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1.7.25

Oscuro, de Noche. Teatro Baralt, Maracaibo. Por Andreína Gutiérrez


Desde mi mirada al escenario como actriz, bailaora, profesora y ahora crítica de teatro en formación, escribo estas líneas inspirada en el pasado 24 de junio cuando tuve la oportunidad de ver en la Gran sala del Teatro Baralt de Maracaibo Oscuro de noche.

Anteriormente, escribí algo sobre esta pieza montada y estrenada por Carlos Arroyo en 2008, la cual está publicada en este mismo blog.

Para esta  nueva adaptación que hiciera el director artístico Leonardo Isea con la compañía residente de Baralt Teatro, veo cómo teatraliza muy respetuosamente la línea argumental del dramaturgo García Gámez sobre  los conflictos sociales, familiares y la tragedia humana en pleno siglo XXI (en una sociedad venezolana tocada por la violencia), eso sí, destacando la importancia que tienen las decisiones cuando las emociones nos abordan.

En el seno de una familia que vive en el proletariado caraqueño, su único hijo varón, (muy joven) sueña con comprarse una moto para mejorar su nivel económico y estudiar una carrera universitaria.

La madre es la única que por intuición y lógica prevé las consecuencias del hecho y se opone rotundamente. Mientras que el resto de la familia, como su padre y una abuela con alzhéimer, prefieren malcriar al muchacho apoyándolo en esta iniciativa.

Por cierto, En muchas familias venezolanas situaciones como estas han sonado. En la mía, mi único hermano varón tuvo una moto y también un accidente, quedó vivo a Dios gracias.

La dirección de Isea, hace reiterativo y repetitivo el hecho de la toma de decisión por la compra de la moto, que al final es el leitmotiv de la obra, haciendo que el espectador vea la madeja de conflictos desatados a su alrededor y sienta la muerte como un impacto que llega en el momento más inesperado: fría, inmutable y eterna como el mismo muerto amado.

La invitación es a que vayan y sientan, dejándose llevar por la trama, que les hablen  los simbolismos de la vida (y de la muerte) a través de sus grandes actores (y que escuchemos) a ver si hay algo que se remueva por dentro.

Oscuro de noche 

Dramaturgia: Pablo García Gámez

Dirección Artística General: Leonardo Isea

Producción Compañía de Teatro Residente Baralt Teatro

Andreína Gutiérrez

30.6.25

El Timador, Manuel Fuenmayor

El Timador en Guacara 

Manuel Fuenmayor

El Timador es un sainete, un tipo de comedia corta y popular. En ella se representa las andanzas de un hombre (Esparragosa) que busca seducir a una jovencita que tiene enamorada (Tomasita), pero con quien no ha llegado a un compromiso. Mientras la familia de la chica, específicamente los tíos (Ramona y Don Hilario) que la tienen bajo su responsabilidad, hacen todo lo posible para que el hombre haga bien las cosas y la tome antes por esposa. Todo ello trascurre en un pueblo cualquiera de la geografía nacional. La obra es presentada por un Chaplin y amenizada por una cantante. La pieza es adaptada y dirigida por la reconocida actriz y directora Maritza Mendoza.

Sin duda alguna, esta obra desborda humor durante los minutos que dura su presentación. Vemos situaciones llenas de picardía, donde la sabiduría popular guía a los personajes para no dejarse timar por el protagonista. Todo ello a un ritmo que no para de acelerarse a medida que avanza la trama. No hay tiempo para aburrirse o distraerse. Como si de un juego de gato y ratón se tratara, nos sentimos intrigados de cómo seguirán cada uno sorteando las trampas del contrario. Un juego de pulso en el que termina ganando el más vivo. Sin duda, esta obra merece ser vista varias veces; no cansa, más bien aporta nuevos significados en cada visionado. Una pieza en la que, al final, todos merecen llevar el calificativo que da título a la obra, nadie se salva ni es inocente.

La obra, adaptacion de El Rompimiento, de Rafael Guinand, fue presentada en el Festival de Teatro Progresista del 2023 en el Teatro Municipal de Guacara, en el estado Carabobo y forma parte del repertorio de obras de la Compania Regional de Teatro.  El elenco esta integrado por:

Belkis Cordero – Ramona

Rafael Fajardo – Chaplin

Bárbara Barrios – Tomasita

Fernando Marvez – Esparragosa

José Zanoja – Hilario

Gresia Díaz - Cantante 


Oscuro, de noche, por Andreína Gutiérrez

 Oscuro, de noche


Andreína Gutiérrez 


Estrenada en septiembre 2018, Oscuro, de noche consta de 1 acto, 32 fragmentos y 13 personajes. La puesta en escena busca generar en el espectador una reflexión sobre muerte por violencia, concepto normalizado en las noticias de los diarios como una historia común y ordinaria en Caracas y el miedo a vivir esa historia. Es una pieza lúdica que pudiera verse como un juguete donde se pueden mover los actores con libertad.


