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31.1.26

El performance ha muerto con el arte juego del artista en el espacio vacío. Freddy Antonio Torres González, 2026.

El performance con esa línea de empuje, avance y rupturas como una modalidad colocada en una línea continua está destinado a la muerte.

No hablemos de la estructuras del movimiento que crea un camino de avance para continuar hacia lo nuevo.
Tampoco hablemos de la historia del arte, ni de los pensamientos de los creadores de eventos, ni de ningún logos.

Se trata de elaborar conscientemente un fin,
no tiene salida, la palabra perdió su eficacia,
acelerar ese fin previsto en espacios rápidos devorados por el hastío, el final de todo se mueve en el no sentido.
Eso tiene sentido solo en la actuación que elabora en el espacio un material de la acción que va a permanecer en el vídeo.

El arte - juego de Fluxus
debe ser simple
divertido,
sin pretensión
interesándose solo
en las cosas insignificantes.
No requiere habilidad alguna
ni ensayos teatralizados
no tiene validez institucional.

Fluxus opera perfectamente
con las propiedades mono-estructurales
ajenas al teatro
Se trata de un juego o de un gag,
juego de la gente.

Eso sucedió en 1984
en un paseo de La media misa
desde la iglesia de Milla en Mérida
caminando y retozando con niños
por el parque del Mariscal Sucre
siguió bajando hacia la iglesia de Belén
donde la anciana mujer de la vida
hizo un descanso frente al Cristo redentor.

Este hecho de fiesta convivial
se derivó de la puesta en escena
de la obra El Mercado Principal
del Pequeño Grupo de Mérida.
Esta muerte anunciada del arte
que realiza este personaje de la obra
parece definitiva, porque el actor
sacó de la escena, del lugar mercantil,
y lo convierte en un esperpento
que deja saciar un hambre antigua
la teoría dramática de la representación
hasta la crudeza de la indiferencia.

Eso ocurrió en realidad,
el actor sacó a pasear a un personaje conocido de la gente de la ciudad para convertirlo
a través de un evento divertido
intenta vender lo invendible
y la performance así muerta y todo
recibe la fuerza del espectáculo
transformándose,
ampliándose,
volviéndose otra,
contaminándose y,
contaminando a su vez.

La plástica, el teatro, la danza, la música,
han contraído el virus que soporta la acción
el paseo por cinco santuarios de "La media misa" solazándose ante la gente que la conoce muy alegre y haciendo comentarios:
¡Ahí está pasando ella! la mujer de la vida alegre de “Cuatro piedras”, resucitó para pedir perdón por los agravios que cometió una vez, "una mujer bella de antes".

Lo inaudito de toda la performance
es que observamos a una mujer enferma
sigue ahí en pie a la vista de todos los que la conocen en su atrevimiento,
orgullosa de haber sobrevivido en los zaguanes de las casas de las familias acomodadas de la ciudad
como un espanto viviente
una desusada obra de arte
que da fe de sus últimos estertores.

Por supuesto que podemos decir,
que ese suceso teatral que se desprendió de la sala del teatro César Rengifo
nos pone a pensar
no en la muerte del arte
sino en el fin de una determinada
forma de arte.
Cómo dicen los teóricos del Fluxus,
la palabra performance ha adquirido
tal amplitud que se hace necesario
delimitarla en contra de su esencia:
Lo llamamos teatro-performance,
poema-performance, o danza-performance.

Todo esto es muy importante
Porque aparece una nueva unidad espacio temporal que rompe con el desarrollo lineal aristotélico y entonces el bendito FIN no existe.
No se trata de contar una historia,
no se trata de relatar, se trata de crear un momento en el que el comienzo y el final retumban en simultáneo.
Ese es el aporte real de los hechos.

Si tomamos una acción en que una actriz está envuelta en envoplast sobre una silla.
La luz se enciende,
ella repite incansablemente
en un tono neutral dice:
ESTOY SENTADA.
Aquí el fin se encuentra en el comienzo mismo, comienzo y fin se anulan mutuamente, reventando la posibilidad de un desenlace.

Entonces, el fin o el final de una pieza de teatro es ansiosamente esperado, sospechado,
untuido, deseado.
La acción abre un no lugar, un no tiempo que se podría llamar percepción no habitual o percepción alucinante.

Ahora el cuerpo puede llamarse carne como los relatos del ciber puk,
Ahora existe: he donado mi cuerpo al arte,
el cuerpo no es nada más que un disfraz.
Este desprecio por el cuerpo y finalmente por el hombre es una asunción del hombre contra sí mismo como dijera Baudrillard un asirse al cuerpo a través de esa conciencia corporal que supone el dolor, haciendo del fin un suceso indeterminado.

Estás actuaciones no son nada nuevo.

Freddy Antonio Torres González. 2026.

30.1.26

Conversatorio. El desafío del teatro venezolano en la actualidad. (6) - El teatro y la economía: condicionamiento en el teatro actual: Luz Dary Quitian Mayor

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Luz Dary Quitian Mayor

 

Dora Lucena Ramírez

En esta oportunidad, dando continuidad a la publicación de las ponencias del Conversatorio El desafío del teatro venezolano en la actualidad, llevado a cabo por el iiAVE durante las actividades del FETCOM 2024, presentamos la ponencia enviada por la actriz, dramaturga y productora independiente Luz Dary Quitian Mayor, titulada El teatro y la economía: condicionamiento en el teatro actual.

Luz Dary Quitian Mayor ha participado como actriz en obras como Vacuno fábula, Medea del olimar, La travesía, No creo en el amor, entre otras.

Ha sido productora en Vacuno fábula, Terror y miseria, Medea del olimar, Cándido y los incendiarios, La travesía, Cadenas de cristal y organiza lecturas dramatizadas en Java´s, la terracita de Bello Monte.

