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10.9.26

La nominación al Premio Isaac Chocrón de la obra “Agua de Colonia” honra a Enrique León y al Teatro Zuliano en general

 

Alexis Blanco

¡Qué gran noticia…! ¡Nuestro maestro indispensable, Enrique León Luzardo, nominado para el “Isaac Chocrón”…! Estoy convencido, sin corroborarlo, que la voz de Milton Quero Arévalo susurraba entre las cortinas de ese gran Teatro de la Vida Noble. Y Javier Vidal y su combo jamás “pelarían ese boche”, jejeje.

Me (nos) hicieron la mañana de este jueves 10 de septiembre… Agua de Colonia, al igual que el resto de las obras escritas por el creador de la Sociedad Dramática de Maracaibo, nunca será un texto fácil de leer o representar. Sin embargo, está nutrido por las vivencias de un país transido, a mediados del pasado siglo… El estar nominado es, de por sí, un rotundo éxito gregario para esta aldea que le inspiró a escribir: “Falsa es la canción cuando no se tiene a un cómplice”. Deberían otorgárselo, por unanimidad. Isaac lo haría, sin rechistar. Ambos fueron muy muy cómplices. Chocrón, creador de la Compañía Nacional de Teatro, lo llevó a Caracas para dirigir Caín Adolescente, de Román Chalbaud. Soy testigo privilegiado de esa experiencia trascendental.  Al maestro Enrique León Luzardo (de quien me declaro uno de sus discípulos dilectos) se le considera el más importante director de teatro en el Zulia actual.

La obra poética del maestro Enrique León Luzardo incluye, además de la nominada Agua de Colonia, los poemarios Y vos que vais a ser cuando seáis grande muchacho (1974); Estoy enamorado tuyo (1975); Fragmentos (1990); Diferencias sobre el nombre (1996) y Flor de baile (Textos teatrales, 1997).

Desde el Ego, por el ego, contra el ego, venga ego, susurro voluntario, insomnio épico, intento reproducir ahora, como un homenaje a mi padre poeta, Jesús Enrique León Luzardo, el siguiente texto, publicado en una revista superior, The Latin American Theatre Review, (Primavera, 1988) donde reseñé un vasto leit motiv: mi propia (bendita ad libitum) vida artística...No hay Alexis Blanco sin Enrique León, sin nuestra piel Sociedad Dramática, sin esa, nuestra vida de Dramáticos partisanos.  Escribía, en 1988, tras los indiscutibles éxitos del IV Encuentro Internacional de Drama Griego Antiguo de Delfos (Grecia), y al III Festival Iberoamericano de Teatro de Cádiz, España:

(Indagad en Google...Mi máquina se cuelga...Aquí mismo, en el barrio Facebook, hay una página, Sociedad Dramática de Maracaibo).  Muy pronto, ya avisaremos dónde Marlene Nava y yo instigábamos siempre un conversatorio ad hoc que el tiempo y el río que sucumbe en el lago convirtieron en pecios de mi propio naufragio.

El texto de la revista más importante del teatro iberoamericano:

Sociedad Dramática: Un colectivo llamado Maracaibo
Alexis Blanco

La nota número siete del programa de mano de Caín Adolescente, de Román Chalbaud, que dirigió Enrique León para la Compañía Nacional de Teatro y que, bajo el nombre de "Tientos," presentaba al espectador que en el Teatro Nacional de Caracas acudía masivamente a aplaudir y gozar de esa puesta, dice: "Me es obligatorio nombrar a la Sociedad Dramática de Maracaibo, porque ha sido allí, en ese colectivo, donde he podido desenmarañar un poco este nada envidiable oficio".  Esta nota habla de ese grupo, que él dirige, desde hace más de una
década.

Tomando el nombre, retomándolo, apuntaría él durante una entrevista de la misma Sociedad Dramática de Aficionados que en 1842 se conformaría como el primer grupo teatral dispuesto a dotar a la ciudad portuaria y fronteriza de un teatro erigido después con el nombre de un famoso historiador llamado Rafael María Baralt. Esta Compañía ha consolidado un largo prestigio y una definida tendencia estética, cuya mayor novedad, al decir de los críticos, consiste en manifestarse a través de esa grandilocuente ampulosidad que define a esta gente que vive muy al oeste, en la frontera de Colombia y en la orilla de un lago íntimamente conectado con la larga historia de la conquista y colonización de todo un continente.

¿Cuáles son esos rasgos, ese sedimento creador que ha hecho a esta Compañía, cuyo nombre se abrevia en una palabra de por sí
significativa en el espectro teatral contemporáneo de Venezuela, "La
Dramática", el mismo nombre que acompaña puestas memorables como la de Ubú Rey de Alfred Jarry; Edipo, Rey de Sófocles; Traje de etiqueta de César Chirinos; Profundo de José Ignacio Cabrujas; El médico a palos de Molière, para citar por ahora sólo algunas de las producciones que ha hecho bajo la égida de León? Hay que mirarlo
de cerca . . .

Una ciudad sin teatro era como Maracaibo
Cuando Enrique León regresa a Venezuela, luego de una "pasantía" de 10 años por el teatro alemán, viviendo en esa tórrida Europa donde vio "desde los Rolling Stones hasta el Piccolo Teatro de Milano con Giorgio Strehler, pasando por las experiencias del Living Theatre y las escaramuzas del Berliner Ensemble", viene convencido y convenciendo que la única manera de hacer teatro con garantías de perdurabilidad y continuidad es mediante la integración de un grupo estable que funcione desde y para una sede propia, donde surgiese la efectividad de la primitiva fuente del teatro: es el espacio vacío que ya Peter Brook había incluido dentro del léxico teatral de la humanidad.

