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26.2.26

Una mirada al texto

Yojana Martínez comparte su texto.  Taller La propia voz
Escuela de Teatro Inés Laredo.  Maracaibo, 2024

Dora Lucena Ramírez

En Venezuela, continuamos en un contexto en el que el arte enfrenta múltiples desafíos. Pese a ello, el fortalecimiento del teatro es tangible: se observa un crecimiento y consolidación de los festivales, premios, lecturas dramatizadas y la creación de espacios nuevos e innovadores para la presentación de obras teatrales. Uno de los objetivos es dar voz a la dramaturgia nacional.

No obstante, hay espacios que permanecen cerrados para algunos grupos que parecen estancados en la invisibilidad. ¿A qué se debe esto?

Esto puede atribuirse a múltiples factores. Para conocer las posibles causas es fundamental, incluso vital, escudriñar el mundo exterior; no obstante, también es imperativo revisar de manera honesta “qué estamos haciendo, cómo lo estamos haciendo y sobre todo hacia dónde queremos ir”. Es fundamental tomar conciencia de estas realidades y trabajar en iniciativas para corregirlas. La mayoría de las veces, la falla suele ser multifactorial. Una de las principales deficiencias, nace desde la base: la calidad del texto.

En conversaciones informales con organizadores de festivales, premios, concursos, se señalan fallas en elementos fundamentales como: conflictos débiles, trama, estructura endeble, así como el desarrollo de personajes y diálogos sin profundidad. Ni qué decir de errores de ortotipografía y redacción; sin contar que el resto de los requisitos pueden presentan problemas en diseño, contenido y una extensa lista de etcéteras.

Por el contrario, en conversaciones también informales, con algunos participantes que no obtienen premios, en lugar de considerar si el texto realmente cumple con los requisitos y las normas de escritura establecidas, a menudo atribuyen su fracaso a favoritismos o sesgos: “no gané porque uno de los jurados no me quiere”, “es que no pertenezco a este círculo” “como no soy nadie, ni me tomaron en cuenta” “...siempre ganan los amiguitos”.

¿Es realmente así?, ¿el texto no cumplió con los requisitos establecidos? ¿O simple y llanamente había obras mejores? Las múltiples respuestas a estas interrogantes ya indican que el tema es más complejo de lo que podría parecer;  esto propicia el debate donde es posible encontrar nuevas vías para continuar con el mejoramiento del teatro nacional.

Acuarela: El lienzo de una herida que no cierra

Por: Maria Gabriela Arellano

Acuarela impacta a través de una sutileza que parece subrayada en negritas. Es una obra que aborda el abuso infantil utilizando una puesta en escena minimalista, cargada de símbolos semióticos que logran que la información no llegue al espectador desde el vacío, sino desde la reflexión profunda. Nos enfrenta a la herida de dos personajes que, habiendo vivido la misma historia, han decidido accionar de formas opuestas.

La coreografía del dolor

Lo épico de esta pieza es el sentir que produce: un juego de cortisol que sube y baja en quien observa. A través de una coreografía donde el cuerpo y el alma de los actores se fusionan, se representan los matices del maltrato parental. Aquí, los varones son las víctimas de una violencia intrafamiliar cruda, envuelta en juegos de luces que pintan el escenario y nos sumergen en una imagen onírica, casi dantesca, de este drama psicológico.

El uso de las puertas es el símbolo principal. Representan cada historia, la apertura al maltrato y, al mismo tiempo, la lápida de la muerte del individuo. Es un recurso maravilloso que aporta un movimiento giratorio a las escenas, marcando el ritmo de la transición de forma impecable.

Luces y sombras en la construcción del personaje

Cada niño en escena está esculpido desde los cimientos de una historia real, aunque con una caída en la construcción ficcionada de cada personaje. Si bien los textos definen bien sus diferencias, en la caracterización hay un quiebre; quizás falta ese "enganche" total del espectador con la dimensionalidad plástica del personaje individual, aunque el enganche con la temática global es absoluto gracias al juego visual.

El Escritor es quien va hilando el tejido de las historias. Sin embargo, le falta fuerza escénica; se percibe lineal y su ritmo es lento, estancándose en una planicie que no termina de dar esa explosión necesaria para conmover desde el movimiento.

Rojo (El Antagonista): sin duda, es el perpetrador que viene a movernos las vísceras. Su fuerza corporal, el manejo de los silencios y el uso de la pelota de fútbol como símbolo de la infancia masculina son magistrales. Rojo interpreta a esos demonios indomables que muchos cargan, pero que se arrodillan en una doble moral ante Dios. La imagen de Rojo crucificado los brazos abiertos, rodeados de los niños y a sus pies la representación de "La Piedad", es de una autenticidad y genialidad visual absoluta en el movimiento escénico.

Un surrealismo destruido

El juego de luces y sombras es impecable, representando la propia cárcel del escritor, de Rojo y de los niños. Es la metáfora de estar acorralados. La luz proyecta la sombra de una ejecución abominable que marca a la víctima para siempre. La rayuela, la tira burbujas y los peluches se transforman en piezas de una infancia surrealista que ha sido destruida, un lenguaje semiótico épico.

Acuarela es una obra que el mundo necesita ver.  Del sentir. Da voz a los silenciados: a los que deciden perpetrar y a los que deciden redimirse para cortar la cadena del abuso, para mostrar el drama de las victimas reales. Es una pintura que, al mezclarse, se vuelve espesa y turbia, recordándonos que el dolor no distingue a nadie. 

Tan cierto como la nada: ¿Y a nosotros qué nos pasa?

