El pasado 25 de enero de 2026, tuve la oportunidad de
asistir al Teatro Líder para presenciar la obra dedicada al "Médico de los
Pobres". La experiencia en este recinto permite al espectador disfrutar de
la función en un ambiente distendido, acompañando la velada con golosinas o
refrescos, lo que aporta una cercanía particular con el evento.
Una puesta en escena maximalista
La obra, escrita y dirigida por David Chacón Pérez, puede definirse como una producción maximalista. La escenografía es grandilocuente y exhaustiva, sirviendo de marco para un recorrido biográfico completo: desde el nacimiento de José Gregorio Hernández hasta el trágico accidente que lo llevó a la inmortalidad.
El misticismo en la actuación
Si bien el elenco
cumple con un buen desempeño, destaca notablemente la interpretación de Luis
Enrique Torres. El actor logra una transformación profunda, conectando con la
sensibilidad del público al personificar ese misticismo que el pueblo
venezolano atribuye a su santo. Aunque el propio director, Chacón Pérez, ha
interpretado el papel en otras ocasiones, en esta función Torres logró capturar
la esencia del "santo científico" con gran maestría.
Aspectos a considerar
Proyecciones: Durante la obra se muestran fotografías y artículos de prensa fundamentales para la historia. Sería recomendable ajustar el formato de estas imágenes (orientación horizontal) para que el público pueda leer el contenido con mayor claridad.
Aspectos Técnicos: Tanto la iluminación como la musicalización son acertadas, logrando crear la atmósfera necesaria para cada pasaje de la vida del doctor.
Proyecciones: Durante la obra se muestran fotografías y artículos de prensa fundamentales para la historia. Sería recomendable ajustar el formato de estas imágenes (orientación horizontal) para que el público pueda leer el contenido con mayor claridad.
Aspectos Técnicos: Tanto la iluminación como la musicalización son acertadas, logrando crear la atmósfera necesaria para cada pasaje de la vida del doctor.
Reflexión final
Resulta conmovedor observar una sala con un público nutrido. En tiempos de incertidumbre y temor, la figura de José Gregorio Hernández sigue siendo un punto de encuentro y esperanza para los venezolanos. Es un espectáculo que, más allá de lo artístico, cumple una función social y espiritual necesaria.
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