Nicolás Curiel y Enrique León
Además de eso, León Luzardo no había perdido nunca esa solitaria convicción que giraba en torno a su inicial formación en Venezuela y en el Conservatorio, digámoslo así, que mantuviese en Caracas Juana Sujo, a finales de la década del 50 y principios del 60. En la casa de esta inolvidable artista, además de una inolvidable estancia en el Teatro Universitario en la Universidad Central dirigido por Nicolás Curiel, a quien siempre elogia como "mi maestro", el Director de la Sociedad Dramática aprendió a amar su oficio y a respetar lo que se convertiría en su background creador: el afán de poetizar su ciudad, su alucinante mundo en una infancia vivida muy intensamente, según relataría después en algunos poemas y cuentos suyos.

Por allí surgió "La Dramática," su versatilidad femenina entendida en la noción que regalaría a algún alumno: "En el teatro, amigo mío, la palabra es una hermosa dama a la cual hay que tratar con la mayor de las galanuras." Surgió también aquella frase: "Una ciudad sin teatro es como Maracaibo." Comenzó en 1977 a brillar el aura sudorosa de los actores. Comenzó pensando en un clásico del mejor estilo, según su versión de las cosas: Woyzeck de Georg Büchner.

Un tiento según Adolfo Appia
Con el montaje del Woyzeck comenzó el tránsito hacia otros procesos. Sumergido siempre a pesar suyo, según afirman algunos que le aman de cerca en un constante proceso de reflexión en torno al teatro, León forja un continuum de ideas, que tal vez podría ser resumido en el tiento número once del ya citado programa de su espectáculo con la CNT: "El actor como es justo debe ocupar el primer lugar. Después de él, la disposición general de la escena, cuyo
rango implica que está en función de las dimensiones y de la movilidad del actor. A continuación, la todopoderosa luz, la iluminación. El último término de la pintura, cuyo papel debe subordinarse definitivamente a los elementos que la preceden".

Esta cita de Appia condensa en buena parte la manera de enfocar las cosas en el escenario por parte de este director, quien ha sido el primero del interior del país en ser invitado a dirigir la institución estatal más importante del teatro. En su concepción "dramática" y vista desde Maracaibo, aclaró siempre a los entendidos que en esa ciudad, capital del Zulia, el estado del petróleo y de la producción pecuaria y agrícola por excelencia de la Nación, el sol nunca dejaba de acentuar una inminente relevancia sobre todo intento estético de sensibilidad y reflexión en torno al hecho teatral y que la convocatoria para el espectador sea respuesta efectiva, siempre y cuando los actores hablaran en un lenguaje que les resultara afectuoso, musical, "marcando la ficción".

Un método de los autos hasta el globo
La intención inicial consistía en conformar un equipo sólido desde
el punto de vista de la formación del actor y del "modo de ser dramático," lo cual en sí entrañaba la disposición de una herramienta de trabajo que sin encajar en lo que conceptualmente responde al nombre de "Método”, si discurriera por la particular alquimia que debe encajar todo espectáculo para atrapar la magia del espectador y resolverle de manera directa su necesidad de ser conmovido, sorprendido, bien tratado en la dimensión de su voluntad de acceder a asistir a cada nueva ceremonia, generalmente nocturna, como en todas partes del mundo.

Así, las experiencias didácticas preliminares recogieron el antiguo legado del hombre de la escena en Maracaibo, como Manuel Marín a quien todo el mundo llamaba con el seudónimo de "El Mocho" y otros, como Antonio García. Hay una razón integral en esta actitud: el padre de León, Jesús León, fue actor profesional con estas compañías, las cuales se repartieron el trabajo de la ciudad, en las décadas del 20, 30 e inicios de la de los 40. Por otra parte, esa tradición había mantenido casi siempre un maridaje con la "dialéctica del tigre," la cual, según la perspectiva del artista antiguo, quería decir: "Hay que hacer de todo para poder vivir de este oficio." Desde y si se mira bien, en contra de esa tendencia, y en una aparente y contradictoria acción de reconocimiento de esa manera de vivir de muchos profesionales "matatigre", a la fuerza, de los postulados que animaron puestas como la de Traje de etiqueta, donde el tigre era elevado a una condición estética, acompañado por "tigres" como los de Jorge Luis Borges, William Blake y Orson Welles, según consta en el programa de mano de esa pieza que concurriría a los Festivales Nacionales copando la atención por su acción participativa, rica en imaginería popular y una progresiva y envolvente alucinación alrededor de cada espectador.

De manera, pues que Enrique León propone su tesis inicial de trabajo, que la profesionalización debía trascender los ámbitos de esa manera parroquiana de disponer de las rayas del tigre en el traje del actor y que éste debía beber de la fuente constante de la formación y estudio de los procedimientos creativos del arte de hacer teatro. De allí que cuando indicaba, "Un actor debe ser eficiente administrador, un gran contabilista además, debe saber mirarse a sí mismo en el personaje que esté creando”, mucha gente suspiró escéptica y hasta dejó colar alguna sorna. La historia parece haber sido muy seria al escuchar los planteamientos del poeta que dijese alguna vez, "Falsa es la canción cuando no se tiene un cómplice”.

