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10.12.25

Una y una son seis de Ligia Álvarez en la sala Lola Ferrer, por David Ortega

Una y una son seis de Ligia Álvarez en la sala Lola Ferrer


 

 Por David Ortega

Tuvimos la oportunidad de presenciar la lectura dramatizada de uno de los textos teatrales de la reconocida dramaturga Ligia Álvarez, quien además de dirigir su propia obra interpretó el personaje Alba, una cincuentona divorciada dos veces; el personaje Marga, fue interpretado por la experimentada actriz Marisol Castilloblanco, la amiga de la niñez que ha enviudado. Ambas comparten la desventura de la soledad tras la partida de sus hijos al exterior, y reunidas encuentran la oportunidad de aclarar y resolver un conflicto del pasado, motivado por celos y un mal entendido, mientras esperan a otras cuatro amigas. Se trata de un drama conmovedor que elogia la amistad perdurable.

La sala teatral Lola Ferrer fue en el pasado un lugar de relevancia en la escena caraqueña, ubicada en la avenida México, frente a la Escuela Experimental Venezuela. Su fundador fue Miguel Lizardi en los años noventa del siglo pasado, quien la dirigió hasta su fallecimiento. Ahora, bajo la dirección de Stalin Rodríguez, y apoyado por estudiantes de UNEARTE y habitantes de la comunidad local, se reabrió durante la pandemia. Desde entonces, a pesar de los altibajos se han mantenido abiertas sus puertas, ofreciendo talleres de formación actoral, conversatorios y presentaciones. En este último mes del año 2025, a partir del 3 y hasta el 7 de diciembre, se llevó a cabo el ciclo de lecturas dramatizadas de varias obras teatrales en honor a la actriz de larga trayectoria Luisa Mota. Bien merece el apoyo de instituciones públicas y de empresas privadas para que esta sala goce de larga vida.



 

21.11.25

Diógenes y las camisas voladoras, de Javier Vidal. Por David Ortega


Diógenes y las camisas voladorasde Javier Vidal



David Ortega 

El 18 de noviembre se presentó en el Teatro Nacional la obra Diógenes y las camisas voladoras, original de Javier Vidal y dirigida por Julie Restifo, en el marco de Festival de Teatro Venezolano 2025. Actuaron el propio Javier Vidal con el papel de Diógenes Escalante, Jan Vidal Restifo con la actuación del personaje Ramón J. Velásquez, y Theylor Plaza, quienes mostraron profesionalismo en sus interpretaciones, destacándose el buen uso del acento tachirense en el habla.

Las acciones se desarrollan en la antesala de una habitación de hotel en la que se observa un escritorio, sobre el cual hay un teléfono, una lámpara y papeles, a los laterales un mueble de un puesto y dos sillas, y al fondo dos cortinas que simulan ventanales que dan hacia el exterior. En ese lugar se recrean los días y horas de un episodio real acontecido en 1945, cuando el precandidato presidencial Diógenes Escalante, con el beneplácito del Presidente de Estados Unidos de entonces (Harry S. Truman) y el apoyo del Presidente de la República de Venezuela (Isaías Medina Angarita) y de distintos partidos políticos, se convierte en el virtual ganador de la contienda electoral frente a la candidatura del expresidente Eleazar López Contreras. Concertadas distintas entrevistas y reuniones con personalidades políticas de la época, Diógenes Escalante finalmente no puede acudir porque comienza a dar muestras de conductas locuaces, como la de lanzar sus “camisas voladoras” por la ventana por creer que no son suyas, y cuando se viste con paltó, corbata, sin camisa, pantalón corto y medias hasta las rodillas con la intención dirigirse a una reunión política.

Para el público conocedor de aquel acontecimiento histórico no hay sorpresas, y para los desconocedores de aquel hecho resulta enriquecedor. Las excelentes actuaciones y la vistosa escenografía, aunado a los episodios de buen humor, recibieron los merecidos aplausos del público.




10.11.25

A propósito de la presentación de la obra Las Mártiras, por David Ortega

  A propósito de la presentación de la obra Las Mártiras 

Encomiable labor cultural del Centro Comunitario “Pedro Zerolo”

 

Fotografía: cortesía de redsonadoras.com

La iniciativa del montaje de la pieza teatral Las Mártiras del dramaturgo Pablo García Gámez, y su presentación los días 7, 8 y 9 de noviembre en la sala Horacio Peterson de la Universidad Nacional de las Artes (UNEARTE), surgió en el seno del Centro Comunitario de Salud, Social y Cultural “Pedro Zerolo”, bajo la dirección de Stephany Herrera.