 


Leonardo Guilarte Lamuño / Red de Espectadores
Función del domingo 16 de noviembre de 2025 

La cantante Marlene, con una voz bellísima, llegó a preguntarse ¿Qué nos pasa esta mañana? Por qué nos suenan tan vacías las palabras… ¿Qué te pasa a ti?, ¿qué me pasa a mí?

En Venezuela, solemos vivir con una pregunta que se nos presenta en algún momento del día y tiene que ver con la incertidumbre: “¿Aquí qué está pasando?”.

El Teatro, cuando nos da respuestas, nos aporta y lo agradecemos; cuando nos da preguntas, nos incita a preguntarnos y a preguntar, nos abre los caminos del entendimiento, nos hace crecer como personas y como ciudadanas y ciudadanos. Tan cierto como la nada tiene que ver con lo segundo.

Rodolfo Porras, construye un libreto que partiendo de un acontecimiento sencillo y cotidiano, nos remite a la profundidad de las dimensiones de los seres humanos. Valiéndose de dos personajes, nos ilumina el mundo y nos lleva a preguntarnos, de forma tangencial, cuestiones sobre Venezuela, sobre la violencia, la tolerancia, la necesidad, la solidaridad, el miedo, la angustia, la felicidad, la vida.

¿Dónde estamos? Es una pregunta que adquiere una profundidad metafórica, metafísica, en esos dos personajes que quedaron en ¿la nada?, ¿la muerte?, ¿en otro plano existencial?

Esto comienza en una cola, con un personaje que aparentemente está guardando cupos para que otros se coleen; y llega otro personaje que sabe que se guardan cupos, que eso es injusto, que es corrupción, que es indignante. Dos personalidades opuestas, en la forma de pensar, de actuar, de comunicarse, de vestirse; dos maneras de mirar lo moral y lo ético; de comerse la raya y respetar la raya, de hablar con franqueza y de ser hipócrita; la mentira asumida como forma de vida, la necesidad de la verdad, como una manera de garantizar algo de civilidad. Pero no todo es tan blanco y negro.

La violencia que se vuelve poética

Estos dos hombres, interpretados maravillosamente por Orlando Suárez  y Horacio Méndez, se agreden físicamente y eso los lleva al estadío que pudiésemos llamar la nada, donde quedan desamparados, perdidos y además condenados a estar juntos. Esto último es clave.

El escenario los tiene a ellos y nada más; pero como esto es teatro del bueno, del que se hace con un proceso de ensayos que duró un año, el que se construye con la esencia de este arte, con un exquisito manejo del lenguaje teatral; tenerlos solamente a ellos es tener montones de dudas, sentimientos, miedos, angustias; cuando se desnuda a los personajes, los escenarios se llenan, porque estos, al igual que los seres humanos, al quedar desnudos (no me refiero a lo físico, sino a que se ve lo que hay dentro de cada quien) quedan expuestas las sopotocientas cosas que los componen.

El libreto va desmenuzando lo que piensan y sienten, en esa necesidad de salir de allí y volver a donde estaban, de regresar a ¿la vida?, ¿otro plano existencial?, ¿otro planeta?

La dirección, también de Porras, nos conduce por el laberinto mental y espacial en el que se encuentran. La austeridad, a veces te ayuda más de lo que imaginas; un laberinto sin paredes, puede resultar más inquietante y eso es lo que sucede en Tan cierto como la nada.

La violencia que al inicio fue física y verbal, y tenía visos poéticos, sobre todo en los movimientos de los personajes, en esa danza que van generando; se torna mental, racional en grado tan superlativo que termina siendo espiritual, la ciencia y lo espiritual, de la mano. Surge entonces una poética de la razón, de la necesidad de tolerancia, de reconocimiento, de que el otro entienda y comprenda que el mundo no gira a su alrededor, de que el otro pueda sentir empatía, que respete, que deje de tener prejuicios. Todo eso, necesidades de la sociedad venezolana. Porras ¿nos habla de la nada o del país?

¿Qué vemos?

Cabe preguntarse, entonces, qué estamos viendo. Ellos llegaron a ¿la nada? Debido a un acto de violencia ¿Somos nosotros como sociedad?, ¿A dónde hemos llegado con tantos años de más de 10.000 asesinatos anuales, con tantas décadas de violencia empresarial, institucional, gubernamental, jurídica, verbal, vecinal, familiar, de pareja, patriarcal; imperial?

¿Estamos en la nada, perdidas y perdidos, necesitándonos pero sin saber cómo y qué hacer para poder reconocernos, encontrarnos?

Orlando Suárez y Horacio Méndez, construyen los personajes con maestría y eso define cómo el escenario se llena de ellos, en ese espacio tan vacío de cosas y tan repleto de dos formas de pensar y sentir. Expresión corporal, gestual, voces, miradas, se valen de todo para que sus personajes estén allí, tan desnudos tan vulnerables, tan como nosotras y nosotros; sus miradas son inolvidables. El ritmo que Porras imprime como director, tanto en la expresión corporal como en la vocal, nos mete en ellos, nos coloca en una visión de observador y también de acompañantes, de quien los tiene a su lado, de quien siente lo que viven, nos afectan sus angustias.

Lo que vemos es una joya teatral, un libreto maravilloso, dos actuaciones que enamoran. Vemos humildad, seres humanos rendidos ante el teatro, respetando al teatro, amándolo. Tan cierto como la nada es el resultado del amor al teatro y a la ciencia. Porras, logra, como dramaturgo y director, “potabilizar” lo inentendible para la mayoría, tal vez porque la mayoría no conoce de cuestiones de la física, pero sí del sentimiento; quizá Guaco tiene razón y esto es un sentimiento nacional; y está expresado desde el inicio, con esa pieza musical que nos introduce en la obra, en la vida y probablemente en ¿la nada?