Una sala de teatro pequeña en una ciudad grande
Desde la integración del universal testimonio del arte teatral, visto en atrios eclesiásticos donde se representaban los autos sacramentales en la Edad Media hasta la brillante exposición que surge del Teatro El Globo, regresando hacia Atenas y señalando el Old Vic o el Alberto de Paz y Mateos, la Rajatabla, o mirando hacia el Teatro Municipal de la Ciudad de Puebla en México, donde la Sociedad Dramática estuvo en 1984, invitada al Festival Cervantino por el gobierno del país de Juan Rulfo y Octavio Paz, tener un teatro ha sido siempre el gran sueño de este grupo de Maracaibo, el mismo que ahora regenta la Sala de Teatro Antonio García en la avenida 5 de julio N° 3C-73 (Calle 77) de Maracaibo y desde donde ha impulsado toda esta trayectoria que se ganó el premio continental Ollantay 1983 como mejor grupo y por su trabajo de investigación y aportes a la realidad teatral latinoamericana.

Un lugar de participación para una ciudad de más de millón y medio de habitantes y ninguna sala de espectáculos continuamente activa. De esta manera surgió un teatro para la ciudad que dejó de ser ajena a la diaria confrontación del público con los artistas que intentan reflejarlo en sus costumbres, idiosincrasia y tradiciones, sin tener por ello que abandonar la universalidad de la cultura mundial. Cabe recordar entonces la afirmación de Enrique León: "Debo señalar que vengo de una ciudad amada por la luz, alucinante de inmanencias y algunas veces engañada por sus habitantes y vecinos. No es extraño, entonces, encontrar… en la ‘Dramática’... signos de esa canción”.

Cada cabeza es un mundo
Pero León desea hablar por ahora de lo que significa cada día esa "casa como de esperanzas y sueños". En la Sala Antonio García se ha venido conformando durante los meses de febrero, marzo, abril, mayo, junio, julio, septiembre, octubre y noviembre del año '87 una programación especial donde, diariamente, más de 100 jóvenes estudiantes de los diferentes centros de educación secundaria del Estado Zulia asisten durante las mañanas, a ver una función del espectáculo Pasos, sainetes maracaiberos del siglo XIX, donde se acompaña el mismo con una charla sobre los comienzos de la actividad teatral en la ciudad, a mediados del pasado siglo y de cómo se ha evolucionado hasta esta edición contemporánea de la "Dramática." Ese podría considerarse el primer paso de toda una idea pedagógica que tiene su punto de atención básica en dos proyectos desarrollados como talleres: el de creatividad infantil, llamado La Caja del Cachicamo y el de formación de jóvenes actores, denominado Taller Permanente de Teatro.  En La Caja… se recrea un trabajo interdisciplinario de pedagogía infantil, apoyado en novedosas proposiciones al respecto y que hasta ahora ha producido siete espectáculos, diseñados y propuestos por los niños participantes, con la conducción de algunos integrantes del estable. Del mismo modo, en el TPT, los jóvenes con edades comprendidas entre 16 y 25 años se integran a los patrones de trabajo de la SDM sin que por ello haya lugar para el sacrificio de la espontaneidad que surja de los participantes, quienes básicamente son instruídos en cuanto a las múltiples relaciones que supone este tipo de trabajo, donde el amor juega el rol preponderante.

Esa palabra mágica, esas palabras mágicas
Afirmaba Enrique León durante el breve discurso de celebración de los diez años de la Sociedad Dramática de Maracaibo, el siete de julio de 1987, que: "Este trabajo ha significado para nosotros litros de sangre, pero el amor ha sido nuestro catalizador, nuestra enzima vibrante por la cual nos damos el mágico gusto de pisar un escenario con dignidad y desde allí reafirmar nuestra condición de artistas, amantes de la ciudad, de sus secretos, los cuales queremos siempre transformar en rumores y sorpresas que encanten a nuestros espectadores y ensanchen esta emoción que comienza con el ritual diario, por el cual venimos y hacia al cual vamos".

Lo demás está en nuestra contemporaneidad. Desde esta ancha intención están las voces y los gestos de Enrique León y la compañía que le secunda en esta labor diaria y permanente: Nelly Oliver, Homero Montes, Alexis Blanco, Doris Chávez, Gerardo Piñeiro, Walter Sambiagio, Camila León, José Antonio García, Hermmankis Parra y toda una ciudad que tienen como compañera. Desde ella, saludan, agradecidos…

Dejo esto en el ambiente, más una... anécdota:
En Delfos, siete de julio de 1988, minutos antes del estreno de Edipo, rey, inaugurando un evento organizado por el Ministerio de Cultura griego, entonces regentado por la legendaria actriz Irene Pappas, el cual no era un festival teatral en sí, sino la indagación epistemológica de aquellos griegos sobre la huella (factible y perfectible, en aquel entonces representada) marcada por su poética teatral en el mundo entero. El montaje de León con su SDM impactó a Miguel Castillo Didier, así como a otros eruditos y especialistas (Isaac Chocrón a la cabeza) quienes aplaudieron y avalaron la lectura "dramática" de un Edipo que representaba la tragedia del poder ilegítimo de los gobiernos de facto en nuestro continente. De hecho, en la primera versión realizada por Enrique León Luzardo, vuestro relator (hoy devenido en BCC) vestía un traje blanco, de lino, a la usanza y estilo de Pedro Estrada. La máscara siempre formó parte del planteamiento, para jugar con la melena del actor protagonista y para fortalecer la escena final, cuando Edipo se saca los ojos, pero, se los juro, fundamentalmente porque todos los Dramáticos adorábamos y queríamos lucir las máscaras que hacía un entrañable amigo de entonces y de siempre, un talentosísimo hermano por todos conocido y admirado como Javier Rondón…
En fin, momentos antes de aquella legendaria función en Delfos, Enrique me llamó aparte y, posando sus manos sobre mis hombros, con su voz de arrullo y rif de guitarra etérea, cual maestro émulo de su tocayo, Lossada, me miró a los ojos y me recitó, solemne y neobarroco: "¡Chamo! (mi apodo originario) no tengo más lejos dónde traerte...Te amo... Ahora, sal al escenario y hazlo... Recuerda que tú eres Edipo y que esta gente conoce muy bien la novelita de Sófocles que, desde el otro lado del mundo, hemos venido aquí para contarles.  Móntate en el caballo de nuestra versión de la historia, por ellos harto sabida, y condúcelos sin tregua hasta la verdad de Tebas, la desolación de Edipo, por nosotros poetizada"  ¡Ufff!!! Me maravilla la memoria, me hace maravillar.

