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2.11.26

Cantaura y su cuadragésima segunda cita con la escena


Por Iván Lira

Persistencia y terquedad del teatro: Cantaura prepara su cuadragésima segunda cita con la escena

Hay un momento preciso en el teatro que suspende el tiempo: el instante exacto en que la sala se sumerge en una penumbra cómplice, el murmullo del público se extingue como una respiración compartida y el primer haz de luz muerde el polvo suspendido en el aire. En ese parpadeo, las paredes del recinto desaparecen y el espacio se vuelve infinito. Ese es el prodigio que, año tras año, de manera tenaz e inapelable, se ha convocado en el corazón del estado Anzoátegui. La Muestra de Teatro de Cantaura no es simplemente una cita en el calendario cultural; es la ceremonia ritual de una comunidad que se reconoce en el espejo vivo de la ficción, que desafía la intemperie con la fuerza de la palabra y que ahora, con la llegada de su cuadragésima segunda edición, reafirma una vocación inquebrantable por el arte dramático.

El pulso del presente: Entre telones, fechas y un homenaje indiscutible

El Grupo Teatro Moriche y el Teatro Municipal Isaías Medina Angarita se encuentran afinando los últimos detalles para recibir esta nueva cosecha escénica, programada del 20 de noviembre al 5 de diciembre. Con una trayectoria que ha sabido capear temporales económicos y sociales, el festival vuelve a abrir sus puertas en diversos escenarios de Cantaura para cobijar propuestas que van de la risa a la reflexión, de la dramaturgia contemporánea al pulso de la calle.

La edición número 42 llega con un sentido muy especial: rendir tributo a una de las figuras más respetadas y queridas de la escena nacional, el actor guanipense Noel Llovera. Ganador del Premio Nacional de Teatro 2024 y condecorado con la Orden al Mérito en el Día Nacional del Teatro, Llovera —a quien las crónicas y sus pares denominan con justicia uno de los "gigantes del teatro nacional"— ha consagrado su vida a transformar los escenarios en territorios de dignidad e imaginación. Su paso por emblemáticos montajes como Los Emigrados o Manumisas, así como su infatigable labor formativa en la región oriental, convierten este reconocimiento en un acto de estricta justicia poética.

El viaje en el tiempo: Cuatro décadas de resistencia y fervor escénico

Para entender el peso específico de lo que ocurre hoy en Cantaura hay que remontarse a los albores de este sueño. Aunque la organización sitúa formalmente su nacimiento en 1985 —con memorias que apuntan a una gestación previa en 1984 impulsada por voluntades incansables como Will Meza y Betty Ruíz—, la Muestra nació bajo una premisa casi quijotesca: ofrecer a las agrupaciones noveles y experimentadas un espacio de exhibición donde la falta de pergaminos previos jamás fuera una barrera.

A lo largo de su historia, el encuentro ha sabido mutar sin perder el alma. Desde aquellas primeras carteleras regionales hasta ediciones monumentales que han reunido a decenas de agrupaciones nacionales e internacionales —incluso desafiando los complejos tiempos de la virtualidad en 2020 con resiliencia digital y presencial—, el festival se ha desbordado de las paredes del Teatro Municipal y la Sala Diego Sadot para tomar plazas, escuelas y sectores populares. Como bien ha señalado la memoria institucional y el sentir de sus hacedores, esta Muestra se alza como el pulso teatral de mayor continuidad en el oriente del país, un territorio donde el teatro no es lujo ornamental, sino trinchera de identidad y cohesión social.

La voz de la memoria: El arte como trinchera y comunidad

El teatro en Cantaura nunca ha dependido de fastuosos engranajes burocráticos; se sostiene sobre los hombros de creadores que entienden el oficio como un apostolado. En palabras de sus propios fundadores y de trayectorias fecundas como la de Noel Llovera, el trabajo escénico busca incansablemente convertir los espacios cotidianos en "desiertos de sonrisas e imaginación".

Esa vocación comunitaria se traduce en un diálogo constante entre la raíz local y la universalidad del hecho artístico. Las tablas locales han visto desfilar desde comedias entrañables hasta dramas descarnados, demostrando que el público del municipio Freites posee una sensibilidad aguda, curtida por décadas de asistencia fiel y un apetito voraz por las buenas historias.

Un telón que no se baja: Invitación abierta

Llegar a 42 ediciones no es un simple cálculo matemático; es la prueba incontestable de que la pasión artística, cuando es genuina, logra doblegar al olvido. La Muestra de Teatro de Cantaura se alista una vez más para demostrar que, frente a cualquier adversidad, la cultura sigue siendo el latido más honesto de un pueblo.

Del 20 de noviembre al 5 de diciembre, las luces del Teatro Municipal Isaías Medina Angarita volverán a encenderse. La invitación queda formalmente extendida para toda la comunidad y para los visitantes de latitudes vecinas: acudamos al llamado de las tablas, ocupemos las butacas, dejemos que la magia del teatro nos sacuda por dentro y celebremos juntos que, en Cantaura, el telón, tercamente, vuelve a subir.


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