Y Marlene nos canta Que no oigo el vuelo de palomas ni campanas
Y no se asoma el Sol a nuestra ventana
Porque tal vez no habrá mañana.

Estarán del 26 de febrero al 8 de marzo de 2026, de jueves a sábado a las 5:00 p.m. y los domingos a las 3:00 p.m., en el Teatro Alberto de Paz y Mateos, en la Sala Román Chalbaud. Calle Dr. Ramos, Las Palmas. Entradas en taquilla Bs. 1.700. Tienen vigilancia, estacionamiento gratuito y cafetín.

Cuentan con dos promociones, que hacen las entradas más asequibles: los jueves, gratuitos para las chicas y los viernes, 2x1.

Ficha

Libreto y Dirección: Rodolfo Porras.

Actuación: Orlando Suárez y Horacio Méndez.
Creación musical. Gilberto Simoza.
Música en escena: Gilberto Simoza y Ginmay Gimón.
Iluminación: Víctor Alexander.

Leonardo Guilarte Lamuño (@leonardoguilartel)

Es dramaturgo, guionista, docente, director y publicista. Con más de 30 años en el mundo audiovisual, también participa en experiencias teatrales. El año pasado, en julio, estrenó como dramaturgo y director: “Extraños en el Subte”, en el Festival de Autores In-visibles”, y posteriormente en noviembre, “¿Qué vaina esta?”. Actualmente escribe la trilogía de monólogos “Sentir las cadenas”. Forma parte de “Taima Teatro” y dirige el emprendimiento educativo Cursos Solidarios (@cursos.solidarios).

22.2.26

La tragedia clásica: La tentación de vivir en la búsqueda de la gracia perdida. Freddy Antonio Torres González

 Sin duda nuestra época es nihilista, nos preocupamos a cada rato por un nuevo acceso al Ser, solo aparece una única respuesta que mostrar: la recuperación de la gracia perdida.

Existe pues una Epifanía de la Gracia que se parece a otra, quizás más pertinente para el hombre contemporáneo.
Es distinta de aquella que llamamos judeo-cristiana, también distinta a la griega como fundamento de la religión.

En esa otra Epifanía se revela algo misterioso que aparece como una luz cegadora, un término "ontológico": la Nada.
¿Qué semejanza existe para la violación de lo sagrado entre la Gracia y la Nada…?
Creo que se trata de una teología mística que se acerca al Dios revelado; desde nuestra perspectiva, se acerca una Gracia nueva, o de la Nada, no conoce, más bien interfiere la revelación de una deidad.

La Epifanía de la Nada puede solamente realizarse cuando aparecen hombres que no pueden renunciar a lo sagrado, pues ven en él la Gracia, dice Nietzsche.
Es una Nada que vivifica.
Heidegger afirma que hablar de la nada en la aflicción en la tragedia Ática nunca es habitual no es algo común.
"Jamás se puede hablar de la nada como se describe, por ejemplo un cuadro, es decir, sin mediaciones. Pero es posible apuntar a la posibilidad de tal decir de la Nada"

En el teatro contemporáneo aparece una experimentación existencial desde el cuerpo y el sueño, aparece un Ethos gnóstico, ya que no consiste en la adoración o el culto a cualquier dios, sino en la trágica experiencia de la "'ausencia divina de dios" que los poetas místicos lo llaman Nadie (Niemand).
Lo inaudito de una invocación poética, a través de la euforia, se junta con el poeta y se produce la Nada, origen y fin de su existencia:

Salmo:
Nadie nos volverá a amasar de tierra y barro,
nadie conjurara nuestro polvo.
Nadie.

Loado seas tú, nadie.
Por tu amor queremos
florecer.
Hacia
ti.

Una nada
éramos, somos, seremos,
floreciendo;
la rosa de nada,
La rosa de nadie. (Paul Celan).

En estos maravillosos versos
Rilke también descubre su Epifanía
descubre la rosa de nadie.
Cuando se trata de interpretar este poema
tenemos que reconocer a Nadie
una deidad ausente
ante la cual nos sentimos
Ausente
como una Nada
que sin embargo
quiere florecer.
Y,
en este florecer
hay un profundo agradecimiento
del poeta trágico
quien decide y cuenta
que somos la "rosa de nadie",
hay un Dios ignoto
que le produce la revelación
de la alabanza
una revelación de lo trágico.

Ahora bien, frente a la facticidad de la existencia, el hombre está irremediablemente solo. Solo con su deseo y horror al contemplar en la abismal profundidad de su corazón aquello que Nietzsche llamó mysterion.

En su relación con el mundo
el dramaturgo trágico
no pudiendo encontrar sosiego en sus desvelos,
ese don apacible de la calma existencial,
al contrario descubre realidades difíciles,
dispersas, plurales,
el poeta crea una zona de sosiego una paz silenciosa la cual le permite sobrevivir
un anhelo que posiciona al hombre
frente al mundo y ante la vida.

Es la vida identificada con el sufrimiento,
un mundo de contradicciones
la enfermedad del vértigo según Nietzsche,
que trata de abolir como falso todo
cuanto es perecedero que es una tempestad.
Trata de producir un sentimiento de poder
una verdad cuestionada
un tipo de error sin el cual el espectador
no logra vivir la experiencia trágica.

La verdad de estos seres
para Shakespeare es un tipo de error
una forma de comportamiento vital
una manera de vivir sus personajes
una determinada especie de seres brutales
comportamientos, intrigas, pasiones,
desenlaces, lucha y muerte como destino.

La voluntad de estos seres
no es otra cosa sino una voluntad
de hacer fijo lo verdadero
perdurable, estricto, mortal,
evitando el destino cruel y vertiginoso
de las situaciones del mundo creado.
Los conflictos y situaciones desencadenan
una imposibilidad de ver la cara del hombre
que se muestra a través de la ficción.