¡Salud!

Alexis Blanco, El Barroco Cronista Cuántico.

9.9.26

La poesía, el títere y la memoria se abrazan en Maracaibo: 12vo. Festival de Poesía.

Carlos Aguirre Fulcado

Por Jesús Eduardo Espinoza.

La ciudad vuelve a convertirse en el epicentro de las letras nacionales. Con un rotundo éxito y el telón abierto de par en par, el histórico Teatro Baralt dio la bienvenida a la duodécima edición del Festival de Poesía de Maracaibo, un encuentro que este año rinde un merecido homenaje al titiritero, dramaturgo y docente Carlos Aguirre Fulcado.

Organizado por el infatigable poeta, editor y hombre de letras Luis Peroso Cervantes, figura clave al frente de Sultana del Lago Editores, el festival consolida, una vez más, un espacio de resistencia y celebración cultural. Gracias a su labor editorial, la imprenta se ha convertido en un puente para dar a conocer la creación de autores zulianos, de toda Venezuela y de creadores internacionales que han visitado la región. La poesía sonríe y brilla en la trayectoria de Carlos Aguirre Fulcado, maestro de la construcción y manipulación del títere, y educador que sigue dejando una huella imborrable en la Escuela de Títeres de la Secretaría de Cultura de la Gobernación del Zulia, formando a generaciones de titiriteros que hoy sostienen el legado de las tablas regionales.

Carlos Aguirre Fulcado

Los compases iniciales de la fiesta literaria

El telón del Teatro Baralt se abrió el martes 8 de septiembre para rendir tributo al maestro Aguirre. La jornada inaugural estuvo matizada por las palabras alusivas a su obra y la voz de los poetas que interpretaron sus propias creaciones. El encanto del teatrillo cobró vida cuando el actor y titiritero Richard Uzcátegui movilizó sus muñecos con piezas poéticas admirablemente logradas ante los espectadores. La música en vivo, acompañada de sugerentes imágenes, transportó a los asistentes por los caminos de la historia narrativa en un inicio inolvidable.

Una agenda en expansión: del verso virtual al pulso territorial

La programación continuó su marcha abarcando diversos formatos y locaciones:

Miércoles 9 de septiembre: Las actividades virtuales tomaron protagonismo con las lecturas de poesía de "Código Poético", a cargo de Alexander Lugo Rodríguez, Lira Cabrales, Norvis María Martínez Ramos, Olga Cortez y Paola Monasterios.

En el transcurso de la tarde, la jornada literaria se enriqueció con importantes presentaciones editoriales: Poesía Completa de María Calcaño, el libro Poesía y Serranía de Manuel Felipe Zamora, Canto a Maracaibo de Duglas Zabala, y la lectura titulada "Lo que Duele Decir".

Para cerrar el día, el festival se desplazó a otro espacio cultural entrañable en Palmarejo, bajo el lema "El Zulia es un poema", que incluyó lecturas y la inauguración de una exposición, con la participación de los poetas Carlos Ildemar Pérez, José Luis Montero Conde y el propio Luis Peroso Cervantes.

Con este arranque, el festival continúa desplegando una agenda cargada de alegría y entusiasmo que seguirá llevando muestras poéticas por distintos rincones hasta su gran cierre el domingo 13 de septiembre.

7.9.26

Maracaibo: La Escuela de Teatro Inés Laredo llama a inscripciones.


La Escuela de Teatro Inés Laredo, de la @secretariadeculturazulia inicia la prórroga de inscripciones para su programa regular de formación para adultos, y para el Taller Inicial de Teatro.

Hasta el viernes 25 de septiembre puedes formalizar tu inscripción para el período 2026-2027.

OFRECEMOS:

Formación a tres años (seis semestres) con Certificado del Programa de Formación expedido por la Secretaría de Cultura de la Gobernación del Estado Zulia.

Mención: Actuación

Materias: Educación de la Voz, Actuación, Expresión Corporal, Análisis de Texto Dramático, Historia del Teatro, Juegos de Expresión Dramática, Producción, Teatro de Títeres + Maestros invitados en áreas afines a lo largo de la formación.

REQUISITOS:

Adultos: Ser bachilleres como requisito mínimo. Los adolescentes que aún no cumplan el requisito pueden inscribirse en talleres libres cuando se convoquen.

Niños: Tener edades comprendidas entre los 8 y los 12 años para integrar el Taller Inicial de Teatro.

Descarga, llena y trae la planilla de inscripción que aparece en el perfil de la cuenta de Instagram ESCUELA DE TEATRO INÉS LAREDO

Copia de la cédula de identidad (en caso de menores de edad, acompaña la planilla con copia de la cédula del representante, de la partida de nacimiento del alumno y su examen cardiovascular).