Entre sus textos dramáticos se encuentran De vuelta, La travesía, Pedacitos de nosotros, Zapatos, Somorgujo y Omnipresente, ¿Mis aplausos?, Mis vacíos y La fuerza. 

Para cine ha escrito cortometrajes y seriados: El control, Reconocerse, Micaela. (seriado) Me miro en tus ojos, Un enfermo en disminución y Fernando De La Hoz.

Quiero resaltar que este encuentro no solo nos permitió examinar la realidad del teatro en Venezuela. Cada uno de estos textos enriqueció el diálogo, aportando visiones y perspectivas acerca de la situación actual, sino que también fomentó la colaboración, el intercambio de ideas y experiencias.

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Luz Dary Quitian Mayor
 
El teatro y la economía: condicionamiento en el teatro actual
Luz Dary Quitian Mayor 

Diría que siempre ha estado en el punto de emergencia.

En producción, una obra de teatro es un producto, y el valor final del producto es totalmente invisible (humeante), por eso siempre se necesita apoyo del sector privado y público. Es un producto de caducidad rápida, ya que las salas solo te dan 6 días de presentación. Estas salas, sean del sector privado o público son totalmente sectoriales, eso deja sin oportunidades a muchos grupos que no fluctúan entre los sectores. Son la mayoría en todo el país.

El transporte y el horario.

Creo que es una de las dificultades más fuertes para que el público de jóvenes, estudiantes, el público de a pie y la tercera edad pueda disfrutar de una obra, sin tener que preocuparse de cómo regresar a casa.  También es entendible que el horario no se puede subir, pero en este momento los horarios de las salas los bajaron y las dificultades continúan. Hay más disminución de público.

Falta de promoción en los medios y redes.

La limitación en la promoción hace que la visualización sea muy limitada. Las redes como Instagram para dar visibilidad deben pagarse, la radio es casi nula, la publicidad del teatro es igual. Y eso sucede a todo nivel. Los festivales son invisibles por falta de promoción.

Cada vez se van estrechando las oportunidades para las obras que no sean de las vacas sagradas de los sectores.

Los caminos se han ido cerrando, aunque la esperanza es efervescente. Pertenecer a un grupo ya sea privado o del Estado no garantiza una digna calidad de vida del teatrero. Eso ha obligado que el teatro se esté convirtiendo en el proceso de la inmediatez. No se puede mantener tres meses de ensayo. Las producciones cada día son más minimalistas, menos puesta en escena y más trabajo actoral. 

La generación de relevo va tomando otros caminos
que les ayudan a sobrevivir económicamente

29.1.26

JGH José Gregorio Hernández, La Historia. Crítica teatral de Ligia Álvarez

  


El pasado 25 de enero de 2026, tuve la oportunidad de asistir al Teatro Líder para presenciar la obra dedicada al "Médico de los Pobres". La experiencia en este recinto permite al espectador disfrutar de la función en un ambiente distendido, acompañando la velada con golosinas o refrescos, lo que aporta una cercanía particular con el evento.

Una puesta en escena maximalista
La obra, escrita y dirigida por David Chacón Pérez, puede definirse como una producción maximalista. La escenografía es grandilocuente y exhaustiva, sirviendo de marco para un recorrido biográfico completo: desde el nacimiento de José Gregorio Hernández hasta el trágico accidente que lo llevó a la inmortalidad.

El misticismo en la actuación
Si bien el elenco cumple con un buen desempeño, destaca notablemente la interpretación de Luis Enrique Torres. El actor logra una transformación profunda, conectando con la sensibilidad del público al personificar ese misticismo que el pueblo venezolano atribuye a su santo. Aunque el propio director, Chacón Pérez, ha interpretado el papel en otras ocasiones, en esta función Torres logró capturar la esencia del "santo científico" con gran maestría.

Aspectos a considerar
Proyecciones: Durante la obra se muestran fotografías y artículos de prensa fundamentales para la historia. Sería recomendable ajustar el formato de estas imágenes (orientación horizontal) para que el público pueda leer el contenido con mayor claridad.
Aspectos Técnicos: Tanto la iluminación como la musicalización son acertadas, logrando crear la atmósfera necesaria para cada pasaje de la vida del doctor.

Reflexión final
Resulta conmovedor observar una sala con un público nutrido. En tiempos de incertidumbre y temor, la figura de José Gregorio Hernández sigue siendo un punto de encuentro y esperanza para los venezolanos. Es un espectáculo que, más allá de lo artístico, cumple una función social y espiritual necesaria.


27.1.26

Agrupación Teatral Coordinación: reflexiones 2025 y Primer Círculo de Lectura Interactiva 2026, por Elsy Loyo.

Por Elsy Loyo 

Ha finalizado el año 2025 y en la Agrupación Coordinación hacemos el recorrido de lo vivido. La evaluación y reflexión de lo transitado. Lo experimentado. Lo creado. Lo compartido. Lo controvertido. Lo modificado. Lo transformado. Lo anhelado. Lo aprendido. La dificultad finalmente visionada y accionada en oportunidad, en reto, en terquedad de seguir adelante, de decidirnos vivos, y propiciando caminos de encuentro hacia nosotros mismos y hacia otros.

En esta conversación de retrospección, vemos cómo tomó vital importancia lo que significó en el año 2025 el hecho de seguir abriendo caminos con otros y hacia otros desde lo que somos, desde lo que creemos y profesamos como creadores. También vemos la fuerza interior que generó el hecho de realizar esos encuentros a lo interno del grupo, y cómo eso nos ayudó a sostenernos y seguir adelante en momentos de adversidad.

Vienen a nosotros diversos rostros y fuerzas humanas que nos ayudaron -muchos sin ni siquiera saber que lo hacían- a concretar y llevar a cabo el camino trazado.

Ellos y ellas. Esos otros y otras que se abrieron de manera especial, transitando sus propias dificultades, a esto que somos como agrupación y, que al recibir nuestro trabajo creador de manera tan vívida, y muchas veces conmovedora en sus distintos entornos, comunidades y recintos, nos dieron la fuerza para seguir.