La trama de los hechos en el Rey Lear,
es la lucha del Rey por hacer tolerable
asequible, verdadero, comprensible
las relaciones para hacer visible
lo real de la verdad artística
que se desprende de una manera frágil
tras un velo de autenticidad sustentada
en una naturaleza obediente y de utilidad,
un final irremediable y feroz:

Simplemente aceptar los sucesos como algo inevitable, mirar los acontecimientos como propios y legítimos, aprender a soportar la vida de estos personajes majaderos a través de una ventana estrecha incómoda que anuncia la calma.

Shakespeare no tolera el hecho
de que el hombre no pueda mantenerse
indiferente ante el escenario del mundo
que es un monstruo de mil cabezas,
amenaza y reta a través de duelos y retos
los diabólicos enfrentamientos mortales.

Un hombre es un hombre
si nombra y valora los hechos
que proyecta hasta el infinito
la eternidad de su naturaleza

Como resultado de la teatralidad Isabelina Shakespeare experimenta una plasticidad estética de sus temas, personajes, historias de la existencia de una relación atroz viable, entre el mundo y el hombre, que es la vida.



Freddy Antonio Torres González. Mérida 2026.

19.2.26

Yaracuy: Homenaje a Germán Ramos en la Biblioteca Oswaldo Méndez, Yaritagua

La Biblioteca Oswaldo Méndez y la Asociación de Artistas Plásticos de Yaritagua siguen tramando el Programa de Conversatorios, homenaje en vida a insignes ciudadanos artistas y cultores del pueblo. El mes de febrero se le asignó al titiritero actor dramaturgo poeta y artista plástico Germán Ramos, director del Teatro del Sol, como se hizo popular, en la región, el Taller de Títeres y Teatro "Porque un día salga el sol sin nubes que lo oscurezcan".  Desde 1980 hizo su casa del sol en la capital del Municipio Peña generando para la localidad y todo el país sus propuestas de títeres, teatro de calle, circo-teatro y animación sociocultural.

El Teatro del Sol y el trabajo de Germán Ramos son una referencia fundamental del arte escénico de la región centro occidental y del país. Es una fuerza creativa que desde Yaritagua se proyecta como una entrega amorosa y filosófica al arte. Por eso, esta mañana se reencuentran poetas y músicos de Lara y Yaracuy, hermanados por los rayos del sol yaritagüeño, que sostiene un arte de compromiso espiritual con el pueblo y sus poderes creadores. De la Ruta Latinoamericana de Poesía, hicieron una escala Braynely Mendoza y Francisco Pancho Pérez, el trovador brechtiano Rafael Viloria, el querido camarada de muchas aventuras Alexis Mujica y con él, la artista plástica y narradora oral Nildhe Silva.

Estuvieron presentes la artista circense Aura Hernández, toda una embajadora de la herencia yaracuyana y su fraterna tradición creativa; por el lado de Llantawa, se agradece la presencia del profesor Jesús Chucho Delgado, camarada compañero dentro de esta historia así como los artistas plásticos Iván Castillo y Frank Suárez, el actor Heberth Tovar, la poeta Moraima Almeida, silenciosa y vigilante testigo de muchos procesos creativos; el poeta Virgilio Castillo y su valioso aporte de valor humanista, que más allá de las diferencias políticas, ofrece fraternalmente un abrazo. El querido profesor y crítico Rubén Romero Montilla; el cariñoso personal de la Biblioteca Pública de Yaritagua: Brizeida, siempre cortés. Argenis, Marisol, Marbella; el cantautor Molleja y otros afectos que le dieron un valor especial a esta mañana del 19 de febrero de 2026.  Agradecemos a todos de corazón.

18.2.26

Acuarela: El espejo en el que necesitamos vernos.

Leonardo Guilarte Lamuño / Red de Espectadores

Función del domingo 15 de febrero de 2026

El teatro, en su esencia más pura, funciona como un espejo de la sociedad. Es el espacio donde la comunidad teatral nos brinda lo que ha observado en el entorno para devolvernos una imagen que, a veces, preferiríamos no ver.

La Compañía Nacional de Teatro (CNT, @cnteatro_ve) nos presenta esta puesta en escena dirigida por Omar Churión, que se atreve a abordar uno de los vacíos más dolorosos en la dramaturgia venezolana reciente: la violencia sistemática contra la infancia.

Churión, nos comentaba luego de la función, que sentía mucha preocupación por la invisibilización de este tema; por eso decidió trabajarlo. Curiosamente, el año pasado en Caracas, se realizaron dos obras con el tema de la violencia contra menores, una de ellas es por supuesto Acuarela, la otra es El Recreo, una obra magistral, escrita y dirigida por Theylor Plaza, en el Hogar Canario y que nos coloca frente a la crudeza y complejidad del acoso escolar.

Presentada en la Sala Román Chalbaud del Teatro Alberto de Paz y Mateo, en su segunda temporada, Acuarela busca la sensibilización a través del impacto emocional y de un texto que aporta mucha información para comprender los contextos.

Una dramaturgia nacida de la investigación

Lejos de ser un texto previo, es fruto de seis meses de investigación colectiva. El elenco, mayoritariamente juvenil (perteneciente a los elencos Emergente y de Laboratorio de la CNT), se sumergió en el visionado de documentales, análisis y debates sobre la violencia contra menores de edad. De esos conversatorios y reflexiones surgieron frases y textos que Churión compiló y ordenó, dándole sentido dramatúrgico.