Copia del título de bachiller o del último título obtenido.

Examen de Salud Mental

Pega una fotografía tipo carnet a la planilla.

Regístrate con tu nombre y apellido al 0424 6543936 para ingresar al grupo de nuevos alumnos.

Consignación de documentos:

Lunes, miércoles y viernes de 9:00 a 12:00

Lugar para consignar documentos: Centro de Formación Artística Andrés Eloy Blanco (Secretaría de Cultura del estado Zulia). Av. El Milagro, diagonal al Hospital Central de Maracaibo. Escuela de Teatro Inés Laredo.

Nota: Los menores de edad deben asistir acompañados de un representante.

Horario de clases: miércoles y viernes de 2:00 a 4:30 pm

Lugar de las inscripciones: Centro de Formación Artística Andrés Eloy Blanco (Secretaría de Cultura) Av. El Milagro. 

 

Granada, traición y crimen. Reseña por Ligia Álvarez

El pasado sábado 7 de septiembre, a las 7:00 p.m. —con rigurosa puntualidad—, dio inicio el espectáculo Granada, traición y crimen, al cual tuve el privilegio de asistir como invitada.

El dramaturgista es Aníbal Grunn, quien también asume la codirección junto a Carlos Arroyo y Rufino Dorta. La puesta en escena congrega a un talentoso elenco conformado tanto por actores y actrices emergentes como consolidados, con el propósito de rendir homenaje al insigne escritor español Federico García Lorca, a los noventa años del fusilamiento que lo aniquiló físicamente, pero que no pudo exterminar el legado que dejó a la humanidad.

Durante la función se entrelazan la vida, la poesía y la dramaturgia del autor sin dejar de resaltar los trágicos momentos de su persecución y posterior asesinato. El recorrido se divide en seis estaciones, destacándose, desde mi perspectiva personal, los siguientes momentos:

Comienza en los espacios abiertos del estacionamiento de la Compañía Nacional de Teatro, donde se recrea la ribera de un río con agua alrededor mediante expresivos movimientos corporales y coreografías, acompañados por un grupo de mujeres que entonan cantos de labor.

El público se desplaza hacia otros rincones. Desde un balcón se proclaman fragmentos de su legado literario y en el cafetín se representa una pequeña parte de la pieza Amor de Don Perlimplín con Belisa en su jardín, enriquecida con matices guitarristas y plegarias.

La experiencia no concede tregua ni a los intérpretes ni a los espectadores, porque el formato exige una caminata constante. En el trayecto se incluyen pasajes humorísticos y números de danza que rememoran instantes de "La Barraca", la emblemática compañía teatral fundada por el gran poeta y hombre de teatro.

A lo largo de todo el trayecto, una sombra acecha la luminosidad del arte: un gendarme que cumple el doble rol de encarnar la represión y la autoridad exagerada, y de guiar a la audiencia en la transición de cada estación. También la figura de Bernarda Alba, en varias ocasiones, irrumpe para exigir un silencio luctuoso, tal vez presintiendo el fatal destino de su creador. Yerma no se queda atrás lamentándose de la infertilidad, y el Romancero Gitano nos permite emocionarnos una vez más.

El viaje llega a su fin en la sala Román Chalbaud del recinto, donde se vive el episodio más desgarrador: el fusilamiento del poeta, representado a través del lenguaje dramático y corporal, simbolizando la ejecución perpetrada contra la poesía, las tablas, la danza y la cultura en general. Este trágico suceso no silencia el lamento de los personajes femeninos, cuyos cantos y expresivos gestos sellan la presencia eterna del artista.

La obra deja claro que el crimen trasciende al poeta, pues Federico García Lorca no es uno solo. Vive en cada verso, en el compás de la danza, en el amor a la palabra y en cada actriz, actor, espectador y poeta. A pesar del gendarme que vigila los pasos de los espectadores, su duende permanece intacto, arropado por la admiración del público.

Juicio a Medea impacta en el Teatro Baralt

 

Rigor mítico, talento emergente y
el llamado a la unión del teatro zuliano.

Por: Jesús Eduardo Espinoza León

El pasado fin de semana, la Sala Experimental del Teatro Baralt, gracias al apoyo del arquitecto Jesús Lombardi se convirtió en el epicentro de un acontecimiento escénico de altura, con la presentación de Juicio a Medea. Hay que destacar la pluma de la autora: la dramaturgia de Yasmina Jiménez se alza con una brillantez innegable, construyendo líneas de diálogo cargadas de profundas metáforas que resignifican la temática de Medea con un alto nivel de teatralidad.

Este texto exigente y poético encontró un cuidado absoluto bajo la visión del director Leonardo Isea, quien supo traducir esa fuerza literaria en imágenes vivas sobre la escena. La obra ofreció una puesta en escena sumamente onírica con imágenes de poética teatral, donde el uso de pantallas con proyecciones de nubes y los sutiles efectos de luces,el cortinaje, el piso de espejos a cargo de Alexander Ventura y José Luis Cabrita, junto a la producción de María Alejandra lograron dotar de vida propia al texto dramático.

La propuesta dialoga con maestría entre la tragedia clásica de Eurípides y la realidad contemporánea de la mujer. Expone aquellas heridas donde el dolor, la humillación y la pulsión de venganza frente a la agresión masculina se transforman en materia escénica. Todo ello sostenido por un riguroso trabajo escenográfico y los reflejos de espejo que hacen posible la magia en su teatralidad entre los personajes y lo corporal del elenco.

