público colombiano en las redes sociales, los medios de comunicación, las instituciones y el discurso político, confirma la vigencia de esa advertencia.

Más allá de gobiernos, liderazgos o ideologías, el problema aparece cuando el lenguaje deja de construir una comunidad y empieza a producir adversarios irreconciliables. Ese es, precisamente, el territorio que está dramaturgia decide poner en evidencia.

Frente a esa maquinaria del desastre, el teatro mantiene una capacidad que ninguna otra praxis escénica puede reemplazar: recuperar la complejidad frente a las simplificaciones de la propaganda; devolver la presencia humana cuando el poder necesita construir adversarios; y sembrar interrogantes en medio de discursos que exigen adhesiones involuntarias.

Tal vez esa sea, todavía, una de las formas más profundas de libertad. Seguir reuniéndonos para pensar antes de que otros decidan por nosotros qué debemos creer, a quién debemos temer y contra quién habrá de dirigirse el próximo disparo.

CR (@mipuntocritico)

 

Artículo publicado el día 18/08/26 en el Blog de Crítica Teatral Miradas al Escenario (Venezuela) © 2026.
Aquí les dejo el enlace:

*Carlos Rojas. Crítico e Investigador teatral venezolano en tránsito por Bogotá (Colombia).  

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