Esos otros y otras que en su apertura pudimos recibir desde el amor en nuestra Casa Teatral como espectadores sensibles y también como protagonistas en los Círculos de Lectura Interactiva tanto en el rol de lectores como de autores: dramaturgos y dramaturgas que enviaron sus obras para ser compartidas en estas rondas de lectura viva.

Esos otros y otras que se atrevieron y se irguieron como anfitriones y anfitrionas en sus comunidades a nuestro programa de los Patios Teatrales.

Esos otros y otras que nos espectaron como transeúntes curiosos, y motivadores en las Rutas de Entrenamiento del Intérprete.

Esos otros y otras que irrumpieron en nuestra Sala como esa muchachada retadora en La Escuela va al Teatro.

Esos otros y otras que nos apoyaron en la difusión de nuestro trabajo en diferentes medios de comunicación con el objetivo de motivar a más gente a transitar estos diversos caminos. Y que también se empeñaron en difundir, para buscar sensibilizar a quienes tienen la potestad de dar una respuesta real y concreta, a la solución para la reestructuración y rehabilitación de nuestra Sede Teatral afectada por las lluvias precisamente en el 2025. Lamentablemente aún sin respuesta.

Todos y todas dieron a nuestro ser grupal el aliento para continuar   y seguir profundizando en cada uno de estos caminos, convirtiéndose en la motivación para visionar los próximos.

Esta disertación se yergue como una de las respuestas más sentidas a la pregunta, ¿Qué nos sostuvo en el 2025? y concientizarla nos proporciona fuerza. Nos asiste en el camino que hemos estado construyendo por 38 años, y se constituye en mayor compromiso con lo que somos y ejercemos, con sentido de profesionalismo, en este nuestro oficio teatral con la gente, desde la gente y para la gente, tanto en la constante búsqueda de la profundidad del proceso artístico como en la relación integral con los espectadores en todas sus acepciones.

Con esta retrospección, reflexión y agradecimiento a quienes nos apoyaron de diversas maneras en el camino recorrido en el 2025 comienza nuestro año 2026 en La Agrupación Teatral Coordinación.

Abrimos nuestras puertas a esos maravillosos otros y otras, con la invitación al Primer Círculo de Lectura Interactiva este 29 de enero a las 3PM, en nuestra sede: Sala Coordinación, ubicada en la esquina calle 19 con Avda 8, Sector Punta Brava, San Felipe, Yaracuy -Venezuela.

Este Círculo al igual que los que vendrán en los siguientes meses de Febrero y Marzo, los hemos destinado a Homenajear a la Mujer.

Nuestra primera gran Invitada es Lorena Pinto Montilla con su Antología La Dramaturgia Femenina Venezolana, Siglos XIX- XX, publicada en la Colección Estudios del CELCIT, en el año 1994.

En esta antología Pinto Montilla nos entrega una selección de diez piezas de distintas autoras venezolanas de diferentes épocas.

Las personas asistentes al Círculo tendrán la oportunidad de hurgar los mundos de estas dramaturgas a través de las obras seleccionadas por Lorena Pinto en su antología. Ellas con sus estilos particulares muestran la relación con sus épocas. Una vida expresada en sus historias, cada una con su propia visión teatral.

La invitación está abierta. Homenajeamos a la Mujer. Es para todas. Es para todos.  Lectura en voz alta de Dramaturgia Nacional Femenina.  Tertulia, bocaditos, dulces y café les esperan esta tarde del 29 de enero en nuestra sede, Sala Coordinación, en el primer Círculo de Lectura Interactiva de este año 2026.

Tenemos una cita el 29. ¡Te Esperamos! 

23.1.26

Conversatorio El desafío del teatro venezolano en la actualidad (5) - Retos del mañana que ya llegó: Roma Rappa


Roma Rappa

Por Dora Lucena Ramírez

 

En esta ocasión reproduzco una nueva ponencia, correspondiente al Conversatorio El desafío del teatro venezolano en la actualidad. Ésta se titula Retos del mañana que ya llegó, y fue escrita por Roma Rappa. El Conversatorio formó parte de las actividades del XXII Festival de Teatro y Títeres en las Comunidades de Caracas Alberto Ravara (Fetcom 2024), organizado por el el Instituto de Investigación para el Desarrollo del Arte en Venezuela (iiAVE).


En la actividad, los asistentes leyeron de manera voluntaria un texto breve proporcionado por los ponentes invitados. Esta dinámica, no solo nos ofreció diversas visiones y perspectivas acerca de la situación del teatro, sino también propició el intercambio de ideas entre los presentes.


Roma Rappa es periodista, dramaturga y docente. Su obra dramática se inscribe en el ámbito del teatro sensible. Entre sus obras se encuentran: La casa sin memoria, El viaje del diapasón, Rosas blancas sobre mi tumba, Me llamo Lucifer y El silencio de la lluvia que viene. Roma Rappa, en 2019 recibió Mención Honorifica del Premio Apacuana de Dramaturgia Nacional por su obra Los papeles de Charo. En 2024 su obra El feng shui del tenedor fue reconocida como Mejor Dramaturgia Venezolana por la Asociación Venezolana de Crítica (Avencrit).

 

5 - Retos del mañana que ya llegó

Roma Rappa

Existe una nueva generación de creadores teatrales que aún estamos por descubrir. ¿Seremos capaces de brindarles un espacio que, aunque seguro, sea suficientemente disruptivo para que ellos encuentren sus propias voces? ¿Podremos mirar atrás solo para encontrar claves de entendimiento, pero así mismo buscar impulso para hacerlo todo de nuevo de un modo diferente? ¿Sabemos qué es eso que queremos lograr más allá de etiquetas insuficientes de lo contemporáneo, lo local o lo global? ¿Escribiremos desde estructuras, probablemente revisables, o nos daremos el permiso de vivenciar la razón sensible y la lógica poética de cada escritura? ¿Conviviremos en armónica batalla las distintas generaciones de hoy y del mañana?