Consta además de una dramaturgia del cuerpo, lograda por un trabajo orgánico entre todos los integrantes, donde el dramaturgo espera que los actores jueguen con las distintas situaciones. Contada a través del melodrama que acentúa los aspectos patéticos y sentimentales, su mensaje tiene que ver con reafirmar lo positivo y reflexionar sobre que lo bueno produce cambios. Busca generar reflexión sobre la muerte violenta en la época actual.


El autor ve en la dramaturgia un proceso liberador que permite nuevos lenguajes, promoción de valores e identidad.  Pablo García Gámez maneja un discurso literario donde se aprecia la pulcritud en el lenguaje de los personajes claramente perfilados. En el fragmento 29, viene un cambio de giro, con la entrada del cadáver a escena, haciendo partícipe al espectador y convirtiéndolo en un agente activo con el que construye un diálogo.


Oscuro, de noche, es la historia de la vida misma, su narrativa describe las olas de violencia ocurridas en Caracas, Venezuela al igual que en otras grandes ciudades del mundo.


Un conflicto generado por el miedo se convierte en un elemento para interactuar con el espectador. Un caso individual, familiar, una situación que no había escuchado o pasado, hace que el espectador se pregunte ¿si me pasara algo así? ¿por qué me habría pasado? Triste historia de una familia que afronta la terrible realidad de perder a su miembro más joven en manos de la violencia e impunidad. Poetiza el miedo que se apodera de una ciudad imaginaria o cualquier capital.


Los personajes el payaso, Mercedes, Zenobia, Kenny, Cristóbal, Tomás, Cuatriboliao, Lucía, Eusebia, el periodista, el empleado y el funcionario se manejan muy bien en una relación tiempo-espacio ágil y sugerente, sin embargo, se siente una ruptura de ese tiempo en los 32 fragmentos que hacen alusión al soñar, a la pesadilla y a los recuerdos.  Bajo el diseño y utilización de elementos estéticos, expresionistas, realistas y circenses, se logra a la vez una articulación con el manejo del tiempo y espacio.


García Gámez, en una entrevista, contaba que Oscuro, de noche nace de un hecho real: una tarde de domingo llamó a su madre, “mi mamá era muy cuentera” y esa tarde contó el hecho real que posteriormente se convierte en teatro por las imágenes recurrentes. 

Tierra sin mal, Rosanyel Zorrilla


Un viaje teatral: Tierra sin mal

Rosanyel Zorrilla

Emprender un viaje no es fácil y menos si es obligado.  Tomar todas tus cosas e irte de un lugar buscando algo mejor, que quizás encuentres o no, es algo que muchos latinoamericanos conocemos bien, en particular los venezolanos. Buscar una tierra sin mal, una tierra libre de pecados, una tierra virgen, debe ser el viaje más difícil que se puede hacer…

Desde Bolivia hasta Ciudad Guayana, el grupo que presentó esta obra de teatro viajaron para mostrarnos una historia de su cultura guaraní en el marco del Festival Internacional de Teatro Progresista. El montaje se realizó en el Auditorio de la Alcaldía de Caroní, San Félix, el 14 de abril del 2025.

Al entrar, sentí como los vellos de mi cuerpo se erizaron, al ver el auditorio convertido en una caja negra de teatro, grandes columnas con telas negras y luces, un sobre piso en el escenario, rodeado de palos de bambú con hilos que los conectaban y del techo colgaban bombillos de luz amarilla con las que se apoyaba la iluminación de la puesta. Llamó mi atención que en la esquina superior derecha, estuvieran ubicados unos elementos de música y sobre todo quedé impresionada por las máscaras que reposaban en el proscenio del escenario.

Los actores salieron y se colocaron frente a las máscaras de cara al público.  Su entrada fue un poco ambigua, al inicio no se entendió quienes eran hasta que vieron al público y se presentaron diciendo que nos contarían una historia, se colocaron las máscaras cambiando por completo su expresión corporal, forma de hablar y hasta la tonalidad de su voz. Fue muy impresionante sentir la energía de los personajes, uno de ellos ubicado en una esquina como personaje silente que hacía los sonidos que la pieza necesitara.