El resultado es un guion narrativamente interesante que necesariamente rompe la cuarta pared: vemos a un Escritor intentando crear una obra mientras sus Personajes, basados en personas reales y no en pura ficción, le hablan y también al Público. A esto se suma un hilo conductor perturbador: una entrevista, que el Escritor le realiza a un Asesino en Serie de niños. A través de este recurso, la obra explora la psicopatología del agresor y, más importante aún, las causas estructurales que empujan a los niños a la calle, muchas veces huyendo de abusos intrafamiliares perpetrados por padres o hermanos.

Estética de la luz y esculturas móviles

Visualmente, la obra es un acierto. Churión demuestra una asertividad extraordinario en el manejo de la violencia física: no la muestra de manera explícita o gratuita, sino que se vale de la sugerencia, las sombras y el sonido. El público siente el dolor sin necesidad de ver el golpe directo, lo cual resulta mucho más potente y respetuoso con la temática.

La escenografía es dinámica y contemporánea. Los elementos móviles permiten que los actores interactúen constantemente con el espacio, creando "cuadros que se mueven" o “esculturas vivas” que justifican el título de la obra. La iluminación juega un papel protagónico; el manejo de los espacios, la oscuridad, los colores y las sombras es exquisito. Hay momentos donde la sombra es la verdadera protagonista, obligando al espectador a fijar la mirada y prestar más atención, profundizando en la lectura espacial de la escena.

Desde hace varios años, los montajes de la Compañía Nacional de Teatro, vienen con el sello de una aproximación plástica, son obras en las que tanto lo pictórico como lo escultórico llega a tener gran peso (dos buenos ejemplos son Profundo y Los 4 de Copenhague). Van reconfigurando la utilización del espacio, la concepción del espacio teatral y aprovechan cada milímetro de la Sala Román Chalbaud, sus paredes de ladrillos, la tramoya, el piso, los faroles; son montajes multiespaciales, es como una película 4D, puedes mirar hacia cualquier lado y encontrarte uno o varios elementos que acompañan tu proceso como público y van generando más sentido y sensaciones, que ocasionan que la experiencia de asistir a la obra se viva a plenitud.

El peso de la actuación

El trabajo actoral es, sencillamente, impresionante. Enfrentarse a un texto cargado de angustia, incertidumbre y dolor, requiere una exigencia física y emocional inmensa. Sin embargo, el elenco resuelve cada momento con una naturalidad conmovedora. Logran combinar instantes de dulzura sublime con la crudeza de la realidad callejera, manteniendo al espectador envuelto en una atmósfera densa desde el momento en que suena la música infantil de apertura.

Una obra necesaria (aunque incómoda)

Acuarela no es una obra para "gustar" en el sentido tradicional. Como bien señaló una espectadora al final de la función del domingo 15 de febrero: "No me gustó". Y esa es, precisamente, la victoria de la pieza. No puede gustarnos el abuso, ni la negligencia adulta, ni el acoso, ni la violencia, ni la indiferencia, ni la impotencia. Aunque celebremos este poema urbano que abruma con la belleza que encuentra en el dolor, tenemos que reaccionar frente al tema y decir que nos desagrada; ya que la obra busca incomodar para concienciar. Nos toca acompañarla con conciencia ciudadana y humanidad.

Acuarela es un montaje necesario dentro del teatro venezolano contemporáneo. Es una invitación urgente a mirar lo que duele para poder sanarlo. Toca ir, sensibilizarnos y contribuir a que el teatro cumpla su  función social.

Esta obra es una pieza fundamental para padres, jóvenes, tíos, abuelas, madres, y también para estudiantes de sociología, psicología, trabajo social y de cuerpos policiales. Por su contenido, está recomendada para mayores de 14 años; ojalá pudiese ser vista por estudiantes, cuerpo profesoral, y empleadas y empleados de liceos y colegios de la zona, así como de entes públicos y privados de la de la Av. Andrés Bello, pienso en la Fundación del Niño Simón, la Contraloría General de la República, entre otros, dado que el Teatro Alberto de Paz y Mateos, está a pocas cuadras de estas instituciones.

La Compañía Nacional de Teatro mantiene su compromiso con la accesibilidad cultural. Los boletos rondan los U$D5 a Tasa BCV, con políticas activas como “Jueves gratis para mujeres” y “2x1 los viernes”. Acuarela continuará esta semana, desde el 18 al 22 de febrero, en horarios de 5:00 pm de jueves a sábado y el domingo a las 4:00 pm.

El equipo que realizó esta maravillosa obra está conformado por: Omar Churión, en Dramaturgia y Dirección; “Jo Sé”, Amilkar García, Francys Briceño, Sara Escalona, Yemaya León, Sebastián Quevedo, Yisser Oviedo, Kenyerli Gelvis, Maddy Hernández y Keyla Guerrero, en Actuación; Gema Nerissa, en la Asistencia de Dirección; Jasón Hernández, en la Producción; Sofía Carreño, en la Asistencia de Producción; Alejandro Martínez, en Iluminación; Alejandro Capote, en Sonido; Johana Rojas, en Vestuario; y Rufino Dorta, en la Producción General.

 

Leonardo Guilarte Lamuño (@leonardoguilartel)

Es dramaturgo, guionista, docente, director y publicista. Con más de 30 años en el mundo audiovisual, también participa en experiencias teatrales. El año pasado, en julio, estrenó como dramaturgo y director: Extraños en el Subte, en el Festival de Autores In-visibles, y posteriormente en noviembre, ¿Qué vaina esta?   Actualmente escribe la trilogía de monólogos Sentir las cadenas. Forma parte de “Taima Teatro” y dirige el emprendimiento educativo Cursos Solidarios (@cursos.solidarios).