Guiado por la valiosa batuta del maestro coreógrafo Alexander Ventura, se consolida un espectáculo puro, hermoso y profundamente reflexivo que debería ser de obligatoria apreciación para los estudiantes de teatro, de danza y de educación secundaria por unir lo mitológico con nuestra realidad.

Uno de los pilares fundamentales de este éxito recae en la entrega absoluta, en cuerpo y alma, de Stefany Salas en el papel protagónico de Medea. Egresada de la Escuela de Teatro Inés Laredo y nutrida por la formación del director Leonardo Isea, Salas demuestra una organicidad desbordante y gran futuro en la actuación. A su lado, un trío de actrices noveles, entre ellas Nora Chávez, Micaela Calles y Sofía Beck formadas en el taller-montaje, asumieron la interpretación con un profesionalismo admirable. Esto evidencia que el talento en el estado Zulia y en Maracaibo florece con fuerza, especialmente cuando existen directores como Isea, en el área de las artes escénicas, y Ventura, en la danza contemporánea: ambos se consagran a la formación integral de las nuevas generaciones. En la obra, además, asistió la reconocida actriz y docente zuliana Nereida Pérez.

Sin embargo, tras la euforia del aplauso y el reconocimiento a la vocación de estos artistas, quienes sostienen su labor a pulso superando la escasez de recursos, es imperativo detenerse a reflexionar sobre una debilidad que nos atañe como gremio.

El teatro marabino tiene los elementos para erigirse como potencia, pues le sobra talento, amor y entrega por el oficio. Pero ese salto cuantitativo y cualitativo solo se dará cuando acudamos a ver al compañero para brindarle el abrazo solidario y la retroalimentación constructiva. Apoyarnos los unos a los otros es el camino para que nuestra escena brille con la fuerza incontestable que merece.

Graciela Henríquez Escobar: In Memoriam

(Graciela Henríquez.  Barquisimeto, 1932 / México, 5 de septiembre 2026)

(Tomado de la revista Paso de Gato).

La Universidad Nacional Autónoma de México, a través de la Coordinación de Difusión Cultural UNAM y la Dirección de Danza UNAM, entregó el Reconocimiento Danza UNAM 2025 a la doctora Graciela Henríquez Escobar. La entrega se realizó el domingo 1 de febrero de 2025.

RECONOCIMIENTO

La doctora Graciela Henríquez Escobar, bailarina, coreógrafa e investigadora es originaria de Barquisimeto, Venezuela. Su formación en ballet comenzó en Caracas y París, y se amplió a través de una trayectoria internacional que la llevó a trabajar en países como Etiopía, Italia, Alemania y Estados Unidos. No obstante, fue en México donde encontró el contexto propicio para profundizar en la danza moderna y establecer su residencia permanente, marcando un punto de inflexión en su desarrollo artístico.

Desde su llegada a México en 1962, se integró activamente al panorama cultural mexicano, donde formó parte de proyectos con figuras fundamentales como Alejandro Jodorowsky, Amalia Hernández y Raúl Flores Canelo. En particular, su vínculo con este último, a través del Ballet Independiente, dio inicio a una etapa decisiva de su trabajo coreográfico. Durante este periodo estrenó obras como Invenciones, Gymnopédies, Mujeres y Espacios, las cuales consolidaron un legado esencial para la danza contemporánea y la danza-teatro en México.

De forma paralela a su labor escénica, Graciela Henríquez Escobar desarrolló una sólida trayectoria académica y creativa en la que logró converger investigación, docencia y producción artística. Estudió Antropología Social en la ENAH, obtuvo la Maestría en Divulgación de la Historia y el Doctorado en Antropología y Arte; esta formación interdisciplinaria se reflejó directamente en la concepción de obras como La Bolivariada, Radioranzas 42, Tropicanas Holiday, y Presagios, entre otras. A lo largo de más de tres décadas ejerció la docencia en instituciones como la Universidad Iberoamericana y la Escuela de Danza CICO, además de desempeñarse como subdirectora del Museo Universitario del Chopo.

Su trayectoria ha sido reconocida con distinciones como el XIX Premio Nacional de Danza José Limón en 2006. En 2022 publicó su autobiografía Pasos raros, donde su experiencia vital se transforma en palabra: Graciela es danza en escena y danza en texto, y en 2020 Vindictas de TVUNAM, dedicó su programa a Graciela Henríquez, una serie que recupera la vida y obra de las mujeres más destacadas de la vida social, política y cultural de México, de varias disciplinas.

Cabe señalar que el primer Reconocimiento Danza UNAM 2017 se le otorgó al maestro Serafín Aponte; en 2018, al maestro Manuel Hiram; en 2019, a la maestra Lourdes Lecona; en 2020, a los maestros Jaime Blanc y Guillermo Maldonado; en 2021, a la maestra Leticia Alvarado; en 2022, al maestro Alberto Dallal; en 2023 a la maestra Anadel Lynton, y en 2024 al maestro Federico Castro. 

4.9.26

Anzoátegui: Lo mío me lo dejan en la olla, Puerto Teatro, del 4 al 6 de septiembre

 

Nelly Villegas

¡Una noche magistral a sala llena, risas, baile y puro orgullo de la casa!

Qué momento tan supremo y conmovedor vivimos con la presentación de Lo mío me lo dejan en la olla, la inolvidable obra del gran maestro Levy Rossell, llevada a escena con maestría y fuerza arrolladora por nuestro admirado Elenco Estable de Puerto Teatro.