Tal vez el mayor de los desafíos es lograr el registro de esas sensaciones y pensamientos, que solo tienen sentido en la vivencia del lector-espectador de una dramaturgia que se crea a sí misma. ¿Están listas las academias, universidades, conservatorios y escuelas de teatro para desandar y volver a trazar nuevos caminos? ¿Estamos listos nosotros?

Preguntas, que son solo dudas y propulsiones ante un tiempo que sigue avanzando y que no se detiene a esperarnos.

D.L.R, enero 2026

22.1.26

Publicaciones. Memorias de un Actor: Gustavo Meléndez

Publicaciones:
Memorias de un Actor: Gustavo Meléndez

Portada de Memorias de un Actor: Gustavo Meléndez

Memorias de un Actor: Gustavo Meléndez 

Fundación Editorial El perro y la rana / Compañía Nacional de Teatro
2025
301 páginas 


Decir que el teatro venezolano contemporáneo tiene historia es limitante.  Más apropiado es señalar que nuestro teatro tiene historias, en plural.  Las artes escénicas venezolanas son diversas en su evolución y propuestas.  En ocasiones, historias esenciales quedan en la penumbra hasta ser expuestas.  Es el caso de Memorias de un Actor: Gustavo Meléndez, escrita por un actor que comparte su visión sobre el teatro, específicamente sobre el universitario.

El libro recoge las experiencias de Meléndez como caraqueño en las primeras 30 páginas y como hacedor de teatro el resto del libro.  Describe hechos y costumbres de la ciudad durante décadas de transición entre los años cincuenta y comienzos de los ochenta del siglo pasado cuando se establece el paisaje moderno en el valle que contrasta con el cinturón de marginalidad.  Más adelante, narra su paso por las artes escénicas junto a figuras relevantes del teatro nacional.  A la publicación se incorporan más de 130 imágenes de montajes, agrupaciones teatrales y programas de mano que refrendan una línea de trabajo de casi 60 años.

Caracas como escenario.

Meléndez describe aspectos de la ciudad, contextualizando el espacio en el que desarrolla su labor, espacio donde se establecen diferencias en el hacer artístico, a pesar de que por esos años ya García Canclini señala la hibridez entre lo culto, lo tradicional y lo popular en el ambiente urbano.  Para el caraqueño,  el teatro es un hecho comunitario que opera cambios en la sociedad. Escena y espectador mantienen una relación dialogante, de intercambio de saberes.

El actor comparte tradiciones citadinas vividas por Gustavo-niño: la primera, a instancia de los padres, es pagar promesa al Nazareno de San Pablo en la basílica de Santa Teresa vestido con la túnica morada, común en ese ritual.  Cuenta que estuvo en la tragedia ocurrida en ese templo el 9 de abril de 1952 en el que fallecieron 45 personas.  Ofrece otras imágenes de la ciudad: el niño descubriendo el mural de Amalivaca, de César Rengifo, en los pasillos de las Torres del Silencio, o la posibilidad a los siete años de caminar desde la barriada de Manicomio hasta la Plaza la Concordia.  Recoge una costumbre particular: ir al molino de El Guarataro a moler maíz para la masa de las arepas. 

Relata el creador escénico la pérdida de Evaristo Ramón, su padre y cabeza de una familia de siete integrantes, lo que obliga al adolescente a abandonar los estudios formales a estudiar artes gráficas en el INCE para sostener el hogar. 

El teatro.

Meléndez va tras una inclinación latente.  Sus inicios en el teatro se sitúan entre 1966 y 1967 bajo la guía de Beltrán Bujanda en el Liceo Nocturno José Gregorio Hernández; posteriormente trabaja con Santos Camargo y Levy Rossell entre otros.  De ahí en adelante la escena y la docencia teatral serán su vida.

En 1987 es nombrado director general del Teatro Universitario de la Universidad Central de Venezuela, tiempos en los que la hegemonía en las artes escénicas mantiene sus espacios con celo.  Durante esos años hay discusiones, a veces polémicas, sobre qué y cuál es teatro venezolano;  por ejemplo, un critico califica al teatro universitario de amateur privilegiando la posición del teatro profesional; plantea que los grupos de teatro universitarios no debían formar parte de las programaciones de festivales nacionales y mucho menos internacionales. 

Gustavo Meléndez tiene su concepción sobre lo profesional: “…lo que nos enseñaron nuestros maestros en el T.U. es que un artista es un profesional, en la medida que asume con gran responsabilidad su trabajo, en que es un estudioso de su arte, que tiene propuestas que enriquezcan la profesión que ha escogido para expresarse” (140).

En el libro se aprecia la cantidad de figuras que aportaron -y continúan aportando- a la escena venezolana como docentes, directores, actores, diseñadores, y como el teatro universitario se convirtió en esos años en espacio de aprendizaje, discusión y experimentación. Rodolfo Porras comenta al respecto: “El Teatro Universitario de la Universidad Central de Venezuela, bajo su dirección (de Meléndez), adquirió un rango de facto, que lo iguala a los mejores momentos de la historia de la institución.  Y digo rango de facto, porque le faltó el aprecio y la percepción social” (268).       

Memorias de un Actor: Gustavo Meléndez, muestra la evolución de un hombre que enfrentó las condiciones adversas de su medio y alcanzó sus metas; citando de nuevo al conocido teatrero Rodolfo Porras quiren resume la vida de Meléndez: “Sin ningún tipo de complejos, más bien con alegría y orgullo, se dedicó a mejorar su formación académica, asumió nuevas lecturas, nuevas interpretaciones del entorno social y político sin que esto significara una merma en su convicción revolucionaria” (267).  Memorias de un Actor: Gustavo Meléndez es el legado que deja un hombre de teatro integral, para entender y apreciar una parte significativa del teatro en nuestro país donde se investigó y experimentó con lenguajes diferentes como la creación colectiva, la dramaturgia local o la latinoamericana para abrir nuevos caminos y públicos a la escena. 