16.2.26

Teatro necesario. William Leal

Foto: William Leal
          

Vinieron de lejos, vinieron de muy lejos (…)  ¿Qué querían?  Tierras, oro, plata seres humanos, ¿para qué?  La codicia los guiaba era su alimento. Su placer fue el robo, el saqueo, la violación. Su cultura es: pillaje, tortura y muerte”. La obra teatral De lejos (William Leal, 2023) plantea la angustia y padecimientos de nuestros ancestros ante la invasión a Nuestrocontinente por parte de los poderosos imperios del siglo 16: español, portugués, francés e inglés. Irrupción traducida en genocidio, robo de tierras y saqueo de valiosos recursos cómo el oro.

 

Foto: William Leal
Explosiones, infraestructuras destruidas. Más de una centena de víctimas entre heridos y fallecidos es el saldo, conocido hasta el momento, del ataque armado al territorio venezolano ejecutado el pasado 3 de enero por fuerzas militares pertenecientes al imperio que desde mediados de la pasada centuria desplazó a las otrora poderosas potencias europeas. El teatro como voz de los oprimidos no puede callar ante semejantes acciones que similares a las del siglo 16 buscan la depredación de recursos naturales que al áureo metal agréganse ahora el petróleo, el gas y otros.  

 

El martes 3 de febrero el teatro venezolano, aunado en el Movimiento Teatral Venezolano Organizado (MOTEVO), alzó su voz por medio de la Toma Teatral Nacional 3F para denunciar la perversa agresión contra el territorio nacional y el rapto del presidente de la República Nicolás Maduro junto a su esposa Cilia Flores.  Teatreros y teatreras estuvieron en escena   por la Patria. 

 

De lejos, Artechisua Teatro Viajero

En San Cristóbal, estado Táchira, la plaza Bolívar y la Casa Steivorth (frente a la Plaza) fueron los escenarios donde el Movimiento Teatro Escena Táchira  atendiendo el llamado del  MOTEVO articuló, con el respaldo del Ministerio del Poder Popular para la Cultura en el Táchira, a  las agrupaciones  Arte y Movimiento, Artechisua Teatro Viajero, Odraleba Teatro, Sacienzen Teatro de Vanguardia y Misión Cultura-Táchira   en esta  inédita  jornada. 

 

Foto: William Leal

Las obras La Bestia insolente de Arte y Movimiento, De Lejos (Artechisua Teatro Viajero), Sentir venezolano (Misión Cultura) y Experimento 1,1(Sacienzen Teatro de Vanguardia y Odraleba Teatro) afirmaron lo necesario que es hoy, cuando las agresiones armadas van precedidas de arremetidas cognitivas (mayormente a través de las redes electrónicas) un teatro contestatario que descolonice esas mentes alienadas que solicitan intervenciones e invasiones militares a su propia patria. 

 

William Leal            

S.C, febrero de 2026   

15.2.26

13 de febrero, 2026. Agrupación Teatral Coordinación y el Primer Círculo de Lectura Interactiva ITINERANTE Homenaje a la mujer.

Calidez y alegría. Entrega y motivación. Y un invitado secreto e inesperado: Francisco Pancho Salazar.

 

Día caluroso de Febrero fue este viernes 13 en la ciudad de San Felipe, Yaracuy-Venezuela. Una logística diferente nos aguardaba para poder llevar a cabo en la comunidad de Las Tapias 2 nuestro Primer Círculo de Lectura Interactiva Itinerante.

Uno de los miembros del grupo, con quien nos trasladamos a todas las actividades de la Agrupación, Blanca Estrella, mi camioneta, este mismo día se averió.

El encuentro era inaplazable.  Entonces tomamos carro por puesto desde casa a nuestra sede: Sala Coordinación. Y luego, desde allí, nos trasladamos con nuestras cajas de libros en las manos, a las afueras de San Felipe, donde la señora Yolanda, organizadora comunitaria y directora del A.C. Adulto Mayor El Renacer, nos esperaba en la sede de su asociación para seguir organizando el espacio y recibir a todos sus invitados.

Confieso que mientras hacía estos traslados, una conmoción tenia lugar dentro de mí.

Por un lado, la emoción que me generaba el hecho de accionar el inicio de un nuevo espacio en nuestro camino teatral como agrupación con este proyecto de los círculos de lectura en un lugar distinto a nuestra sede, en donde los hemos realizado desde un primer momento.

Francisco Pancho Salazar
Por otro lado, toda una revolución en mi interior causada por la incertidumbre, el temor y la búsqueda de conexión energética para aupar la vida hacia alguien que recién, este mismo día, nos enterábamos transitaba un momento de gravedad vital: nuestro querido Francisco Pancho Salazar, maestro del teatro venezolano y amigo entrañable. Ya hoy sabemos todos, que cuando este escrito salga a la luz, el gran y amado Panchísimo Salazar ha trascendido al infinito Universo, dejándonos un hondo pesar. Pero en el momento que esto sucedía aún estaba entre nosotros y esta inquietud de no saber con exactitud qué sucedía me movía el alma.

Llegamos a comunidad las Tapias 2. La señora Yolanda sale con gran alegría, y energía inagotable a dar la bienvenida. Un abrazo fuerte y amoroso nos conectó y fue inevitable para mí ver a Pancho allí.

 Al terminar de arreglar el espacio, ya habían llegado muchas de las señoras que integran la asociación.  Mujeres con una energía increíble. Mujeres poderosas, entusiastas y proactivas.

Una de ellas acercó el sonido al espacio donde realizaríamos el encuentro, y señaló que pondría música para alegrar todo mientras llegaban las demás…  así lo hizo .  Y Este hecho encendió una fiesta, una celebración.

Con tal estímulo, Otra de ellas se levantó y comenzó a bailar e invitó con su energia y acción a entrar al Circulo y hacer lo propio.