Lastimosamente, no pude escuchar mucho de la historia, ya fuera por la acústica del lugar que no es buena para una representación teatral, por el dialecto de las actrices que hablaban un poco rápido, por su dicción o tal vez por las máscaras que cubrían un poco la parte superior de sus bocas.  Sea cual fuera la causa, me perdí parte del relato aunque debo decir que la expresión corporal me permitió entender el contexto de lo que pasaba así como las pocas frases que entendía de tanto en tanto. También había un cántico en idioma guaraní que se sentía como una plegaría y era hipnotizante. Uno de los personajes salió de escena a través del público y regresó interactuando con éste de forma jocosa y relajada mientras se relacionaba con el escenario. 

La interacción directa con el público como un narrador de cuentos, más las canciones, los sonidos y los efectos especiales como el humo en escena y las luces de colores y especialmente el trabajo con títeres que permitía ver claramente a la actriz llevar el personaje, permitían al público estar en un estado ambivalente, entre la crítica y la reflexión fría de los hechos escénicos y la sumisión ante los aspectos emotivos que se presentaban.

Para concluir quiero decir que admiro el trabajo colectivo de este grupo boliviano llamado Akaraku Teatro y su obra IvI Marei: Tierra sin mal, ya que entre los actores y el técnico de iluminación crearon esta hermosa pieza, que relata una historia de la comunidad indígena guaraní, de donde son originarios los participantes. Me encantaría verla de nuevo para disfrutar mejor del texto. Recomiendo que la veas si tienes la oportunidad: sin duda saldrás con muchas reflexiones sobre nuestros ancestros, la vida y la sociedad. 

Mentiras y recuerdos, por Osmary Villalobos

 Mentiras y Recuerdos


Osmary Villalobos

Además de dramaturgo Pablo García Gámez es investigador y profesor adjunto en Stony Brook University y York College. García Gámez, Ph.D. in Latín American, Iberian, and Latino Cultures en The Graduate Center, CUNY, nos entrega Mentiras y Recuerdos, y aquí empezamos nuestra reflexión o como dicen coloquialmente en mi región, a veces con connotación perversa, pero divertida la frase “mi humilde opinión”, pero tranquilo Pablo, esta crítica es meramente un pequeño encandilamiento de una humilde aprendiz de crítica.

Empecemos hablando acerca de las tres mujeres que nos entrega pablo, Fina, Alma y Mora, una exquisita representación de una línea sucesorial que arrastra un rio de recuerdos camuflados con un toque de sarcástica mentira, pero que al mismo tiempo nos recuerda a nuestras propias mentiras heredadas de nuestras abuelas, tías, madres y demás mujeres que buscan morocotas.  Así que si quieres hacer un viaje interestelar a tus húmedos sentidos de una infancia muy venezolana y por qué no, también llorar un poquito te prometo que llorarás entre Mentiras y Recuerdos.

Continúo sin tanta miel para adentrarme en una historia que tiene a tres mujeres y sus vidas al revés y al derecho y… ¿por qué digo esto? Por la simple razón de que es un principio y fin, y esto se ve reflejado en el inicio, con sueños esperanzadores; en el medio cuando todo cambia y ves la realidad tal cual es; y al final cuando aceptas y aprendes que ser feliz es una elección.  Sin realizar spoiler esta elección de Mora es una nueva e innovadora imagen de la mujer venezolana, ¡ah! pero antes de irme debo mencionar a alguien muy importante: Iris. ¿Y quién es ella? Eso te lo dejo a ti querido lector, querido mirón del escenario, cuando la conozcas preguntarás si ya aprendiste a soltar y sanar.

Termino acotando que esta aprendiz de critica tiene mucho por escribir, pero esta obra fue mi mecha para empezar un mundo desconocido.  ¡Alabao sean los cielos que he descubierto un mundo hermoso!

Autor: Pablo García Gámez

Dirección: Nelly Oliver

Actores: Fina (Osmary Villalobos), Alma (Neyla Sandy), Mora (Andrea Sandy), Aquino-Padre (Manuel Ortega), Portu (Alejandro Borges)

 

(Maracaibo, 20 de abril de 2025)

Mentiras y recuerdos, por Alejandro Borges

 


 Teatro para crecer

Alejandro Borges

Las mentiras y recuerdos que se deslizan en conversaciones familiares, construyen una narrativa transgeneracional que expresa de manera violenta o tierna la vida. Sobre esta narrativa levantamos nuestros amores y odios, nuestra prisión o nuestra libertad, pero también nuestras opciones de ruptura y crecimiento.

