Teatro Baralt de Maracaibo.
Foto: Lolimar Suárez
Ayala |
Por: Jesús Eduardo Espinoza.
La Fundación Rajatabla,
en alianza con la Editorial Sarrapia, presentó la obra teatral Rómulo
Gallegos: Selva, Llano y Palabra. Esta pieza es un homenaje a la vida y
obra del escritor venezolano Rómulo Gallegos, centrada en el proceso creativo
detrás de sus novelas más enblemáticas: Doña Bárbara y Canaima. Aquí los detalles clave de la puesta en
escena: La obra, escrita por Yoyiana Ahumada, explora los pasillos creativos de
Gallegos, mezclando su vida real con su esposa Teotiste y la ficción de sus
novelas. Personajes como Doña Bárbara, Santos Luzardo y Marisela invaden la
cotidianidad del autor. La dirección general
es de Marisol Martínez. El elenco
conformado por: Jesús Das Mercedes (Rómulo Gallegos), Rebeca Herrera (Teotiste)
y Margareth Aliendres (Doña Bárbara). La
obra se presentó el viernes 8 de mayo en el Teatro Baralt (con una función
pedagógica en la mañana y función general a las 6:00 p.m.). La producción tiene previsto visitar varias
ciudades del país. La propuesta es un
recorrido multisensorial que integra música en vivo (a cargo de Carlos Conde
"Washé"), danza y tecnología; además subraya la vigencia del
compromiso social de Gallegos y su visión de la naturaleza venezolana
Qué espléndida crónica
nos ofrece sobre este encuentro teatral en Maracaibo. Su descripción no solo
detalla el evento, sino que captura la esencia misma de lo que significa llevar
la literatura al escenario: esa "historia viviente" que menciona.
Es fascinante cómo la
propuesta creadora de la inteligente investigadora y dramaturga Yoyiana Humanda
(a través de la dirección de Martínez) logra humanizar la figura de Rómulo
Gallegos, presentándolo no como un busto de mármol, sino como un creador
sumergido en su proceso, tejiendo la realidad de los llanos con la realidad y lo sublime de sus personajes. Y
una pantalla gigante que no fue recreando los paisajes geografico de cada
escena de la historia.
A partir de su
enriquecedor análisis, se pueden destacar varios puntos clave que hicieron de
esta experiencia algo significativo para la comunidad artística y estudiantil zuliana
y, por supuesto, la presencia de
teatristas entre: dramaturgos, criticos, directores teatrales, actores, para
presenciar un trabajo digno ejemplo de un buen teatro como se ha caracterizado la
agrupacion de Teatro Rajatabla durante
muchos años en sus diapositivos escenograficos, efectos especialesy los
distintos planos de luces para darle vida a la acción dramática que ha permitido
la belleza de los personajes en escena. Si hay algunas escenas en que se perdía
el ritmo dialogado y el volumen de la voz por lo cual es necesario una revisión
de parte de la directora.
Foto: Lolimar Suárez
Ayala |
Es notable la
asistencia masiva de estudiantes, especialmente de la Escuela de Teatro Inés
Laredo. En la representación de la dramaturga Lolimar Suarez, Grupo de teatro Titilar,
a cargo del director teatral Willian Quiroz y más de 300 estudiantes de
distintas instituciones educativas. Para un estudiante de artes escénicas, ver cobrar
vida a los personajes de Doña Bárbara o Canaima es una lección de
análisis de texto en movimiento. El teatro permite que el conflicto dramático,
que a veces parece lejano en el papel, se vuelva tangible y emocionante.
La dualidad del creador
La imagen de Gallegos
al lado de su esposa, frente a la máquina de escribir, mientras sus personajes
lo rodean, resalta la dimensión humana del escritor. Muestra que las grandes
obras venezolanas no nacieron de la nada, sino de una observación profunda de
nuestra geografía y nuestra gente.
La estética de Rajatabla
La mención a la planta
actoral joven y al uso de recursos modernos (como la pantalla gigante para los
paisajes y efectos) confirman que el Grupo Teatral Rajatabla sigue apostando
por una puesta en escena dinámica que conecta con las nuevas generaciones sin
perder la rigurosidad histórica de los vestuarios y la atmósfera de la época.
Foto: Lolimar Suárez
Ayala |
El impacto en Maracaibo
El lleno total en el
Teatro Baralt es un testimonio de la sed cultural de la ciudad. Ver a maestros,
agrupaciones como Titilar y jóvenes compartiendo un espacio para reflexionar
sobre la obra de Gallegos fortalece la identidad nacional y regional.
Las obras de Gallegos
que son mencionadas forman un mapa fundamental de Venezuela:
Doña Bárbara: El conflicto entre la civilización y la barbarie en
el llano.
Canaima: La lucha del hombre contra la selva y la explotación
del caucho.
Pobre Negro: Una mirada profunda a las tensiones raciales y
sociales.
La hora menguada: Una joya de la narrativa corta sobre la culpa y el
drama familiar.
Sin duda, este tipo de
montajes son los que mantienen viva la llama de nuestra dramaturgia y aseguran
que el legado de autores como Gallegos no se quede solo en las bibliotecas,
sino que siga latiendo sobre las tablas.
¡Gracias por compartir
esta valiosa reseña!
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