 En un momento determinado me dejé llevar y entré a ese danzar. Y allí volví a conectar con Pancho. Cerré los ojos, y por un momento lo vi vital , alegre, vivaz como siempre, y dancé en alegría con él . Era como un homenaje secreto, buscando que esa vitalidad que allí se estaba generando llegase hasta al él para aupar la suya.  Pero la vida ya había señalado su momento de expansión al infinito cielo. Quiero pensar entonces que nos despedimos danzando y que nuestras energías siempre podrán encontrarse allí…

Con toda esta alegría festiva, y en lo particular de sentimientos encontrados, comenzamos la apertura de este Primer Círculo de Lectura Interactiva En Honor a la Mujer.

La ronda de lecturas comenzó. La dinámica fue la misma de los círculos que realizamos en el Teatro Coordinación cada mes.  Todas con sus libros de La Antología de Lorena Pinto sobre La Dramaturgia Femenina Venezolana en sus manos, y abiertos al azar para luego ver qué dramaturgas contenidas en la antología nos hablarían este 13 de Febrero.

 Unas quisieron leer con ayuda del micrófono, otras no, expresando el querer usar su voz plena. La conexión y vivacidad de cada lectura le dio una especial fluidez y goce a la ronda de lecturas.  Fue realmente un disfrute escucharlas… estar ahí.

De las 10 piezas teatrales escritas por mujeres venezolanas de los siglos XIX y XX, seleccionadas por Pino en su investigación contenidas en su libro, se abrieron paso 4: Valentín, de María Cova Fernández; Orquídeas Azules, de Mercedes C.de Arocha quien firmaba como Lucila Palacios; Sangre Mestiza, de Leticia de Maneyro; Melisa y yo de Elizabeth Schön, siendo las más recurrentes Valentín y Orquídeas Azules.

Voces cargadas de matices dieron vida a las historias, dejando a todos con ganas de más... pero la luz del sol ya se marchaba y la luz eléctrica no nos acompañaba producto de un largo apagón de estos que, lamentablemente, ya son cotidianos por estos predios. Así que el encuentro demandaba un cierre.

Se generó entonces la tertulia entre cafecitos, panes y galletas para degustar. Una de las participantes tomó la palabra y agradeció lo ocurrido en esta tarde porque había sido un encuentro de disfrute y se sentía muy contenta.  Otra, acotó lo importante que era reunirse para leer e voz alta y “más estas historias que dejan abierta la imaginación…”, dijo.  Otra hizo un resumen de las emociones que sintió, dijo haberse sumergido entre risas y alegría con dos de las obras, y sentir mucha tensión por otro de los dramas leídos… sus palabras fueron: “! ¡Es como ir a la vida y disfrutar y reír! y luego ir a la guerra, y llorar, y luego volver a reír…fue un tobogán de emociones”.

Avanzó el tiempo. La conversación prosiguió su curso con entusiasmo. Alguien alzó la voz y anunció, “¡Llegó la luz!”. Otra voz: “¡Qué bueno!! ¡Podemos seguir!”.

Así que continuamos un poquito más para hacer el concebido cierre. Tomaron la palabra y poblaron el espacio de agradecimientos y manifestaciones de afecto; de reflexiones sobre la importancia de este tipo de encuentros entre el arte y la comunidad , y en este caso específico, el teatro y la comunidad.

Culminamos la jornada con todas esas reflexiones y propuestas de posibles nuevos encuentros.

Vuelve a mí la presencia de Pancho, con este andar inagotable de seguir en este camino creador y que durante muchos años transitamos juntos.

¿Cómo saber que al día siguiente no estaría?  Siempre creemos tener todo el tiempo del mundo...

Quedó pendiente una nueva venida de él a Yaracuy, a estos transitares de vida y creación que nos hermanaron.

Por ahora quiero quedarme con esta sensación, la sensación de que este 13 de febrero su energía estuvo allí, en el nacimiento de este Primer Círculo de Lectura Interactiva Itinerante. En una alegría y algarabía vivida. En un encuentro como los que tanto le movían y llegamos a compartir, donde el teatro nos permite hacer la  vida viva.

Llegó la noche.  Despedidas entusiastas y fotografías precedieron el regreso de cada quien a sus hogares. Algunas esperaron para llevarse en préstamo el libro.

De nuestra parte muchas emociones involucradas, pero ante todo agradecimiento y compromiso.

Seguimos adelante… vienen nuevos encuentros. Gracias a todas y todos por permitimos estar. Gracias Francisco Pancho Salazar, ¡Panchisimo! por tanto.  Eres y seguirás siendo parte de todo este camino…

Nos vemos en el próximo Círculo.

Conversatorio. El desafío del teatro venezolano en la actualidad 8- El reto más grande: llenar las salas, Annie Ferrer.

Annie Ferrer

Continuando con las ponencias del Conversatorio El desafío del teatro venezolano en la actualidad, realizado en el marco del XXII FETCOM 2024, organizado por el Instituto de Investigación para el Desarrollo del Arte en Venezuela, (iiAVE) a continuación, la ponencia titulada El reto más grande: llenar las salas, enviado por Annie Ferrer, actriz de teatro, cine y televisión; directora de Garaje Teatral, productora y dramaturga.

Annie Ferrer, inició su trayectoria teatral en el Complejo Cultural Cruz Felipe Iriarte del estado La Guaira. Posteriormente, siguió su formación en la Agrupación Teatral Policromía y participó en talleres de actuación con los maestros: William Cuao, Dimas González, Grupo Actoral 80, Rubén Darío Gil, Daifra Blanco, Jennifer Morales, Juvel Vielma, Norma Monasterios y Antonio Cuevas. En el ámbito de la dramaturgia ha asistido a talleres de Pablo García Gámez y Ligia Álvarez entre otros.