19.1.26

Exitosa instalación de la Jornada de Reflexión y Cartografía Teatral Dtto. Capital 2026

 Exitosa instalación de la Jornada de Reflexión y
Cartografía Teatral Dtto. Capital 2026

Sector teatral de Caracas se moviliza y organiza acciones artísticas en respuesta a la coyuntura geopolítica actual.


La asamblea realizada en la Unearte estableció una Jornada de activación callejera y comunitaria que exija la liberación del presidente Maduro y Cilia Flores en primer lugar.


Caracas, 17 de enero de 2026. – Con una amplia concurrencia de creadores, creadoras y agrupaciones teatrales, se realizó este sábado en la Sala Aquiles Nazoa de la Universidad Experimental de las Artes (Unearte) una Jornada de Reflexión y Cartografía Teatral del Distrito Capital. El encuentro, convocado desde diciembre pasado, tuvo como resultado la estructuración inicial del Movimiento Teatral Venezolano Organizado y el diseño de una respuesta escénica y política a la actual coyuntura nacional.

Acuerdos y exigencias unánimes

Armando Carías, vocero convocante por el Distrito Capital, sometió a consideración de la asamblea la necesidad de que el sector teatral fije una posición ante los eventos del 3 de enero de 2026, que resultaron en “el secuestro del Presidente de la República Nicolás Maduro y su esposa Cilia Flores, y casi un centenar de fallecidos en defensa de la patria”. La propuesta fue aprobada por unanimidad.

Bajo la dirección del debate a cargo de Óscar Acosta, la asamblea ratificó tres puntos centrales:

1. Exigir la libertad del presidente Nicolás Maduro y de la diputada Cilia Flores.
2. Defender de manera irrestricta la soberanía de Venezuela.
3. Exhortar a las instituciones públicas a apoyar una gran Jornada de Activación Callejera y Comunitaria junto a individualidades y agrupaciones teatrales.

Acciones concretas: del escenario a la calle

Como primer acto de movilización, se acordó priorizar la ocupación de espacios públicos y comunitarios para visibilizar, a través del teatro, el circo y la narración oral, el compromiso del sector con la defensa de la soberanía.

Se hará especial énfasis en el pueblo, barrios, comunidades y en las audiencias infantiles, en apego al Artículo 17 de la Ley del Teatro sobre "Teatro en situaciones especiales y sobrevenidas", como se presentan la circunstancias actuales, donde el teatro debe prevalecer como un derecho del pueblo soberano y como un servicio para el bienestar social.

Se planteó la articulación de todo el sector teatral capitalino y nacional para una gran puesta en escena simultánea el próximo 3 de febrero, al cumplirse un mes del secuestro del Presidente de la República Bolivariana de Venezuela y la violación de la soberanía nacional.

Estructura organizativa y adhesiones

Como resultado de la jornada, se constituyó de forma voluntaria un Equipo de Trabajo de Articulación y Comunicación para materializar las propuestas, de cara al 3 de febrero del presente año.

Este es un equipo rotativo que quedó integrado por:

· Keudy López (apoyo en comunicación y articulaciones internacionales).
· Óscar Acosta (apoyo en comunicación con las regiones).
· Francisco Niño (apoyo en articulación con Consejos Comunales y Comunas).
· José Gregorio Cabello (Articulación con la Red Nacional de Narradores Orales Escénicos).
· Janeth Colmenares (apoyo metodológico).
· María Eugenia Núñez (apoyo comunicacional).
· Yamileth Ramírez y Alejandro Rodríguez (enlace con los Valles del Tuy).
Armando Carías (apoyo artístico comunicacional)

Respuesta orgánica del sector cultural

Esta asamblea en Caracas forma parte de una serie de mesas de trabajo que el sector teatral viene realizando en varios estados del país a partir de las Jornadas nacionales de Reflexión y Cartografía Teatral. El Movimiento Teatral Venezolano Organizado surge desde la respuesta sector teatral, expresada en un comunicado nacional, al que se le suscribieron más de 600 firmas en rechazo a "la violación de la soberanía de la República Bolivariana de Venezuela".

Voces del movimiento

Durante la jornada, diferentes voces del teatro expresaron su postura:

· Oriely Brizuela: "Es el momento de salir a la calle y demostrar que Venezuela es un país libre y que estamos en paz".
· Roberto Santana (investigador y director): "No es el momento de distraernos en discutir reivindicaciones materiales. Si no atendemos esta coyuntura, las perderemos".
· Luis Santana, "El Mimo": Exhortó a "no esperar que caiga nada del cielo, para salir y mostrar nuestra posición en los barrios, las universidades sin bajar nuestras banderas".
· Ottoniel Fernández (elenco de "Identidad Caraqueña"): Confirmó que suscriben todos los acuerdos y sumarán su "correaje teatral" en las principales plazas de Caracas.
· Carolina Cestari (productora del Movimiento Teatral César Rengifo): Puso a disposición del movimiento el Teatro Bolívar y 120 plazas en urbanismos de la Gran Misión Viva Venezuela para la programación que se defina.

Es importante resaltar que el surgimiento de éste Movimiento Teatral, y específicamente de las Jornadas teatrales del 3 de febrero, es producto de propuestas y decisiones regionales. Por ello debemos evitar al máximo que se intérprete que Caracas se impone o pretende erigirse como el centro de la organización, siempre pensando en las regiones que pueden integrarse y que la gran mayoría del sector teatral de Distrito Capital, creemos que deben tener un papel protagónico en éste tipo de iniciativas, para evitar lo máximo posible el centralismo.