Como muchos recuerdan, este montaje estaba previsto para formar parte de la programación del Festival de Autores que debimos pausar ante la lamentable tragedia del pasado 24. Sin embargo, el arte cura, abraza y resiste; y hoy este elenco maravilloso nos regaló una función imponente que colmó la sala a su máxima capacidad, haciendo vibrar cada rincón de nuestro teatro entre carcajadas, música, baile y una ovación de pie plenamente merecida.

Esta brillante sátira política nos llevó por un viaje impecable a través de nuestras raíces, recordando el impacto de nuestro gran "oro negro", la nacionalización del petróleo y la esencia de la venezolanidad.

Una lección de teatro con contenido, memoria histórica y una entrega actoral impecable que demuestra, una vez más, la calidad gigantesca que se gesta en nuestra casa. ¡Qué orgullo tan profundo sentimos por nuestro elenco!

Agradecemos infinitamente a toda nuestra comunidad por llenar la sala y acompañarnos con tanta energía y calor humano.

¡El teatro de la casa vive, sana y resuena con fuerza!

Lo mío me lo dejan en la olla, de Levy Rossell.  Dirección artística: Eduardo Tiamo.  Asistentes de dirección: Mónica Yánez y Yubilis Gil.  Dirección General: Antonio Pablo Ramírez. Elenco Estable de Puerto Teatro.  Producción: Puerto Teatro.  Del viernes 4 al domingo 6 de septiembre, 2026. 

¿Víctima o culpable? Juicio a Medea, Sala Experimental, Teatro Baralt de Maracaibo, 5 y 6 de septiembre 2026.

 

Por: Jesús Eduardo Espinoza

El mito de Medea no deja de interrogar a la escena contemporánea. Cuando un clásico cruza los siglos, no busca repetirse, sino encontrar nuevas voces que lo vivan. Este fin de semana, la Sala Experimental del Teatro Baralt se convierte en el tribunal donde la pluma de la destacada dramaturga zuliana Yasmina Jiménez somete a juicio a una de las figuras más complejas de la tragedia griega, en una puesta en escena dirigida por Leonardo Isea al frente de la compañía residente Baralt Teatro.

Más que una simple recreación de la obra inmortal de Eurípides, esta propuesta se desarrolla como reescritura y un trabajo creativo propio. Jiménez toma la materia mítica, el dolor, la traición de Jasón con la hija de Creonte y el atroz crimen cometido por celos y venganza, para trasladarla a un plano donde la palabra dramática dialoga con las tensiones de nuestra propia condición humana. La obra transita con solidez desde su génesis en formato de lectura dramatizada hasta este riguroso montaje escénico.

Yasmina Jiménez

Las voces creadoras: Yasmina Jiménez y Leonardo Isea

Detrás de este engranaje artístico se encuentran dos pilares de las tablas zulianas. Yasmina Jiménez se ha consolidado en la dramaturgia regional por su capacidad de explorar las profundidades psicológicas y humanas a través de la palabra escrita, dotando a sus textos de una voz propia y actual.

Por su parte, Leonardo Isea es un reconocido director, dramaturgo, actor y formador teatral de dilatada trayectoria en el Zulia, cuyo rigor estético y sensibilidad escénica han sido demostrados en múltiples producciones. Su dirección aporta un pulso preciso a este universo pasional, guiando con maestría la energía interpretativa del elenco.

Un elenco de altura y una trayectoria consolidada

La encarnación de este universo trágico cuenta con la fuerza interpretativa de Stefany Salas, secundada por un talentoso grupo de actrices: Sofía Beck, Noa Chávez y Micaela Calles, que completan el trío protagónico de la puesta en escena que brindan los matices indispensables a la atmósfera de tensión y juicio que define la obra.

Este montaje reafirma el compromiso de Baralt Teatro con la excelencia artística en la región. La agrupación ha construido un repertorio de indiscutible altura con trabajos memorables como Animales feroces, de Isaac Chocrón y Oscuro, de noche, de Pablo García Gámez, ambas piezas llevadas al Festival Internacional de Teatro Progresista de Caracas, demostrando una vez más que el teatro hecho en casa posee la fuerza y la calidad para conmover a cualquier espectador.

Asistir a Juicio a Medea es ser parte de un ritual necesario.  Es asistir al teatro que se hace desde nuestras tablas para dialogar con los fantasmas eternos de la tragedia universal. Es una cita imperdible con el mejor talento de nuestra dramaturgia regional.

Juicio a Medea
Autora: Yasmina Jiménez.
Dirección: Leonardo Isea.
Lugar: Sala Experimental del Teatro Baralt, Maracaibo.
Funciones: sábado 05, 6:00 pm; domingo 06 de septiembre, a partir de las 11:00 am.
Asistente de dirección y expresión corporal: Alexander Ventura.
Elenco principal: Estefany Salas como Medea y las actrices invitadas Sofía Beck, Micaela Calles y Nora Chávez.
Producción: Baralt Teatro.
Entradas de colaboración: 5$; estudiantes 3$

Granada Traición y Crimen Teatro, poesía, baile, música y para Federico García Lorca, por Mariajosé Escobar

 

Mariajosé Escobar 

Este pasado jueves 27 de agosto, se estrenó Granada Traición y Crimen, obra con la que la Compañía Nacional de Teatro honra a Federico García Lorca al cumplirse 90 años de su vil asesinato a manos del fascismo español. Este espectáculo se estará presentando en el teatro Alberto de Paz y Mateos los días jueves, viernes, sábado y domingo a las 7:00 pm hasta el 13 de septiembre.

