La atmósfera espiritual, el sacramento del arte creador es posible.
Freddy Antonio Torres González.
Se sabe que el acto creador comienza cuando la disposición de las facultades
interiores y exteriores se armonizan, llega a su desaparición cuando está
armonía desaparece.
La misión creativa es la posibilidad de crear , aparecen cosas nuevas como por
arte de magia.
En el comienzo todos tenemos un impulso creativo que lo posibilita.
Esto produce en el intérprete una clave en el desarrollo personal y en la
progresión social.
Definitivamente crear es inventar posibilidades que favorecen un cambio
espontáneo no preciso, personal y muy racional: se impone el sentido común para
crear lo imprevisto.
En el ambiente cultural es posible hablar de la creatividad en sus formas
artísticas, literarias, científicas, estas capacidades aparecen en el día a día
trabajando con conciencia, fé y sentido de la verdad.
La creatividad desde el campo de la "psicología positiva" es un
recurso esencial para superar los bloqueos y dificultades que permiten
disfrutar experiencias personales que dan fuerza para continuar viviendo para
el trabajo creador.
Sinceramente un evento creativo es un suceso nuevo, una pasión indescriptible
muy religiosa.
Por supuesto, hay que incluir en este suspenso creativo "las sensaciones
y pensamientos divergentes o colaterales", que exigen respuestas lógicas
y racionales: el sentido común del creador.
Son distintas maneras de crear formas de mirar el mundo cotidiano inmediato por
caminos distintos al habitual que no acostumbramos a transitar. Ese es el
asunto más conmovedor.
Para que en el teatro surja algo nuevo en la escena tiene que ser un
acontecimiento vigoroso y a veces heroico que sorprenda al espectador.
El espectador aburrido paga una entrada y se sienta en la butaca para que
suceda algo nuevo que lo saqué de la mediocridad cotidiana que no tiene la
dignidad de un aplauso fervoroso.
En los talleres de formación actoral algunos participantes asisten porque creen
que tienen dificultades con el asunto de la creatividad: se sienten frustrados,
incapacitados, bloqueados, llenos de miedo escénico y a veces vergüenza para
salir a escena.
Esa resistencia se convierte en un obstáculo, un prejuicio sobre uno mismo, un
freno para desarrollar la creatividad. Este miedo se manifiesta como la
incapacidad, se olvida que los distintos creadores del arte también hacen malos
trabajos y fracasan a veces.
Solamente la entrega incondicional al escenario posibilita la creatividad del
actor y sus procesos creativos.
Los grandes maestros se dedican con fervor a la investigación de la creación en
el teatro.
Hay que descubrir de manera práctica el espíritu, la energía, las pasiones y
sus actos que develan los nuevos ropajes que debe saber para poder entrar en
esa atmósfera espiritual como un " sacramento del arte creador" como
hecho posible.
Es lo que llamó Stanislavsky el "estado de ánimo creador".
Hay que entender que la labor artesanal creadora del actor debe tener la
concentración adecuada, la naturaleza física y espiritual con los cinco
sentidos dispuestos de todo su cuerpo y mente, su memoria y la imaginación.
El peor enemigo de la creatividad del actor es el prejuicio de todo lo que
hace, piensa y siente que no le permite abrir las puertas de la creatividad.
En los entrenamientos el tema de la creatividad ayuda mucho a transformar
situaciones de frustración, soledad o miedo que busca desesperadamente una
búsqueda personal para una vida en escena más cómoda y creativa.
¿Quién no ha tenido una idea genial en una situación difícil?
todos somos creativos porque no tenemos más remedio para superar los obstáculos
de la existencia cotidiana.
Menos mal que nuestro cerebro inventa, prueba, adivina, elimina y a raíz de
ello cambia de una vez el entorno para bien o para mal.
Hay que celebrar este estado creativo escribiendo, recitando un poema glorioso,
danzando o pintando desde la imprevista energía creativa que nos envuelve
gozosos para evitar frustraciones.
Construir nuestra propia manera de crear tiene que ver con superar los
automatismos, la manera fácil de conducir procesos, la pasividad, el miedo y la
rabia que nos mueve hacia la indiferencia pasiva de hacer siempre lo mismo .
La energía creativa del arte teatral es un instrumento fabuloso para fluir con
gusto, atrapar los recursos de la creación que existen, y muchas condiciones
de apertura, estudio y curiosidad para provocarnos y salir del marasmo de la
mediocridad
La imaginación: una imagen vale más que mil palabras
Si el cuerpo es la maquinaria del actor, la imaginación es su combustible
El mejor amigo de un artista cualquiera es su imaginación.
Es la herramienta para que las diversas posibilidades habiten en el cuerpo y el
espacio.
No existe vida real en escena.
La vida real, declara el maestro ruso, no es arte, no es imitación de la vida
en la escena.
La naturaleza en el arte requiere ficción que es el aporte del autor.
El problema del actor y la técnica es transformar la ficción de la obra en
realidades escénicas.
Para elaborarla, el actor necesita la imaginación.
Freddy Antonio Torres González. Mérida. 2026
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