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22.11.25

Un Circo Ausente, por Eduardo J. Bravo G.

 Un Circo Ausente


Por Eduardo J. Bravo G.

La propuesta escénica del Grupo Virus Teatro Un Circo Ausente que invita a la reflexión de un teatro realizado por niños para niños y adultos. Este trabajo infantil tuvo su escenificación en La Galería de Arte Nacional (GAN) los días 15 y 16 de noviembre, formando parte del Eje Infantil del Festival de Teatro Venezolano 2025.

La magia del teatro tiene la capacidad de transportarnos a mundos alternativos, donde la imaginación se entrelaza con la realidad. Dirigida por Keisbel Silva, esta propuesta escénica revela un universo donde la ausencia y la memoria son los hilos conductores, invitando al público a explorar la profundidad de la condición humana. Es una aventura hacia  al corazón de lo humano y hermoso de los niños.

Desde el mismo instante en que uno se sumerge en la atmósfera del circo, se percibe una tensión palpable. La obra no se limita a ser un simple entretenimiento; en cambio, utiliza la estética del circo para cuestionar la ausencia y la memoria. A través de coloridos trajes y dinámicos movimientos, los jóvenes actores —niños que han encontrado en el teatro un refugio y un medio de aprendizaje— dan vida a personajes que oscilan entre la risa y la melancolía. Cada acrobacia y cada acto circense se convierten en un vehículo para reflexionar sobre lo que hemos perdido y lo que aún recordamos. Cada número representado del circo va dándole vida a la historia.

El teatro siempre ha sido un espacio privilegiado para la educación y el crecimiento personal, especialmente en la infancia. En este sentido se fomenta un espacio para el aprendizaje y creación.  La inclusión de niños en la dramaturgia de Un Circo Ausente subraya la importancia de proporcionarles herramientas creativas para expresar sus emociones y experiencias. A través del movimiento y la acción, estos jóvenes actores muestran que el arte escénico es un medio poderoso para entender y enfrentar realidades complejas. La obra logra, de este modo, un doble impacto: entretiene y educa, llevando a los más pequeños a aventurarse en la exploración de temas profundos.

La verdadera magia de Un Circo Ausente radica en su capacidad para evocar reflexiones sobre la ausencia y la memoria. Cada escena está cuidadosamente diseñada para resonar con el espectador, invitándolo a pensar en sus propias experiencias de pérdida y nostalgia. ¿Qué significa realmente la ausencia en nuestras vidas? ¿Cómo se manifiesta en nuestros recuerdos y en nuestras relaciones? Estas preguntas, insinuadas en la dramaturgia de la obra, crean una conexión íntima entre los actores y el público, transformando la experiencia teatral en un diálogo profundo sobre la condición humana.

Finalmente, Un Circo Ausente no es solo una obra de teatro; es un llamado a la reflexión sobre nuestras vivencias y la importancia del arte en la formación humana. Bajo la dirección de Keisbel Silva, el Grupo Virus Teatro ha logrado crear una experiencia escénica que va más allá de la superficie, tocando fibras sensibles en cada asistente. A medida que salimos de la Galería de Arte Nacional, llevamos con nosotros no solo la imagen de un circo vibrante, sino también el eco de una invitación: nunca olvidemos la importancia de recordar y de encontrar en el arte un refugio ante la ausencia.

Caracas 16 de noviembre de 2025

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