Elsy Loyo
Entre la emoción y la conmoción.
Este 21 de julio 2026, en La Agrupación Teatral
Coordinación, San Felipe, Yaracuy, Venezuela, hicimos la apertura de nuestro Primer
Círculo Interactivo de Lectura para Niños y Niñas, con la lectura del cómic Un
Vuelo al Teatro Griego cuya creación, fue parte de mi tesis de grado, en el
año 1997, con el apoyo en las Ilustraciones de mi hermano Francisco Loyo.
Recibir a los niños y niñas en La Sede para
este Círculo de estreno constituyó una experiencia hermosa, sorpresiva y
conmovedora, en medio de todo lo que nos ha tocado vivir desde el 24 de junio cuando
el doble terremoto nos sorprendió y, con su fuerza arrolladora, abrió su onda expansiva
profundamente, hundiéndonos a todos en una tragedia inmensa que todavía hoy persiste
de distintas formas, y en distintos niveles en nuestro país.
Así que abrimos nuestra Sede desde el día
después para poder encontrarnos, oírnos, sentirnos, tratar de entender lo sucedido
e irnos recomponiendo. Y desde allí ser puente para ayudar.
Volvimos a reafirmar, a la luz de lo hechos que
El Teatro para nosotros sigue siendo la respuesta, el lugar desde donde
convocarnos, ayudarnos, apoyarnos, y ofrecernos en lo que somos hacia los
demás, como grupo humano y artístico.
Sin embargo, la conmoción seguía y sigue
estando allí. El duelo y todo lo que él
conlleva. Y al mismo tiempo, la vida demandando el accionar de cada día.
De esta manera, en estas dualidades y sentimientos encontrados, como ya mencioné, llegamos a ese martes 21 de julio, día nublado, húmedo y de calor intenso, en el querido San Felipe que nos alberga.
Durante la mañana arribamos a nuestro recinto
para arreglarlo todo.
¿El lugar designado? El living de la Sala, dejando
las rejas abiertas, pues a muchas
personas todavía les da temor estar en lugares completamente cerrados.
¿El reto? Convertir ese espacio en un lugar que
invitase al juego, al relax. Despejado de sillas. Con colchas, telas y cojines,
dónde se entrase sin zapatos. Que te invitase a la libertad de ser y estar,
tanto para la lectura, como para la actividad a partir de ella. Con música que
te ayudase a sentirte bien.
Así lo
fuimos conformando. Quedó listo.
Todo el que iba llegando: niño, niña o adulto, quería
entrar al espacio de una vez, y quedarse ahí, incluyéndonos.
Llegó la hora. Todo dispuesto: Espacio, música,
sonido, refrigerio y materiales creativos. Cómic, máscaras. Equipo de trabajo. Participantes.
Confieso que mientras arreglamos el espacio, y
durante el desarrollo de la actividad, muchas cosas ocurrían dentro de mi ser. La energía de celebración y vida que estos niños
y niñas transmitían, me conectaban con esa vida desde lo bonito; sin embargo,
era inevitable que llegasen a mi pensamiento la gran cantidad niños y niñas que
trascendieron hacia el infinito cielo a raíz de todo lo acontecido, y todos los
que quedaron en estado vulnerable. Entonces, buscando fluir, pues ya nuestros
participantes tomaban con algarabía el lugar designado, enfoqué la energía en
ofrendar también este espacio a ellos y ellas, a los que ahora son luces y
estrellas, y en energía de petición, para que se ejecuten las mejores soluciones
posibles para esos pequeños y pequeñas que aún viven todo lo terrible.
Bajo estas sensaciones internas moviéndose en mí,
producto de lo que vivimos, y con otras generándose por la emoción de ver cómo
los niños y niñas se apoderaban del cómic, su atención y vivacidad. Cómo
seguían las pautas, ¡como leían en voz alta!
Unos con más arrojo y otros con más timidez, pero todos y todas… ¡leían!
Con respecto a este hecho he de decirles que la
pregunta “¿Qué pararía con los niños y niñas con la acción de la lectura como
tal?” nos rondaba constantemente como punto de
especial atención en cuanto a la actividad. Pues leer, y en voz alta, en la actualidad
es todo un tema incluso para los adultos.
La respuesta, como ya les hice ver, fue una
sorpresa muy linda. Nuestros participantes se abrieron desde la espontaneidad al
acto de leer. Creo que la disposición del espacio ayudó: estar todos en esta
especie de gran alfombra mágica donde podíamos imaginar volar como Renata, la
niña protagonista del cómic, al saber que iría a Grecia a conocer El Teatro
Griego, despojó el hecho de leer de ser una prueba aburrida y lo colocó en un lugar
lúdico como medio para conocer ese viaje de Renata y Carlos y la aventura de ir a ese mundo desconocido que
para ellos se iba tornado emocionante.
Cuando uno o una de ellas se ofrecía a hacer la
lectura solo, con o sin micrófono, los demás iban acompañándolo también en voz
alta, pero más bajito, haciendo una especie de coro; se me antojaba pensar: “es
como el protagonista y el coro en el Teatro Griego”. Después estas analogías
las fui haciendo ya abiertamente para ellos durante toda lectura.
El viaje se había hecho, nuestros participantes hurgaron en el mundo del Teatro Griego. Leyeron, preguntaron, respondieron, dieron vida a las máscaras, danzaron, comieron y bebieron como Renata y Carlos en su vuelo al Teatro Griego.
Para mí fue conmovedor vivir este momento, y agradecí
a esa voz que hace años me sopló al oído: “Haz un cómic para niños, como tu
tesis de grado, para darles a conocer la historia del teatro”.
Casi 30 años después de ser parte, como ya
dije, de mi tesis de grado, y luego ser publicado por el Archivo Regional del
Folklore del Estado Yaracuy y quedar allí reservado en el tiempo… hoy en este
Círculo Especial de Lectura Interactiva, estuvo vivo ese vuelo y volví a experimentar
lo que fue su creación: La inspiración de Renata, que es mi abuela niña con
todas sus aventuras, el apoyo incondicional de mi familia, de Lusvio, la co-creación
de las ilustraciones con mi hermano Francisco cuya ejecución bellamente él realizó;
mi amor por el teatro; la conexión con los niños como el renacer del mundo. Mi
vida.
Ahora no me queda más que agradecer.
Gracias a La Agrupación Teatral Coordinación
por ser este lugar que me permite crear e inventar todos estos espacios para
aventurarnos y convivir con otros. Gracias a todos y cada uno de los miembros
del equipo.
Gracias a todos esos hermosos niños y niñas que
nos dieron su todo, y nos hicieron sentir vivos, que nos hicieron ver que seguimos
aquí por algo y para algo.
Gracias a sus padres y madres por confiar y
dejar que el teatro sea parte de sus vidas…
No quiero irme sin resaltar que este 21 de julio
se inició un nuevo compromiso, un nuevo círculo nació: El Círculo de Lectura
Interactiva para Niños y Niñas. El cual ha de convivir con nuestro Círculo de
Lectura mensual para todo público y con el Círculo Itinerante.
Gracias nuevamente… el final de este particular
21 de julio llegó… y todos nos fuimos a casa en un estado distinto…
Nos vemos en el próximo Círculo.













No hay comentarios:
Publicar un comentario