La jornada concluyó con un llamado a la organización, la unidad y la acción artística callejera como herramienta de expresión y defensa en la coyuntura actual.

Los y las teatristas de Caracas no intentan decidir ni imponer lo que se hace en las regiones, antes bien, proponen y aspiran orgánica y voluntariamente, hacer extensivas las Jornadas de Activación Callejera y Comunitaria al resto del país.

En medio de la amenaza actual, más calma, más cordura, más cultura.

¡Viva el Teatro de mi Patria Querida!

Fuente: María Eugenia Núñez (Colectivo Artístico Comunicacional "Comunicalle") / Equipo de Comunicación del Movimiento Teatral Venezolano Organizado – Distrito Capital.

16.1.26

Conversatorio. El desafío del teatro venezolano en la actualidad (4)

 Conversatorio. El desafío del teatro venezolano en la actualidad 
(4)-El desafío del teatro venezolano en la actualidad: Rubén Joya

 

 

 

Dora Lucena Ramírez

 

Continúo con la publicación de las ponencias correspondientes al Conversatorio El desafío del teatro venezolano en la actualidad, que formó parte de las actividades del XXII Festival de Teatro y Títeres en las Comunidades de Caracas Alberto Ravara (Fetcom 2024). Este conversatorio se llevó a cabo en noviembre de 2024, organizado por el Instituto de Investigación para el Desarrollo del Arte en Venezuela, (iiAVE) La cuarta ponencia que les presento se titula El desafío del teatro venezolano en la actualidad y fue escrita por Rubén Joya, actor de teatro y cine, dramaturgo, productor audiovisual independiente, instructor, director y promotor teatral.

Rubén Joya es ganador de varios Premios Nacionales de Dramaturgia, como el Gilberto Pinto (2017), Apacuana (2018), Premio Nacional de Literatura Humorística Aquiles Nazoa (2020). Asimismo, ha recibido diversos reconocimientos por su destacada actuación y su labor en el ámbito teatral y formativo. Se desempeña como Coordinador General del tradicional ensamble teatral de agrupaciones del estado Aragua, con motivo del Día Nacional del Teatro. Es condecorado en 2020 con la Orden al Mérito al Trabajo, en su 1ra Clase “Alfredo Maneiro”.

 

4 - El desafío del teatro venezolano en la actualidad

Ruben Joya

Yo supe de una señora que estuvo, sin opción alguna, en medio de la guerra y cuando bombardeaban se negaba a ir a los refugios y se quedaba en casa. Le decían que si se tapaba con una sábana no le pasaría nada. Y no le pasó. 

En este escenario, el verdadero desafío fue un acto de resistencia, una declaración a inventar su supervivencia y un credo personal que articulara su lucha en medio del caos. 

Como en la dramaturgia, esta situación nos arroja a dos vías; una posible y poco creíble; otra creíble, pero improbable; la fragilidad de nuestras esperanzas se sostiene entre lo real y lo ficticio, en un teatro cuyas escenas están hiladas por circunstancias que claman por transformaciones audaces hacia otros “imposibles”. 

Ante este desafío, se requiere una militancia sensible y articulada. Sensible para discernir con claridad las opciones que se nos presentan; articulada, para que nuestra lucha no se reduzca  a vías con letreros y señalizaciones marcados, sino que encuentre nuevas sendas que desafíen las rutas trazadas permitiéndonos vislumbrar destinos insólitos y auténticos. 

Resulta poco productivo imaginar desde un escritorio cómo habla y siente una persona común que sufre algo común o extraordinario dentro de una sociedad tan sacrificada como demandante. Pareciera que estamos destinados al fracaso insalvable cuando de lo que se trata es de repensar cómo funciona lo que significa hacer algo para nos-otros. 

Reflexionar sobre el funcionamiento de alguna fanfarronada nos invita a explorar un vasto espectro que abarca desde el Siglo de Oro hasta nuestros días, abriéndose a nuevas variantes del fanfarrón. Este viaje puede revelarnos un arquetipo social que, anclado en las experiencias contemporáneas, se despliega más allá de los confines de un diálogo disfrazado de poder, o a la inclinación de un diálogo con un minúsculo sector que solo construye una realidad artificial a sangre fría sin otro interlocutor que lo perturbe. 

El verdadero desafío radica en fomentar el encuentro desafiando la linealidad impuesta, que a menudo se presenta como el único objetivo. Es esencial crear un acontecimiento escénico que derrumbe la cuarta pared revelando nuestra presencia activa en los asuntos que nos afectan. Debemos posicionarnos no como meros portavoces, sino como protagonistas de la realidad que vivimos en este momento. Solo así podemos dar voz a nuestras experiencias y contribuir a un diálogo transformador. 

A veces, tenemos la tentación de caer en lo mismo, de repetir lo conocido. A pesar de que ciertos temas puedan resurgir, existen múltiples ángulos para abordarlos. ¿Cuál es realmente el desafío? ¿Es llenar la sala de teatro con público? ¿Producir talleres de formación innovadores? ¿Por qué nos hemos quedado al margen de nuestra propia abundancia? 

Sabemos lo que implica cierto tema, pero a menudo nos cuesta alejarlo de lo reiterativo y aburrido. Pero, ¿Por qué? ¿Nos da miedo confrontar lo que late debajo de la costumbre? ¿O hemos caído en la orfandad creativa? 

Uno de los desafíos para mí, es aproximarme a la realidad teatral en las regiones porque existe la vieja costumbre de llamar “Serie Mundial” a lo que apenas sucede en un solo patio, mientras la capital se contempla el ombligo como si fuera el centro de toda nuestra geografía dramática. 

En Maracay existen dos instituciones de teatro que imparten clases regodeados en los clásicos -que son importantes- sin darse a la tarea de indagar en la cuerda de “amenazas inusuales” conformado por teatristas galardonados en todas las áreas del quehacer dramático. Voces dispuestas al diálogo, incluso, en el silencio de la gratuidad junto a talentos emergentes que se niegan a esa máxima mediocre de “arroparse hasta donde alcance la cobija”. Debemos romper la ética de la resignación porque el arte no busca conformarse con el tamaño de esa manta, sino entender que el teatro es, por naturaleza, el acto de desbordar los límites. 