Este centro comunitario acoge a personas que viven con VIH/sida u otras ITS, así como a sus familias, amistades y vecinos del municipio Libertador de Caracas y sus adyacencias. Su objetivo central es proteger y recuperar derechos, reforzar las capacidades de las personas en situación de vulnerabilidad y contribuir a la desaparición del estigma social asociado a las infecciones de transmisión sexual, mediante herramientas y acciones culturales que contribuyen con la prevención, el cuidado y la promoción de la salud sexual.

El epónimo de este centro comunitario, nos referimos Pedro Zerolo (1960-2015), se debe a un destacado abogado, político y reconocido activista de derechos civiles, especialmente por el colectivo LGTBIQ+. Nacido en Venezuela, se licenció en Derecho y se mudó a Madrid, donde se convirtió en una figura clave del Partido Socialista Obrero Español (PSOE) y del activismo social. Su legado incluye su impulso en la lucha por la aprobación del matrimonio igualitario en España, la Ley de Parejas de Hecho y la Ley de Identidad de Género.

David Ortega

3.11.25

Renacimiento del Teatro San Martín, por David Ortega


Renacimiento del Teatro San Martín


Obra: Un día de Julio, o ¡quién fuera Verne!, escrita y dirigida por José Luis León.
Elenco del Taller Juvenil de la Compañía Nacional de Teatro (ver flyer).
Teatro San Martín.

 Por David Ortega

El domingo 2 de noviembre de 2025 tuve la oportunidad de deleitarme con la puesta en escena de la obra Un día de Julio, o ¡quién fuera Verne!, en el Teatro San Martín, ubicado en el sector Artigas, muy cerca del puente 9 de diciembre y de la Estación Artigas del Metro de Caracas. Esta pieza teatral conjuga la actuación con parlamentos y la manipulación de 4 cubos coloridos y títeres en blanco, y con cantos y bailes para invitar a la lectura en una biblioteca que merece ser abierta con la llave extraviada que los jóvenes deben encontrar en momentos en que lo virtual avasalla en detrimento del placer de leer libros físicos, y cuando también la burocracia pone obstáculos para que esto sea posible.

Aprovecho la ocasión para destacar que el Teatro San Martín, construido en 1942 como un espacio para las artes escénicas, y perteneciente a la entonces Gobernación del Distrito Federal, se usó como sala de sorteos de la Lotería de Caracas hasta que, estando la edificación abandonada durante casi dos décadas, la Fundación Cultural Paraíso San Martín obtuvo en comodato este espacio teatral en 1993. Desde entonces cumplió su función original presentando obras teatrales de Gustavo Ott y Rodolfo Santana, entre otros.  Luego de la inactividad de dicha Fundación, la Compañía Nacional de Teatro ha vuelto a rescatar este espacio para que funcione ahora un taller juvenil como cuna y cantera del nuevo talento teatral que está naciendo..

11.9.25

Los cuatro de Copenhague, por David Ortega

 Los cuatro de Copenhague

Foto: Saúl González 

David Ortega

Hoy 10 de septiembre de 2025, tuvimos la oportunidad de asistir a la presentación del preestreno de la obra teatral Los cuatro de Copenhague de la distinguida dramaturga de Maracaibo Lolimar Suárez Ayala, realizada en la sala Román Chalbaud del Teatro Alberto de Paz y Mateos, en Caracas.


Se trata de una puesta en escena dirigida por Luis Domingo González, asistido por Alejandro Capote y producida por Carla Báez, e interpretada por Luis Enrique Torres, en el papel de Jesús Iván, exmilitar que es mencionado en la obra con el apodo de García Márquez, quien le escribe cartas a su amor imposible de la juventud con la esperanza de reencontrarse; Gerardo Luongo, quien asume el personaje Giuseppe, un italiano que ha perdido a sus amigos que se han ido;  Andersson Figueroa, actuando el personaje Popeye, un  pescador jubilado que no deja de recordar a su madre y la mar; César Castillo, representa a Mauricio, un “malandro viejo” y expresidiario jugador de carreras de caballo; y cuatro actores secundarios representan conjuntamente el personaje de Vladimir (el cuidador de los viejos que moran en la casa). Además, se incorpora un personaje referencial (Rosa María Calderón de Vargas) que se le aparece a Jesús Iván en sus sueños, interpretado por Irmary Mota.