En Mentiras y Recuerdos obra de Pablo García Gámez, uno de los dramaturgos fundamentales del teatro latinoamericano actual, asistimos a una de esas conversaciones en familia. La historia de tres mujeres: Fina, la abuela, Alma, hija de Fina y Mora hija de Alma. Fina, abuela-matriarca, cuenta al público sus recuerdos ¨Al principio fue un nosotros, papá, mamá, hermanos. Mis padres discutiendo, regañándonos, pegándonos a todos, pero en especial a las hembras¨,

Alma contará, después de la muerte de Fina, su historia desde el amor-odio que siente por el abandono de la madre, Alma confiesa ¨La quería, pero la detestaba con la misma intensidad¨. Mora, compartirá con el público las experiencias vividas con su abuela, la búsqueda de un tesoro de morocotas, pues Fina aseguraba, que su familia era rica y prestigiosa, ¨Somos ricos y de las mejores familias¨. Los hombres en el texto dramatúrgico son voces en off, memorias humillantes y maltratadoras para Fina y Alma.


Después de la muerte de la abuela, Mora enfrenta a Alma para dilucidar la historia familiar, ¿por qué el odio y el rencor entre su madre y su abuela? Alma confiesa que Fina siempre la culpó por el abandono de su esposo Aquino y la castigó entonces a no existir o a existir como Iris, una hija ficticia, que simboliza las expectativas y la presión que han pesado sobre Alma. Ahora que la abuela ha muerto y que se ha develado ese secreto familiar, Mora debe decidir qué hacer con ese legado.

La dirección de la obra por Nelly Oliver, dramaturga, actriz, directora, docente y creadora de TeatroEscuela, una comunidad teatral que propone el teatro como herramienta de crecimiento humano, hace énfasis en la comprensión de cada una de estas mujeres y su historia, Oliver utiliza como herramienta teatral la fuerza de los arquetipos; la matriarca-sabia, la madre y la doncella, para transmitir al público la complejidad de las relaciones familiares y explorar profundamente los vínculos entre tres generaciones de mujeres. Con igual propósito Oliver invita a la maestra Silvia Martínez a realizar la dirección coreográfica del montaje para explorar corporalmente esos vínculos. A diferencia del texto dramatúrgico Oliver pone en escena a Aquino, interpretado por Manuel Ortega, para representar la resiliencia femenina.

En el montaje de Oliver el público es comunidad que participa de la profundidad existencial, transgeneracional y espiritual de estas mujeres, por eso las actrices interactúan con el público-comunidad; toman su mano, susurran en sus oídos, buscan su mirada. Fina, la abuela, interpretada por Osmary Villalobos y Mora, la nieta, interpretada por Andrea Sandy buscan un tesoro de morocotas entre el público-comunidad que en ocasiones juega y colabora con la búsqueda, Iris ese personaje que solo existe como ficción es una muñeca de trapo sentada junto a la comunidad que asiste a ver la obra. Alma, interpretada por Neyla Sandy, recuerda un momento feliz de su adolescencia cuando ganó el reinado del liceo y el público-comunidad la aplaude y corea en su coronación. Para Oliver es fundamental la relación con la comunidad-público, el teatro como herramienta para el encuentro humano.

Los mínimos recursos escenográficos, una cámara negra de sesenta metros cuadrados y un dispositivo escénico circular para 40 espectadores, permiten a la comunidad-público concentrarse en las emociones de los personajes. La iluminación de Isidro Morillo y Marcos Morales contribuye a crear la atmósfera temporal de los recuerdos. El montaje de 'Mentiras y Recuerdos' de TeatroEscuela es una invitación a examinar nuestras propias narrativas familiares y a reconocer nuestras posibilidades para reescribirlas.

Negro, Elimara Navarro

Negro


Elimara Navarro

En la cuarta edición del Festival de Internacional de Teatro Progresista, en las instalaciones del Teatro Bolívar en la ciudad de Caracas se contó con dos funciones de la Compañía Teatral La Congregación, fundada en el año 2006 en Colombia, presentándonos la obra Negro escrita y dirigida por Johan Velandia.  En ésta como en otras obras de Velandia se presenta un contexto teatral que busca abordar las problemáticas sociales y culturales que de alguna manera están presentes en toda Latinoamérica. 

Esta es una obra casi autobiográfica y autorreflexiva del dramaturgo. Luego de realizar estudios con los maestros Sergio Blanco y Mauricio Kantunk el autor es reconocido por explorar temáticas sociales con profundidad.  En esta oportunidad nos presenta Negro que destaca por su valiente confrontación relacionada con la identidad racial y sexual de una sociedad.