Nuestro desafío no es habitar el espacio que nos ceden, sino diseñar nuestros propios vértices con el fuego de nuestras arrecheras y el peso de las frustraciones compartidas. Reclamamos una gobernanza de la sensibilidad: una sintaxis propia donde el pueblo sea el autor de su propio asombro lejos de las gramáticas impuestas por el poder; romper el cerco de los prejuicios infundados por la sociedad negándonos a ser el decorado aburguesado de una vitrina que se lucra con el sudor del talento ajeno. Ser imaginantes perpetuos implica autonomía. No buscamos lo dicho, ni repetir el guion de otros, buscamos lo que está por nacer.  

¿Nos faltan obras con un latido más feroz que dialoguen de frente al presente o con una poética del despojo donde la palabra sea tan potente que no necesite más que un cuerpo y una luz? Quizás el desafío, entonces, es dejar de lamerse las heridas con el lenguaje del agobio, y permitir que el prodigio, ese que ya vive en nosotros, reclame su lugar por derecho propio.  

A veces me asalta la sospecha de que hemos agotado desde el pensamiento más subversivo hasta el más cruel. Siento que estamos ladilladísimos pensando más en lo que los otros nos pueden impedir que en la alegría que pudiésemos darnos; estamos ladillados en darle una explicación al que se sienta a ver lo que pasa, en el miedo que nos produce pensar en lo mismo. Pero el teatro no puede ser una condena al cansancio. No nacimos para ser los administradores de nuestra propia agonía. No, qué va; la vida y el teatro reclaman otro pulso. 

Parece un contrasentido pensar que lo que alimenta nuestra práctica teatral son los pequeños incendios que olvidamos encender: la autodisciplina, que debería ser nuestro soporte, se convierte en un gesto vacío y el sagrado respeto al acuerdo colectivo en una mofa; el valor  de habitar la piel del otro pareciera como una pérdida de identidad; desafiar las creencias fijas y los estereotipos que nos petrifican se ve como un riesgo innecesario, y, en medio de todo  esto, valorar las heridas ajenas y el sentir del otro parece una cosa de gente rara, una locura en lugar de una necesidad. 

Es nuestro desafío, ¿llenar las salas de teatro con público? ¿Buscar talleres para repetir fórmulas o para fundar nuevos lenguajes? ¿Tener un sistema productivo rentable? Si no es rentable, ¿es porque, quizás, aún no hemos logrado que nuestra necesidad de decir sea tan vital como la necesidad de otros de escucharnos?  

La señora que nunca conocí transformó el caos en cosmos; creatividad, imaginación y templanza la acompañaron bajo las sábanas en medio de un conflicto bélico del cual jamás fue parte. Sin embargo, ante esta brutal agresión, supo aplicar lo impensable. Quizás había llegado el momento de romper con un prolongado período de indecisión y abandonar reglas y criterios anquilosados. ¿Fue acaso una cuestión de fe? ¿Reaccionó ante un nuevo desafío?  

Tenemos desafíos que brillan como luciérnagas en cada uno de nosotros, no hay vuelta atrás.  No nos defraudemos, no dejemos de derribar muros con preguntas. Las viejas certezas ya no aseguran nada. Pensemos cada uno en uno mismo y en todos a la vez, porque no existe pensamiento peligroso que se resista al incendio de nuestra propia verdad. 

 

Enero 2026

15.1.26

La atmósfera espiritual, el sacramento del arte creador es posible.

 La atmósfera espiritual, el sacramento del arte creador es posible.


Freddy Antonio Torres González.

Se sabe que el acto creador comienza cuando la disposición de las facultades interiores y exteriores se armonizan, llega a su desaparición cuando está armonía desaparece.

La misión creativa es la posibilidad de crear , aparecen cosas nuevas como por arte de magia.
En el comienzo todos tenemos un impulso creativo que lo posibilita.
Esto produce en el intérprete una clave en el desarrollo personal y en la progresión social.
Definitivamente crear es inventar posibilidades que favorecen un cambio espontáneo no preciso, personal y muy racional: se impone el sentido común para crear lo imprevisto.
En el ambiente cultural es posible hablar de la creatividad en sus formas artísticas, literarias, científicas, estas capacidades aparecen en el día a día trabajando con conciencia, fé y sentido de la verdad.

La creatividad desde el campo de la "psicología positiva" es un recurso esencial para superar los bloqueos y dificultades que permiten disfrutar experiencias personales que dan fuerza para continuar viviendo para el trabajo creador.
Sinceramente un evento creativo es un suceso nuevo, una pasión indescriptible muy religiosa.

Por supuesto, hay que incluir en este suspenso creativo "las sensaciones y pensamientos divergentes o colaterales", que exigen respuestas lógicas y racionales: el sentido común del creador.
Son distintas maneras de crear formas de mirar el mundo cotidiano inmediato por caminos distintos al habitual que no acostumbramos a transitar. Ese es el asunto más conmovedor.

Para que en el teatro surja algo nuevo en la escena tiene que ser un acontecimiento vigoroso y a veces heroico que sorprenda al espectador.
El espectador aburrido paga una entrada y se sienta en la butaca para que suceda algo nuevo que lo saqué de la mediocridad cotidiana que no tiene la dignidad de un aplauso fervoroso.

En los talleres de formación actoral algunos participantes asisten porque creen que tienen dificultades con el asunto de la creatividad: se sienten frustrados, incapacitados, bloqueados, llenos de miedo escénico y a veces vergüenza para salir a escena.
Esa resistencia se convierte en un obstáculo, un prejuicio sobre uno mismo, un freno para desarrollar la creatividad. Este miedo se manifiesta como la incapacidad, se olvida que los distintos creadores del arte también hacen malos trabajos y fracasan a veces.