En primer lugar, hay que mencionar que se trata de una apuesta teatral sui géneris no sólo por combinar distintas artes -poesía, baile, música, teatro- sino por lo dinámica e inmersiva que resulta, al hacer del espectador parte de la obra misma. Este efecto se logra, principalmente, al ser representada en seis espacios completamente diferenciados entre sí a los que el público tiene que ir accediendo siguiendo la instrucción de ese personaje vil y oscuro, representación del fascismo que seguirá a los personajes durante toda la obra, siempre observando. 

La puesta en escena comienza en el sótano del teatro, en una oscuridad total, el público se dispone alrededor de un espejo de agua creado especialmente para la representación. Es allí cuando caemos en cuenta de lo novedoso de la obra: lo primero son las sensaciones, el miedo a la oscuridad, el agua que llega a salpicar al público, los cantos, la percusión en el piso, la música, el sonido de los pasos de las bailarinas que chapotean en el agua, los surcos de sus pasos en el agua, los reflejos de sus faldas de colores. Todo un deleite sensorial en una majestuosa escena inicial que es representación de las lavanderas en el río, sus cantos, sus risas. La escasa iluminación genera un efecto dramático en el que se enfatizan las emociones.

Nos vamos encontrando en el desarrollo de la puesta en escena con un Lorca fragmentado en seis personajes diferentes de sus obras, que según mi interpretación, representan a los republicanos en última instancia. De pronto el personaje oscuro grita: “Que nadie se quede, todos adelante” y va señalando los nuevos escenarios hacia los que el público debe ir para continuar el espectáculo.

El segundo escenario es dispuesto a la manera de un bar callejero y el público sentado en las mesas es parte de la escenografía, como si fuéramos todos espectadores en este lugar bohemio en el que se representa teatro de calle. 

Nos sentamos en mesas con manteles rojos y velas, aparece un guitarrista. La atmósfera pasa de ser fresca a ser nostálgica, en la parte de arriba hay un balcón, en el que se encuentran dos mujeres que cantan a Lorca, y recitan sus poemas. Él está en el centro acompañado de una guitarra. De esa manera, se va tejiendo una construcción dramática polifónica, múltiple, en el que se enhebran finamente diferentes significados: la poesía de Lorca -que emerge en los labios de los actores principales- el ambiente español de la época, su música -como el cantejondo, y guitarras- sus bailes, teatro de calle con personajes que son mitad actores cómicos y mitad mendigos, con lo cual se reduce la tensión dramática mediante la risa. Luego de salir de este espacio, por instrucción del personaje que representa al fascismo, siempre acechante, pasamos a un espacio-otro de transición que podría sumarse a los seis que comento al principio. Se trata de las escaleras que constantemente el público debe bajar o subir para moverse junto a los actores de un espacio a otro, aumentando el dinamismo de la obra en su conjunto. En las escaleras, la voz de mujeres rezando una plegaria: “dulce amargo, dulce cruz, dulce nombre de Jesús” que nos hace sentir en una procesión.

Resulta un hecho interesante que esta sea la obra con la que la Compañía Nacional de Teatro vuelva a escena luego de la pausa que nos impuso el terremoto, y en general luego de este año signado por las catástrofes en nuestro país. En toda la obra, se hace una gran reflexión, necesaria, sobre los peligros del autoritarismo, el fascismo y la traición, en un mensaje oportuno y necesario para los tiempos en los que vivimos, una alerta para nuestros días.  

Estoy tan maravillada con esta manera de presentar una obra de teatro que podría explicar cada una de sus escenografías, sus diálogos, sus imágenes. Sin embargo, no es ese el objetivo de una reseña. Creo que los tres directores que participaron en esta obra: Anibal Grunn (director y dramaturgo), Carlos Arroyo y Rufino Dorta, toda la Compañía Nacional de Teatro que participó en pleno, y los artistas que conforman el equipo creativo entre ellos Carmen Ortiz (coreografía), Julia Carolina Ojeda (música) Gerónimo Reyes (iluminación), Juan Carlos Azuaje y Jesús Gómez (escenografía),  Roxana Méndez y José Alejandro Torres (muralistas), Arístides Muñoz y Jasón Hernández (producción), y los asistentes de dirección: Eloy Marchán, Jasón Hernández y Alejandro Capote, y por supuesto los cuarenta maravillosos actores en escena merecen una ovación de pie por traernos esta obra inmensa y arriesgada, digno homenaje al gran Federico García Lorca.  

No se pierdan esta obra, háganse el inmenso regalo de volver al teatro en estos tiempos difíciles.

California, USA: El ruido del hombre al quebrarse , de Greymar Henandez


Hoy, 4 de septiembre, se estrena en Oxnard, California, en los Estados Unidos, mi obra El ruido del hombre al quebrarse y, como siempre que hay estreno, hay fiesta en mi corazón.

Esta es ya la cuarta vez que esta historia ve la luz en algún lugar del mundo y es un inmenso honor que mis amigos del Teatro de las Américas hayan decidido ponerla en escena.

La segunda fotografía corresponde a una de las temporadas de la obra en Lima, Perú, a cargo de Macundales Producciones, bajo la dirección de mi querido Igor Olsen (@igorolsen).

La siguiente fotografía corresponde a la invitación a esta nueva temporada en Oxnard, California, bajo la dirección de Javier López Tapia.

Les esperamos desde HOY 4 de septiembre, a las 20:00hrs, en el Teatro de las Américas.

Gracias a todos los amigos artistas que lo han hecho posible.

 

Maneras de mirar

Maneras de mirar

Miradas al escenario nace como resultado  del taller de Crítica Teatral organizado por la Compañía Nacional de Teatro de Venezuela durante e...