Ha participado en innumerables producciones teatrales, festivales teatrales, telenovelas, cortometrajes, largometrajes, videoclips y comerciales. Como actriz, ha recibido numerosos reconocimientos y menciones. Entre ellos, destacan: premio a Mejor Actriz Principal en el Festival de Monólogos UPEL, y en FESTEA por su participación en Anónimo, obra escrita por Dionys Fuentes. En el Festival de Monólogos No Convencionales 2024, fue galardonada con una Mención Especial por su interpretación de Regina Espina de la obra Actúa con Regina Espina, del dramaturgo Pablo García Gámez.

Entre sus obras dramáticas se encuentran, Amargo frenesí, No controles, El reino de Maléfica, Los fantasmas de Ebenezer. Su pieza teatral Que me velen sentao, recibió el Primer Premio del Concurso Estadal de Dramaturgia 2025 Rodolfo Santana de La Guaira, premio otorgado por la CNT en conjunto con el Cenal.

En el año 2022 inauguró Garaje Teatral, ubicado en Carayaca, un espacio dedicado para la creación y formación actoral para niños, jóvenes y adultos.

El reto más grande: llenar las salas
Annie Ferrer

El reto que tengo desde que soy actriz es llenar una sala, incentivar al público a que venga a ver un trabajo que está hecho con amor, disciplina y responsabilidad.

Es una cuestión de encontrar alternativas, incluso al valor de una entrada. En mi papel de directora de una agrupación infantil, al momento del diseño de un flyer, busco de que sea sumamente llamativo, incluso lo acompaño con videos que invitan a la audiencia, haciendo las propuestas más interesantes.

Ha sido uno desafío sumamente grande como actriz, especialmente en el ámbito del cine, ¿por qué?, porque siempre he querido mantenerme atenta a las redes sociales para enterarme de las convocatorias a casting para largometrajes, aunque quisiera mantenerme distanciada de estas plataformas digitales.

Siento que este año he sido afortunada. El Festival Teatral de Autor (FESTEA) de Maigualida Gamero, me brindó la oportunidad de mostrar el trabajo que he ido desarrollando durante dos años y medio con niños en la comunidad de Carayaca. Este evento me dio la oportunidad de presentar mi labor en el FESTEA 2024. Considero que debería fomentarse este tipo de iniciativas, ya que constituyen una vitrina donde acude el público a valorar el acto creativo.

Ahorita en FESTEA nos otorgaron un reconocimiento que es para mí, para Annie Ferrer, un llamado a seguir trabajando duro, con disciplina y con respeto hacia nuestro oficio. Nos dieron un reconocimiento que considero y siento que vale más que cualquier otro premio y es el de “mejor taquilla” porque realizamos un esfuerzo conjunto con los representantes encargados de la venta de entradas. ¿A qué conclusión he llegado? Definitivamente, hay que hacer preventa.

Hay otro reto que hay que superar. Yo siento que en el teatro hay dos bandos: los del este, y los de la otra zona y ¡No! el teatro es teatro en su esencia, sin importar el lugar en qué se realice; ya sea en una plaza, sea en la Concha Acústica, o en el Teatro Principal, ¡es teatro! y eso es lo que debe unir a los artistas. Ninguno es más que nadie por simplemente pertenecer a un grupo reconocido o de larga trayectoria. ¡No! Somos artistas y merecemos estar unidos. El hecho que yo esté realizando teatro en Carayaca con niños, no significa que ese teatro o lo que yo escriba, sea de menor valía que una obra escrita por otro dramaturgo, simplemente por ser de otra zona geográfica. ¿okey? Porque poseo la habilidad para escribir una obra y tengo las herramientas ya que recibo clases con un maestro que es Pablo García Gámez y además, tengo compañeras que son maestras: la maestra Ligia Álvarez, Roma Rappa, Dora Lucena, el mismo Armando Holzer.

La CNT ha logrado que se unan los artistas, porque cuando ellos celebran sus eventos, incluyen en los reconocimientos el trabajo de un Williams Cuao, de una Alejandra Téllez, así como de sus artistas pertenecientes a los diversos elencos pero también a otros. Y eso es maravilloso, eso es unir, eso es reconocer que existen artistas en otros rincones, que también le están echando corazón y que ellos están reconociendo ese trabajo, valoran ese esfuerzo. También se está promoviendo la visibilidad de la dramaturgia venezolana y de los conversatorios; siento que ellos han creado una plataforma que permite al artista celebrar el hecho creativo y se encuentran allí esos creadores, esos colegas que continúan la labor artística.

Y eso me encanta, que la CNT siempre está en la búsqueda de dar visibilidad a los artistas que nos encontramos en otros rincones. Y como muestra un botón: El Día Internacional del Teatro. Garaje Teatral, celebra por segundo año consecutivo este evento formando parte de la programación de la CNT, y eso lo agradezco muchísimo. Es un honor que Garaje Teatral haya sido sede de Mujeres Creadoras en su segundo año, y viene su tercer año. Allí, ha estado Jericó, ella desde Caracas y yo aquí, dándole visibilidad a lo que se está haciendo en nuestra comunidad. Eso es maravilloso. Apoyarnos sin mezquindad, dejar la apatía; como artistas debemos dejar de ser indiferentes.

También aplaudo la creación del grupo de WhatsApp (Texturas), en el cual están las dramaturgas venezolanas.

Un premio no te hace mejor.  Un premio te incentiva a seguir por este camino y trabajar y trabajar

Maneras de mirar

Maneras de mirar

Miradas al escenario nace como resultado  del taller de Crítica Teatral organizado por la Compañía Nacional de Teatro de Venezuela durante e...