Foto: Saúl González 

Estos personajes de avanzada edad, creados por la autora con un lenguaje literario y del habla propio de cada personaje, viven en la casa de Giuseppe, que la ha convertido en el “Ancianato Copenhague”, para compartir sueños y esperanzas en los últimos momentos de vida terrenal, y como corolario final la ensoñación mayor: la vida eterna para seguir estando juntos. Así que, cada escena transcurre en recuerdos del pasado que marcan momentos significativos en la vida de los personajes.

En algunas escenas se dejan escuchar piezas musicales latinoamericanas que traen a la mente recuerdos memorables, y fondos polifónicos que sirven de transición entre una escena y otra. La iluminación bien lograda en cenital y laterales en combinación con la utilería utilizada, producen una atmósfera de alucinación a los ojos de los espectadores. Sobre el escenario nos deslumbran admirablemente los cuatro largos cubos de tela blanca transparente que hacen las veces de dormitorios separados, una mesa de juego de dominó con tres sillas, y cuatro pipotes de agua que sirven para el baño de los personajes desnudos al inicio de la obra.

Esta obra está en temporada del 11 al 28 de septiembre en el Teatro Alberto de Paz y Mateos, sede de la Compañía Nacional de Teatro. En verdad merece ser disfrutada. 


30.6.25

Estrella negra, David Ortega

 

Estrella negra

David Ortega

Esta pieza teatral fue escrita por quien ha dedicado gran parte de su vida al mundo del teatro, destacándose en la investigación, la docencia y en dramaturgia. Actualmente, y desde hace varios largos años, está dedicado a la investigación. Pablo García Gámez se ha destacado como crítico teatral y dramaturgo. Ha recibido sendos galardones de la Asociación de Cronistas del Espectáculo (ACE), en el 2007 y el 2015. Es ganador del premio de Dramaturgia Apacuana (2017) con su obra Oscuro, de noche, y ha recibido reconocimientos por otras de sus obras.

El Festival Internacional de Teatro Progresista de Venezuela (2025) se vistió de gala con la presentación de Estrella negra, dirigida por Hassane Kassi Kouyaté, experimentado cuentacuento, actor y director teatral originario de Burkina Faso y residenciado en Francia, y Eloy Marchán como su asistente de dirección. La puesta en escena de esta obra cuenta con la participación de un selecto elenco de la Compañía Nacional de Teatro de Venezuela y del Teatro Negro de Barlovento. La actuación está a cargo de las destacadas actrices Aura Rivas, Livia Méndez, Ariana León y María Alejandra Tellis, y de los actores Ender Machado, José Luis León, Carlos Gabriel Arroyo, Dionis Bahamonde y William Cuao, quienes interpretan varios personajes a la vez. La producción está en las manos de Arístides Muñoz y Anibal Álvarez, y la iluminación recae en Gerónimo Reyes.

Estrella negra transcurre entre narraciones, cantos, el sonido de tambores y bailes, parlamentos llenos de esperanzas, euforias, alegrías, llantos, intrigas y traiciones que recrean la vida de Marcus Garvey, un jamaiquino que durante la primera mitad del siglo XX se empeñó en luchar por los derechos de los negros en su tierra natal y de Estados Unidos de América. Las narraciones de cada etapa de su vida ubican al espectador en el hilo temporal de sus luchas y en el espacio en que acontecen. Los diálogos de los personajes, unos acompasados y otros vigorosos, mantienen la expectación del público; y los cantos y bailes sincronizados con el sonido ancestral de los tambores mantienen la tensión de la puesta en escena. La iluminación en cenital le da brillantez al escenario, los objetos móviles utilizados permiten rápidos cambios de escena, y el vestuario se ajusta a los personajes representados.

Valió la pena asistir a este espectáculo teatral por la calidad del texto, la excelencia de la dirección y de las actuaciones, merecedor de volver a ser presenciado por el exigente público venezolano y de otras latitudes.

 (Abril, 2025)

Maneras de mirar

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Miradas al escenario nace como resultado  del taller de Crítica Teatral organizado por la Compañía Nacional de Teatro de Venezuela durante e...