Solamente la entrega incondicional al escenario posibilita la creatividad del actor y sus procesos creativos.
Los grandes maestros se dedican con fervor a la investigación de la creación en el teatro.
Hay que descubrir de manera práctica el espíritu, la energía, las pasiones y sus actos que develan los nuevos ropajes que debe saber para poder entrar en esa atmósfera espiritual como un " sacramento del arte creador" como hecho posible.
Es lo que llamó Stanislavsky el "estado de ánimo creador".

Hay que entender que la labor artesanal creadora del actor debe tener la concentración adecuada, la naturaleza física y espiritual con los cinco sentidos dispuestos de todo su cuerpo y mente, su memoria y la imaginación.
El peor enemigo de la creatividad del actor es el prejuicio de todo lo que hace, piensa y siente que no le permite abrir las puertas de la creatividad.

En los entrenamientos el tema de la creatividad ayuda mucho a transformar situaciones de frustración, soledad o miedo que busca desesperadamente una búsqueda personal para una vida en escena más cómoda y creativa.

¿Quién no ha tenido una idea genial en una situación difícil?
todos somos creativos porque no tenemos más remedio para superar los obstáculos de la existencia cotidiana.
Menos mal que nuestro cerebro inventa, prueba, adivina, elimina y a raíz de ello cambia de una vez el entorno para bien o para mal.
Hay que celebrar este estado creativo escribiendo, recitando un poema glorioso, danzando o pintando desde la imprevista energía creativa que nos envuelve gozosos para evitar frustraciones.

Construir nuestra propia manera de crear tiene que ver con superar los automatismos, la manera fácil de conducir procesos, la pasividad, el miedo y la rabia que nos mueve hacia la indiferencia pasiva de hacer siempre lo mismo .
La energía creativa del arte teatral es un instrumento fabuloso para fluir con gusto, atrapar los recursos de la creación que existen, y muchas condiciones de apertura, estudio y curiosidad para provocarnos y salir del marasmo de la mediocridad

La imaginación: una imagen vale más que mil palabras

Si el cuerpo es la maquinaria del actor, la imaginación es su combustible

El mejor amigo de un artista cualquiera es su imaginación.

Es la herramienta para que las diversas posibilidades habiten en el cuerpo y el espacio.

No existe vida real en escena.

La vida real, declara el maestro ruso, no es arte, no es imitación de la vida en la escena.

La naturaleza en el arte requiere ficción que es el aporte del autor.

El problema del actor y la técnica es transformar la ficción de la obra en realidades escénicas.

Para elaborarla, el actor necesita la imaginación.


Freddy Antonio Torres González. Mérida. 2026

SEGUNDO COMUNICADO DEL MOVIMIENTO TEATRAL VENEZOLANO ORGANIZADO.

SEGUNDO COMUNICADO DEL MOVIMIENTO TEATRAL VENEZOLANO ORGANIZADO.

El teatro toma la calle por la soberanía, la libertad y la independencia  

El Movimiento Teatral Venezolano Organizado, en ejercicio de su compromiso histórico con el destino  de nuestra nación, convoca a toda la comunidad de las artes escénicas a unirse en una sola voz y un  solo cuerpo ante las nuevas circunstancias que atraviesa nuestra amada Venezuela en este 2026. 

Como creadores de conciencia y guardianes de la identidad venezolana, instamos a todos los sectores  —desde los (as) teatreros (as) de sala hasta las expresiones del circo, los títeres y la pantomima— a  articular una Programación Nacional Permanente en defensa de nuestra soberanía, independencia y  libertad, iniciativa en la que ya algunos compañeros (Táchira y Caracas) tomaron la delantera. 

Nuestra acción creativa debe estar orientada hoy, a fijar una posición inquebrantable por el rescate y  en respaldo del presidente constitucional Nicolás Maduro Moros y la primera combatiente Cilia Flores,  símbolos de la resistencia y la dignidad de pueblo venezolano, así como también por la defensa  irrestricta de la soberanía nacional en cualquier circunstancia.  

Bajo esta premisa, el Movimiento Teatral Venezolano Organizado sugiere: 

1. Mantener la cohesión absoluta del movimiento teatral comprometido con la patria, frente a las  pretensiones de desestabilización, convirtiendo cada escenario en una trinchera de paz.

 2. Toma de la Calle. Recomendamos que la programación sea preferiblemente de calle y  comunitaria, llevando el mensaje de libertad a cada plaza y rincón del territorio nacional. Lo  anterior no significa obviar las posibles actividades en espacios o escenarios cerrados. 

3. Articulación institucional y cultural. Sugerimos a las agrupaciones y particulares articularse con  las instituciones del Estado responsables de las políticas culturales en cada región y municipio, para optimizar los recursos y el alcance de estas acciones. También es importante trabajar en  este momento por la integración con agrupaciones y artistas de otras disciplinas. 

4. Contenido liberador. Que cada obra, función de títeres o acto de calle sea una herramienta  pedagógica que reafirme nuestra autodeterminación como pueblo libre y la defensa de la  soberanía nacional. 

¡Hombres y mujeres de las tablas, es la hora de la escena insurgente! Que el brillo de nuestras  actuaciones sea el reflejo de la victoria de la Patria. 

¡Unidad, Lucha, Batalla y Victoria! 

MOVIMIENTO TEATRAL VENEZOLANO ORGANIZADO 

República Bolivariana de Venezuela, a los 13 días del mes de enero de 2026. 


Nota: para cualquier información adicional comunicarse a través de la redes sociales por los canales ya usados anteriormente o escribir al correo motevo@proton.me

Maneras de mirar

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Miradas al escenario nace como resultado  del taller de Crítica Teatral organizado por la Compañía Nacional de Teatro de Venezuela durante e...