Negro narra la historia de varios personajes que representan diferentes facetas de la vida de un niño de 8 años llamado Futuro y su medio hermano de piel negra llamado Silencio, dos añosmenor que él. Un día cualquiera la madre de Silencio decide que es hora de que su padre se haga cargo de él, con la esperanza de que este señor tome la decisión de dejar su hogar y viva con ellos definitivamente. El padre decide llevarlo a vivir con su otra familia en la que todos son blanquitos.  Con estos medios hermanos, Silencio tiene que compartir la cama, la comida, la escuela y un padre. Está inmerso en vivencias personales y colectivas donde se abordan temas como el racismo, la búsqueda de identidad y el legado cultural. La trama invita al espectador a reflexionar sobre el significado de ser diferente.

Futuro, un niño que siente celos del nuevo miembro de la familia, enfrenta su lucha personal porque se siente diferente por no gustarle el fútbol y los juegos de varones; se tiene que enfrentar socialmente a tener un medio hermano muy diferente a él siendo un niño abusado por su entorno.  Como respuesta confabula un plan para que su medio hermano se encuentre con su madre y vuelva él a reinar en su hogar.

Silencio, al reconocerse negro como si fuera un pecado, inicia un viaje en la búsqueda de su madre.  Se extravía en la ciudad en la que encuentra una realidad de la calle impensable por un niño. 

El dramaturgo Velandia aporta una mirada fresca y necesaria al panorama teatral contemporáneo, una mirada de dos realidades con un mismo progenitor.  El guión logra un equilibrio entre el drama emocional y el humor, lo que permite al público conectar profundamente con los personajes. Los diálogos son incisivos e impactantes, lo que provoca una reflexión sobre realidad social. Cada línea está cargada de significado, ayudando a construir un mensaje poderoso.

Las actuaciones de los actores William Hurtado, Emmanuel Restrepo y Cristian Ruiz logran transmitir una gama de emociones que van desde la alegría hasta el dolor profundo.

La quema de Judas, Graciela. S. Mitchell

 La Quema de Judas, producción Teatro UDO Anzoátegui 


Graciela S. Mitchell

La Señora Santísima es víctima del dolor más grande que puede sufrir una madre: la pérdida de un hijo.  La presencia de un periodista le hace contar, muy vívidamente, los caminos transitados por su hijo y que lo llevaron a la muerte. Jesús y José intentan salir de la marginalidad desde distintas vías, José haciéndose soldado para defender a la patria y Jesús, entrando a la policía para ayudar a sus amigos ladrones y conseguir robar más dinero, ambos no completan su cometido. Al presentar esta realidad, de personajes sacados de los bajos fondos, pertenecientes a la más absoluta marginalidad y por muchos esfuerzos que estos hagan, nunca dejarán de serlo; pero lo terrible de allí es que saben y no hacen nada para dejar de serlo y si alguno de ellos lo intenta, termina sucumbiendo.

Un texto escrito hace más 50 años por el escritor venezolano Román Chalbaud, muestra con gran vigencia, parte de la vida cotidiana de un país. La Quema de Judas es una crítica a la mentira, al engaño, a los falsos valores y a la corrupción como aliados del poder.

Montada en 2016 por el grupo de Teatro UDO Anzoátegui, bajo la dirección de Carlos A. Diaz, permite disfrutar en escena de diez actores, la mayoría enfrentándose por primera vez al escenario, pero cuyas actuaciones hicieron que el público, se identificara con las situaciones vividas. Actuaciones como la de Laura Gómez, como la Señora Santísima y Johan Veliz, como Jesús Carmona, nos evidencia un vínculo  madre–hijo de profundo amor y dolor. Ganzúa, representado por Juan David Erazo, sorprende con su trabajo corporal, al igual que el personaje de Ángel, donde Marcos Santiago, construye a ese ser consumido por una condición de vida que afecta su cuerpo y mente.

Las idas y vueltas entre el pasado y el presente fueron marcadas con cuadros de iluminación que trasladaban al espectador; objetos que entraban y salían del escenario, de forma casi imperceptible por el público, complementaban los distintos cuadros. Otro elemento de gran valor fue la escogencia de la musicalización que completó la atmósfera, permitiendo hundirse en el profundo dolor de la pérdida de los personajes.

Sin duda una puesta en escena de una tragedia cotidiana, pero que mezcló momentos de dolor, con situaciones jocosas que terminan por hacer que el público no se suma en la tristeza sino que se ría, por momentos, de su triste realidad.

Maneras de mirar

Maneras de mirar

Miradas al escenario nace como resultado  del taller de Crítica Teatral organizado por la Compañía Nacional de Teatro de Venezuela durante e...